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La oposición no puede a estas alturas estar dudando si va o no va a las elecciones; unos creen que avalarían la candidatura ilegal de ortega y le dejarían el camino libre para que haga todo lo que quiera y otros creen lo contrario.

Recordemos que tenemos ya un antecedente externo como es el caso de Venezuela, con Hugo Chávez, la oposición no fue a las elecciones, Hugo se despachó hermoso, se impuso e hizo lo que le dio la gana en el parlamento con los diputados impuestos. Nosotros no podemos caer en ese error, no se puede trabajar sin tener una estrategia hay que retomar la estrategia y la táctica: en primer lugar las tareas a lo inmediato que hay que resolver para poder llegar a la tarea fundamental que es la de derrotar al orteguismo. Si no tenemos ninguna estrategia a la mano y vamos parchando en el camino los derrotados seríamos el pueblo.

En el caso hipotético que no se fuera a las elecciones y sin ninguna estrategia no estaríamos haciendo nada, pero si tenemos una estrategia dentro del marco cívico para derrotar de otra manera al orteguismo, está bien; hagámoslo, el error sería que lo dejemos llegar y no hagamos nada y después volvamos como la oposición venezolana, con el rabo entre las piernas.

Señores: hay que diseñar una estrategia para derrotar al orteguismo; tenemos los organismos internacionales la OEA, la ONU, la Carta Democrática Interamericana, tenemos muchos países que no avalan candidaturas inconstitucionales e ilegítimas o por fraude, tenemos organizaciones no gubernamentales, tenemos organismos de derechos humanos, tenemos las redes sociales etc.: lo que hay que crear es una comisión fuerte a nivel internacional para explicar las consecuencias que nos causaría un presidente impuesto ilegalmente eso equivaldría a un golpe de estado y esto no puede ser avalado por la comunidad internacional. Ningún país deberá de reconocer candidaturas presidenciales que resulten de una ilegalidad electoral. Apoyar candidaturas ilegales es volverse cómplices; el mundo está a nuestro favor hay que aprovecharlo.

La oposición es legítima no ha violentado la Constitución, el que es ilegitimo es el orteguismo nosotros no tenemos por qué temer, los que temerán son ellos. La Constitución nos da todo el derecho legítimo a participar y no tenemos porqué apartarnos.

Lo que debemos hacer es unirnos, todos aquellos grupos pequeños que no tienen ninguna oportunidad de ganar, únanse alrededor de un solo proyecto, no le hagan el juego al orteguismo y al arnoldismo ya ustedes están grandecitos para saber quiénes son los del pacto y quiénes son los que no quieren al pueblo o es que están ciegos y no visualizan que el día de mañana podemos estar como en Libia, muchos creyeron que había Gadafi para toda la vida fijémonos en ese espejo y no cometamos el mismo error.

Lo único que nos salva es la unidad del pueblo y la solidaridad internacional.