•  |
  •  |

Toda lengua experimenta un proceso de continuos cambios, particularmente con la creación de nuevas palabras, la desaparición de otras, las modificaciones de la escritura, las variaciones de estilo y hasta el surgimiento de modas en la manera de escribir.

Y si esto ocurre, sea por caso, en el español supranacional, con mayor razón y fundamento en las variantes regionales de esa lengua, en las que adquiere vida propia con cada uno de sus hablantes y sus variados recursos y posibilidades de enriquecimiento.

El proceso de formación de nuevas palabras se denomina neología, que cuenta con expedientes lingüísticos diversos. Pero, ¿quién crea en realidad una palabra? ?Puede alguien crear una palabra simplemente porque se le ocurrió? No todo el mundo –nos recuerda Bertil Malberg, refiriéndose a la lengua- es capaz de crear una palabra, incluso, ni puede hacerlo con cualquier tipo de palabra. ¿Por qué? Porque el neologismo debe responder a una necesidad y debe, también como requisito esencial, encontrar eco dentro de la colectividad.

Voces existentes en el idioma más afijos
Uno de los recursos para formar nuevas palabras consiste en tomar la voz como base y agregarle nuevas piezas al principio (prefijo) o al final (sufijo) o en ambos extremos (afijos). Si tomo un madero y en uno de sus extremos le pongo un mango y en el otro una plancha metálica construyo una herramienta nueva: la pala. Eso mismo ocurre con una palabra. Encauchar, por ejemplo, es un verbo español que significa “cubrir con caucho”. Pero el nica ha formado una nueva palabra anteponiéndole el prefijo re- (reencauchar) y el sufijo –dora (reencauchadora) para referirse al lugar donde revisten de caucho las llantas gastadas por el uso: “Busquemos una reencauchadora para reencauchar estas llantas”.

Otro ejemplo: buscar significa hacer lo necesario para conseguir algo. Pero rebuscar o, mejor todavía, rebuscársela significa en el habla nica “enfrentar con ingenio las dificultades y penurias, especialmente económicas”. Veamos este texto: “Fue duro estar en la calle, pero uno se la tiene que rebuscar para sobrevivir… (END/09/06/07)

Otro más: de chincaca (rabadilla) se ha formado el verbo deschincacar (“Te voy a deschincacar para que aprendás a respetar a las mujeres”). Veamos un ejemplo tomado de un diario de circulación nacional: “No pasa nada, pero si se ponen al brinco, los deschincacamos. (LP/04/08/03)

Voces híbridas
Un neologismo se forma también con una voz híbrida, como broderazo, el término empleado primero por nuestros jóvenes y ahora generalizado, del ingl. brother (hermano) y el sufijo español  –azo: amigo afectuoso y de mucha confianza. Veamos: “No es un simple amigo: es mi broderazo”. Otro caso: baypasear (del ingl. bypass y el sufijo español –ear): conectar una vena alterna que va de la aorta a la coronaria parcialmente obstruida. Sea el ejemplo: “Sufrió un infarto y lo van a baypasear”. Veamos este ejemplo en sentido figurado: “A nadie se le debe escapar que la propuesta es una forma de ‘baypasear’ la no reelección...” (Danilo Aguirre Solís: END/14/11/07)

Otro más: cotonear (del fr. coton y el sufijo español –ear): dar alcance a alguien. Leamos: “No lo pudo cotonear, aunque le anduvo pisando los caites”. Y otro: chingastear formado de la voz náhuatl chingaste (del náh. tzintli, asiento y huachtli semilla) y el sufijo español –ear): tomarse un refresco como chicha o pozol y saborearlo hasta consumir el sedimento o residuo: “Estaba tan sabrosa la chicha que se la tomó hasta chingastear”. Veamos esta otra acepción, en sentido metafórico: “...en Nicaragua, hay una variedad de regionalismos, como “chingasteando”, el último en irse de la fiesta.” (Edwin Sánchez: END/23/07/07)

Por metáfora
Por metáfora se forman nuevas palabras, como chibola, un americanismo que significa ‘cuerpo pequeño y esférico’ y que por su forma redondeada ha pasado a significar ‘ojos de una persona’; por ejemplo: “Del leñazo que le dio en la frente le sacó las chibolas”. O las palabras garrote, badajo, banano, clavo, cola, coyunda, sable, tajona, yuca, guineo y plátano, que por su forma alargada  ha tomado el significado de  ‘miembro viril’.

Por préstamo
Hay vocablos que se forman por préstamo de una lengua extranjera, como flay (del ingl. flight, vuelo) que en la jerga beisbolera significa ‘batazo elevado pero fácil de atrapar. Por ejemplo: “Vos sólo flaycitos agarrás”. O el sustantivo pofi (del malespín epofi, amigo): amigo afectuoso y de mucha confianza: “Es mi pofi desde cuando estábamos chatel”. O cachar (del ingl. catcher) que en el habla nicaragüense significa robar: “!Cuidado te cachan la cartera en el bus!”. O pul (del ingl. pull), empleado en la frase verbal ‘tener pul’, para referirse a una determinada influencia que una persona posee ante otra u otras con poder o autoridad para decidir o favorecer con algún beneficio: “Me enganché en la empresa gracias a un broder que tiene pul con el gerente”.

Por invención
Otro recurso importante para la formación de palabras es la invención, como zoropeta, un adjetivo empleado para referirse despectivamente a una persona de labios gruesos y pronunciados: “Mi novio es aguado, botarata y para colmo zoropeta”. O los sustantivos jupa y sorolpa, utilizados para denominar la cabeza de una persona: “Le dio tres querques en la jupa”; “Le dio un solo en la sorolpa”.

Por evolución de la palabra
Hay palabras, como la moneda, que se gastan por el uso y hasta pierden su valor por desuso para dar paso a otro significado. Es lo que ha ocurrido con la palabra tabaquera. Don Alfonso Valle registra dos acepciones. La primera se refiere a la “mano que maneja el puro o el cigarrillo”. La otra es una frase verbal, temblarle la tabaquera, que significa “temblarle las manos de miedo”. Ninguna de estas acepciones tiene uso en la actualidad. Esta voz, más bien, ha adquirido otras dos acepciones distintas: discusión agria y  por lo general llena de insultos entre dos o más personas, y ofensas e injurias verbales que en público dirige una persona a otra con insolencia y altanería: “Los dos tipos armaron una tabaquera”; “Solo porque le quité el marido, la muy imbécil me fue a poner una tabaquera en mi propio centro de trabajo”.

rmatuslazo@cablenet.com.ni