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Las organizaciones de la sociedad civil aglutinadas en la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD) más otros organismos representativos de sectores juveniles, han convocado a la ciudadanía, sin distingo de ideologías, a una marcha cívica el día sábado 2 de abril, a partir de las nueve de la mañana.

La movilización que tiene como objetivo denunciar públicamente el pacto, la reelección presidencial inconstitucional, que consolidaría la dictadura; demandar elecciones justas y transparentes, con observación nacional e internacional y reafirmar el compromiso indeclinable con la democracia, la institucionalidad y el Estado de Derecho.

Se trata de una movilización nacional que pondrá de manifiesto el enérgico rechazo de la ciudadanía consciente a todos los escollos que impiden al pueblo de Nicaragua el disfrute de la libertad, el trabajo y la paz, y le dificultan encontrar el camino que nos conduzca a una auténtica democracia que nos permita promover el desarrollo económico y social del país y se aseguren la libertad, el trabajo y la paz a todos los nicaragüenses.

La convocatoria se fundamenta en el derecho que tiene la ciudadanía de manifestarse públicamente, derecho que nos garantiza la Constitución Política de la República en su artículo 54 que literalmente dice: “Se reconoce el derecho de concentración, manifestación y movilización pública de conformidad con la ley”. Y el artículo 53 establece: “Se reconoce el derecho de reunión pacífica; el ejercicio de este derecho no requiere permiso previo”.

Todas las marchas, que desde el año 2005 ha convocado la sociedad civil organizada, bajo el liderazgo del “Movimiento por Nicaragua”, se han caracterizado por ser absolutamente pacíficas y cívicas. Otros son los que han tratado de impedir u obstaculizar estas marchas, apelando a la violencia. Pero la ciudadanía no se ha dejado amedrentar y con resuelto ánimo patriótico, siempre logró culminar con éxito sus marchas.

Los organizadores de la marcha ya informaron, como corresponde, a las autoridades de la Policía de Managua, sobre la fecha y recorrido de la marcha, solicitando que, de acuerdo con su obligación constitucional (Art. 97 C.), la Policía tome las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos y ciudadanas que participaremos en la marcha.

En estricto apego a su obligación constitucional, la Policía no puede autorizar para ese mismo día y hora, otra movilización sobre la misma ruta, desde luego que esto podría generar provocaciones que pondrían en riesgo la seguridad de los marchistas.

En todo caso, la ciudadanía ya demostró en el pasado que no se deja intimidar, por lo que estamos seguros que atenderá masivamente la convocatoria de la sociedad civil, que por cierto es extensiva a los ciudadanos y ciudadanas que militan en los partidos políticos quienes, en su condición de tales, están también convidados a sumarse a esta marcha “Azul y Blanco”, enarbolando únicamente la bandera de Nicaragua, sin signos partidarios.

La convocatoria a la marcha se hizo con una “Proclama a la Nación”, de la que nos parece oportuno reproducir los párrafos siguientes: “Miles de nicaragüenses nos han estado pidiendo que se abra un espacio para la movilización pública ciudadana. Y eso es lo que estamos haciendo el día de hoy. Es hora de definiciones. Vamos a estar miles juntos, cívica, pacífica pero valiente y firmemente reafirmando nuestro derecho a expresarnos, nuestro derecho a que se respete nuestro voto y nuestro derecho a elegir libremente y con transparencia, a nuestras futuras autoridades”.

Es hora de ciudadanía. Demostremos, asistiendo a la marcha, que somos ciudadanos y ciudadanas conscientes y responsables, que queremos heredar a nuestros hijos y nietos una Nicaragua mejor.