Jorge Eduardo Arellano
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No evoquemos a los héroes y mártires para protagonismos personales o para justificar los vicios político-partidarios de enriquecimiento, como forma de pago por haber tenido participación en el derrocamiento a la dinastía de los Somoza. Ellos dieron sus vidas a cambio de nada. Ejemplares hijos de Sandino y de la democracia, que se inmolaron para demostrar sus principios por la gran mayoría desposeída y sin oportunidades de desarrollo humano. Dicen que “la historia es más exacta que las matemáticas”, no la inventemos como ególatras a nuestro modo para beneficio personal.

“En esta época de inseguridad, tan plagada de cinismo parece ser que los idealistas son una especie que va en extinción. ¿Pero qué sería del mundo si los idealistas no existiesen? ¿Quién inspiraría a la humanidad a sacrificarse para bien de todos? ¿Qué hidalgo nos exhortaría a ser mejor de lo que nos creemos ser capaces de ser? La buena noticia es que a pesar de los sabios consejos de los realistas, las burlas de los cínicos y las prudencias de los conservadores del “statu quo”, de todas maneras, los idealistas surgen de las entrañas de la humanidad, cuando no, de su imaginación. Son altruistas soñadores”, expresa un escrito de Ana Cristina Raymundo, Directora de la revista “NEXOS”, de American Airlines.

Camilo Ortega Saavedra fue de esos: un idealista soñador. Camilo, con sus principios, demostró su humildad y verdadero interés por los pobres: vivió, luchó y ofrendó su vida junto a ellos. A 30 años de su muerte, siempre le recordamos quienes vivimos varios años en la clandestinidad junto a él: Leticia (Comandante Vicky-Miriam) Herrera, María Eugenia (“Tere”) Ferrey E., Maruca (“Zoila”) Morales Downing quien lo acompañó hasta Los Sabogales, Doña Graciela Alvarado (“Mama Chela”) --abuela de la única hija María Libertad--, y sus hij@s, y quien escribe, entre muchos de los que cayeron en el camino y otros que siguen vivos. Camilo hizo de sus principios humanista y de la Unidad un apostolado.

Cuando la división en tres tendencias del FSLN Camilo las vio como concepciones teóricas y se preocupó mucho, junto a Leticia, por la Unidad de todos los que luchaban contra la dictadura de los Somozas, porque consideraba que sólo la Unidad era factor de triunfo. Recibió lo peores epítetos de los mismos sandinistas, pero seguía propugnando por esa Unidad deseada. No fue exclusivista, ni sectario, ni excluyente, quería que se lograra un abanico de patriotas para lograr un verdadero triunfo popular. No se puede ocultar que en los momentos más difíciles, fuimos abandonados y hasta traicionados por algunos que ahora disfrutan del poder.

Camilo a pesar de su muerte: 30 años, al igual que todos los héroes y mártires, siempre vive en el corazón de todos los que estuvimos a la par de él. Por eso esperamos que Daniel su hermano mayor, haga un buen gobierno de Unidad y Reconciliación en beneficio de todos los desposeídos, marginados y empobrecidos.