Jorge Eduardo Arellano
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Algunos dirán que ésta es una pregunta que resume una concepción autoritaria, dictatorial y fascista de la vida; pero no les hagas caso, si estás conmigo estás del lado correcto, del lado de la moral, de la razón, de las mejores tradiciones, de la justicia --mi justicia, que supongo que es la tuya también-- porque yo encarno todos esos valores y porque al hacerlo me convierto en tu guía, tu pastor y tu estrella, en el semidios que conoce tus mejores anhelos, y que es capaz de darte cobija para el cuerpo y el alma. Sólo debes creer en mí y dejarte llevar de la mano, que yo te daré protección, porque sé lo que tú quieres, que es lo mismo que yo quiero. No necesitas pensar porque yo lo haré por ti; sólo cumple mis órdenes, porque al hacerlo sentirás henchido el corazón de orgullo patrio.

Rechaza y combate con todos los medios a los que no piensen como nosotros; sé intransigente “con los diferentes” y con los indiferentes; alimenta tu fe en nuestra doctrina y sobre todo en mí, tu líder, tu jefe, tu caudillo. Sé apasionado, deja que tus impulsos instintivos priven sobre eso que llaman razón, tú debes ser duro de carácter, fiero de espíritu, valiente y decidido, no tengas compasión; trabaja para acumular riqueza y poder; si tienes que robar o matar para lograrlo, hazlo sin remordimientos, ya que no eres ni sentimental ni pusilánime. Tú debes conspirar siempre contra tus enemigos; recuerda que estamos en una guerra permanente. Como diría El Duce, vive peligrosamente y haz sentir el peso de tu poder a los que se resisten a tus designios. Tú eres superior a los demás y yo soy tu líder, la expresión máxima de esa superioridad; yo represento tu causa mística.

El bien superior --que yo personifico-- justifica cualquier actuación; no creas en las leyes si éstas no responden a nuestros propósitos; mi voluntad está por encima del bien y del mal; recuerda que soy tu líder y por tanto debes depositar en mí toda tu confianza, y tu vida entera. No temas que yo sabré guiarte hacia la tierra prometida. Despreocúpate si te acusan de fascista, ya que no es cierto que lo seas, contéstale a tus acusadores que sólo somos la conciencia de la sociedad.

Si optas por no estar conmigo prepárate porque haré tu vida insoportable; no tendré misericordia ni piedad de ti; merecerías desaparecer por irreverente y por tu mal gusto. Serás objeto de mis intrigas, chantajes, maleficios y presiones. Te separaré de los tuyos y te haré sentir mucho miedo, levantaré falsos testimonios en tu contra y le cerraré los espacios a tu vida. Para eso tengo jueces y funcionarios probos y justos que saben que actúan (cuando se los ordeno) en favor de nuestra noble causa y de la sociedad a la cual debemos proteger de sus enemigos. Ya te puedes ir olvidando de esas locuras llamadas estado de derecho, libertades civiles, derechos humanos, etc. La ley soy yo.


Entonces, decídete: ¿estás conmigo o estás contra mí?

Firmado: La Santa Inquisición, Hitler, Stalin, Musolini, Franco, Bush Jr., Pinochet, Videla, Trujillo, Somoza…

Managua, 1 de marzo de 2008.