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La periodista Michelle Polanco Alvarado dice que su anhelo principal en este momento es poder ejercer el periodismo sin temor. “Se ha perdido la libertad de desempeñar nuestro trabajo como periodistas, sueño hacerlo sin el temor que el día de mañana se nos arreste o se nos robe”, afirma.

Polanco, quien cada mañana realiza un programa de entrevistas en Canal 10 y durante el día reporta eventos relevantes, cree que ha llegado el momento de rescatar y resaltar los esfuerzos que se hacen desde el periodismo para llevar información a la población de Nicaragua, aunque admite que existe “temor e inseguridad” en este gremio.

“Estamos constantemente asediados, recibimos mensajes, nos toman fotografías durante nuestra cobertura en clara amenaza”, denuncia la periodista nicaragüense.

Luis Felipe Palacios, redactor y representante legal de la agencia de noticias EFE en Nicaragua, cree que el gremio periodístico y la libertad de prensa de este país están en sus horas más bajas “en cuanto a la forma en el que el Gobierno está tratando a los medios de comunicación, es una situación que no se había visto desde que Ortega había retornado al poder” en el año 2007.

Martha Irene Sánchez, periodista matagalpina que dirigió el canal TV Merced, de la Diócesis de Matagalpa, hasta exiliarse en Costa Rica, comenta que el periodismo nicaragüense tiene “grandes temas y derechos pendientes que recuperar” porque “sin libertad de expresión es difícil poder defender los demás derechos”.

El periodista y director del portal de noticias Artículo 66, Álvaro Navarro, señala el riesgo de que los periódicos impresos desaparezcan por las medidas represivas del Gobierno.

“Me da temor, esta es una dictadura que no ha escatimado ninguna apariencia, nos ha demostrado que son capaces de llegar a lo impensable. El encarcelamiento de periodistas jamás me lo imaginé, pensé que se iba a quedar solo en asedio, son capaces de hacer cualquier cosa”, dice Navarro, quien ha sido amenazado más de una vez por simpatizantes del gobierno en redes sociales.

Alfonso Baldioceda, jefe de prensa de Radio Corporación, considera que para los periodistas independientes de Nicaragua “es el momento de mantener el compromiso con la profesión y la población que demanda información; es un reto en este momento el agruparnos, asociarnos y apoyarnos”.

Una libertad esencial

Cristiana Chamorro Barrios, periodista y directora ejecutiva de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, asegura que el tema de la libertad de expresión es un asunto de unidad nacional porque “todos queremos libertad de expresión, que es la piedra angular de las otras libertades y por ella es que vamos a tener el resto de las libertades públicas”.

Desde abril del 2018, el periodismo independiente ha recibido múltiples ataques del gobierno, la policía y otras instituciones del Estado. El asesinato del reportero Ángel Gahona, el allanamiento y la ocupación de las instalaciones del Canal 100% Noticias y el diario Confidencial, el encarcelamiento de los periodistas Lucía Pineda y Miguel Mora, el exilio de más de 70 periodistas y la retención de materias primas a los periódicos El Nuevo Diario y La Prensa desde agosto de 2018, son parte de las agresiones.

Michelle Polanco Alvarado. Nayira Valenzuela/END

Dino Andino, periodista exiliado en Costa Rica donde creó el portal informativo “Actualidad”, califica de “completamente caótica” la situación en su gremio en Nicaragua.

“Se han firmado acuerdos y la situación continua igual, medios como El Nuevo Diario y La Prensa y otros independientes que quedan, viven día a día el asedio de la dictadura, no se asoma ni se acerca la posibilidad de que esta situación cambie. Sería sorprendente que el Gobierno empezara a cumplir estos acuerdos, pero está por verse”, opinó Andino.

¿Por qué volver?

Después de estar nueve meses fuera del país, el periodista y director de Radio Darío, de León, Aníbal Toruño, dice que él luchará desde adentro para que se pueda hacer periodismo sin temor.

“Daniel Ortega quiere siempre enviar un mensaje que genere temor y miedo en nosotros. Por supuesto, lo hay, pero la decisión y convicción de seguir luchando por la libertad de expresión, es irreversible; por eso, la decisión de retornar aún con todas las dificultades que implica”, afirma Toruño.

Dice que su propósito, dentro del país, es defender la libertad de expresión “para reconstruir el tejido comunicacional de periodistas y medios en Nicaragua, que es tan importante para cualquier proyecto de nación”.

Cristiana Chamorro Barrios.Nayira Valenzuela/END

Cristiana Chamorro comparte la idea de que los periodistas independientes continúen haciendo denuncias hasta recuperar la libertad de prensa en el país.

“Hay que reclamar la libertad de expresión, denunciar y reclamar que regresen los medios de comunicación confiscados, que todos los medios puedan operar libremente, que La Prensa y El Nuevo Diario tengan sus materias primas necesarias para poder recoger la información y compartirla con el público y que se sientan plenamente informados”, subraya Chamorro.

Hace énfasis en que Nicaragua se encuentra en un esfuerzo por tener elecciones libres pronto, pero antes de eso se debe rescatar la libertad de expresión porque “no podemos ir a unas elecciones sin un tejido de comunicación en libertad”.

Dino Andino lamenta que el gobierno de Ortega “no da muestras de querer dar pasos hacia la democratización del país”; y al señalar la usurpación del canal 100% Noticias y Confidencial, más la retención de los insumos de los periódicos, afirma que “eso te indica que no hay libertad y que no hay voluntad política de los gobernantes de querer cambiar las cosas”.

Relata que, como exiliado, le ha resultado muy difícil ejercer la profesión fuera del país porque “implica demasiado sacrificio, demasiadas limitaciones, pero, para ser honesto, es un compromiso que tenemos con el pueblo de Nicaragua de decir la verdad”.

Oportunidad en la crisis

Martha Irene Sánchez, quien fundó en Costa Rica el sitio web de noticias República 18, producido por siete periodistas, asegura que desde abril de 2018, cuando iniciaron las protestas ciudadanas contra el gobierno, este lanzó “una violencia dirigida a medios de comunicación y a periodistas específicos, a quienes se les impide de manera directa, por la fuerza y abuso de poder, el ejercicio periodístico”.

“La prensa independiente, aun cuando ha sido blanco directo de toda la represión gubernamental, creo que ha dado grandes muestras de lo que significan los medios de comunicación y el derecho a la libertad de prensa”, recalca Sánchez.

Luis Felipe Palacios, de EFE, destaca que aunque existe una visible violación a la libertad de prensa, la crisis ha dado muchas oportunidades.

“Ahora hay muchos medios digitales alternativos que están informando, para romper ese cerco que el Gobierno ha querido imponer en esta crisis”, dice, y luego enfatiza en que la crisis ha sacado a periodistas nicaragüenses de la zona de confort.

“En lugar de bajar los brazos, ha hecho ver más firmeza en los periodistas, han buscado la verdad. Creo que esa es la parte más llamativa, que el periodismo no se quedó de brazos cruzados, rompiendo un cerco informativo que quiere imponerse a través de las autoridades”, explica Palacios.

Las consecuencias de la crisis, para el periodista Álvaro Navarro, han sido, entre otras, “el tema de la autocensura, los periodistas hemos dejado de cubrir varios eventos… En medio de la tragedia ver a policías era y es, para nosotros, un insumo de peligro, de sumo riesgo”.

Navarro considera que eso llenó de miedo a los periodistas independientes y les ha hecho pensar en que, con el simple hecho de dar cobertura a un evento, podrían ser los siguientes encarcelados. “Todo eso nos obligó a tomar medidas en nuestro trabajo”, destaca.

Afrontando el riesgo

Aníbal Toruño narra que el exilio es duro y por eso invita a sus colegas, en esas circunstancias, a reinventarse y seguir luchando, aunque se “extrañe la patria”.

“Es momento de retomar la lucha a lo interno del país, yo no puedo hablar por todos; he hablado con muchos y me parece que detrás de este esfuerzo y de este inicio muchos lo harán. La lucha debe hacerse desde adentro, habrán algunos que considerarán a Nicaragua inviable, hay otros que podrán regresar a Nicaragua asumiendo riesgos y dificultades”, explica Toruño.

Cristiana Chamorro califica a los medios y periodistas independientes como “valientes”, por hacer “un periodismo que se ha puesto en la primera fila de la lucha, que ha asumido su responsabilidad, que si les quitan sus medios, como lo hicieron con unos, el periodismo busca cómo informar y busca todos los medios y las fuentes para hacerlo”.

“Todos se mantienen en combate cívico”, afirma la presidenta de la Fundación Chamorro.

Palacios revela que, como agencia de noticias, han tenido que renunciar a las exclusivas para evitarle riesgos al equipo periodístico.

Esa decisión es “para resguardarnos muchas veces”, dice Palacios. “Cuando pasó la parte más fuerte de la protesta tuvimos que prevenir usando cascos, chalecos antibalas, por el riesgo que eso implicaba”, cuenta el corresponsal de EFE.

Michelle Polanco recuerda que “cuando pasó lo de la muerte de Ángel (Gahona) sentimos temor, todos sentimos en ese momento que éramos vulnerables; eso nos podía pasar a cualquiera, esa es la expresión máxima del riesgo en el que vivimos”.

Alfonso Baldioceda sugiere que, para disminuir la inseguridad física y laboral de los periodistas durante su labor, el periodismo independiente tiene que buscar la unidad del gremio.

“Tristemente, conozco a periodistas que estaban trabajando y a raíz de abril del año pasado están sin empleo. Programas de radio que estaban en medios independientes ya han cerrado; me encontré a una periodista vendiendo rosas. Parte de nuestra seguridad es mantener un trabajo”, indica Baldioceda.

Los corresponsales

Luis Felipe Palacios señala que los corresponsales en el interior del país están más inseguros. “En los departamentos y municipios la situación para los periodistas es un poco más crítica porque, al estar en un pueblo pequeño, todos te conocen, conocen la casa y eso ha polarizado y dividido y fragmentado el país; hacen que te amenacen y de la amenaza, a las agresiones”.

Cristiana Chamorro comenta: “En Nicaragua hay inseguridad, tenemos inseguridad mientras tenemos un régimen que no permite las libertades públicas, un régimen basado en la represión que utiliza a la Policía en todo para atemorizar a la gente”.

Toruño cree que una de las razones por la que periodistas en el exilio evitan volver a Nicaragua es la inseguridad.

“No hay seguridad, una de las grandes limitantes para regresar a Nicaragua. No existen los protocolos ni los mecanismos de protección que puedan garantizar la vida y el ejercicio periodístico; es una de las grandes limitaciones que vas a tener al regreso”, argumenta el director de Radio Darío, quien este sábado 7 de septiembre fue amenazado por la Policía y turbas pro-Gobierno cuando él regresó a la ciudad de León.

Con la retención de materias primas para medios impresos de circulación nacional, la confiscación del canal 100% Noticias el pasado 21 de diciembre de 2018 y de Confidencial, la censura y la recesión económica ha mermado los ingresos a los medios.

El golpe de la recesión

En la parte económica, la recesión económica ha provocado otros efectos negativos en los medios de comunicación independientes de Nicaragua. Uno es la disminución de la publicidad. En el caso de EFE, Palacios relata que “nuestros principales clientes en específico son los medios; antes, a nosotros nos contrataban el contenido Premium (fotografías, textos, reportajes y videos), ahora solo tienen fotos y texto, ya no facturamos lo mismo y eso ha venido a afectar nuestros ingresos”.

EFE ha recortado costos básicos de operatividad, “pero no podemos quedarnos de brazos cruzados porque también estamos viendo que hay una demanda de interés de información, que está interesando lo que pasa en Nicaragua a nivel internacional”, indica.

“Estamos en serias dificultades”, afirma Álvaro Navarro, de Artículo 66, al referirse al impacto económico en los medios.

“Para los medios de comunicación es peor porque no solo enfrentamos nuestras propias crisis como pequeñas empresas que somos; ya no tenemos la posibilidad de ofrecer publicidad a esas empresas que están afectadas por la crisis, muchas cerraron y otras resisten”, explica Navarro.

El director del canal 100% Noticias, Miguel Mora, quien estuvo encarcelado más de cinco meses, calcula que la clausura de su televisora le ha causado pérdidas por US$5 millones.

“Esto incluye todo, el posicionamiento de marca, daños y perjuicio, lucro cesante, daños a terceros y bienes inmuebles”, detalla Mora en una entrevista con El Nuevo Diario del 5 de julio de 2019.

Cristiana Chamorro dice que existe presión para que el Gobierno entregue los insumos y devuelva los bienes usurpados a los medios de comunicación independientes, además de garantizar la libertad de ejercer la profesión periodística con plena libertad. “Creo que la presión nacional e internacional se mantiene, aquí, todos los días está el reclamo permanente de que se devuelvan esos medios”, declara.

“El regreso de algunos de los (periodistas) exiliados es otra de las presiones que debemos seguir apoyando, para que se nos regresen los medios de comunicación”, propone Chamorro.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en su informe del 21 de junio de 2018 titulado “Graves violaciones a los derechos humanos en el marco de las protestas sociales en Nicaragua”, revela su constatación de que, desde el inicio de las manifestaciones ciudadanas, “el Estado ha adoptado medidas de censura directa e indirecta” contra el periodismo nicaragüense.

Periodismo independiente reitera su posición

El Foro de la Prensa Independiente de Nicaragua emitirá este lunes 9 de septiembre una declaración, en la que afirma que sin libertad de prensa, sin libertad de expresión y sin libertad de información, los esfuerzos por restituir derechos en el país son inútiles.

“La libertad de expresión y de prensa son la base fundamental para desarrollar cualquier proceso de democratización en Nicaragua. Es indispensable el respeto a los derechos fundamentales consignados en la Constitución”, expresa la declaración.

Agrega que “la restitución de las libertades públicas es necesaria para realizar elecciones libres y transparentes que garanticen el cumplimiento de las demandas de JUSTICIA, PAZ y DEMOCRACIA, que tanto anhela la población nicaragüense”.

Por tanto, el foro demanda “se cumplan los acuerdos suscritos en la mesa de negociación en lo relativo al Protocolo sobre Libertad de Expresión y el Derecho a la Información, con base en los puntos 10 y 17 de dichos acuerdos, firmados ante testigos y garantes internacionales”.

“Que cese de inmediato la intimidación y amenaza provenientes de la policía, o de los grupos parapoliciales que aún operan impunemente en el país”, precisa parte de la declaración con motivo del Día Internacional del Periodista, conmemorado este 8 de septiembre.

La retención es un delito

La abogada Eyling Cruz Rojas, de la asociación Acción Penal, dice que existe una clara violación al Artículo 66 y 68 de la Constitución Política de Nicaragua en los ataques a los medios de comunicación independientes.

El Artículo 66 establece que “los nicaragüenses tienen derecho a la información veraz” y “este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas, ya sea de manera oral, por escrito, gráficamente o por cualquier otro procedimiento de su elección”.

El artículo 68 resalta que los medios de comunicación “dentro de su función social deberán contribuir al desarrollo de la nación”.

Aníbal Toruño.Jorge Ortega/END

“Los medios de comunicación públicos, corporativos y privados no podrán ser objeto de censura previa. En ningún caso podrán decomisarse, como instrumento o cuerpo del delito, la imprenta o sus accesorios, ni cualquier otro medio o equipo destinado a la difusión del pensamiento”, precisa la Constitución de Nicaragua.

Cruz explicó a El Nuevo Diario que al darse una alteración o violación a estos artículos de ley, se estaría hablando de delitos contra la libertad de expresión, los cuales están señalados en el artículo 429 del Código Penal.

Este artículo establece que: “El que impida mediante violencia o intimidación, el ejercicio de la libertad de expresión, el derecho a informar y ser informado, la libre circulación de un libro, revista, periódico, cintas reproductoras de la voz o la imagen, o cualquier otro medio de emisión y difusión del pensamiento, será sancionado de tres a cinco años de prisión e inhabilitación especial para ejercer la profesión u oficio relacionado con la actividad delictiva por el mismo período”.

Mantener confiscadas o retenidas materias primas necesarias para llevar información necesaria, también constituye un delito que puede ser penado, afirma la abogada.

En el capítulo VI del Código Penal, el artículo 238 de apropiación y retención indebida establece que: “Se aplicarán las penas previstas para el delito de estafa a quien teniendo bajo su poder o custodia un bien mueble, activo patrimonial o valor ajeno, que exceda la suma equivalente a dos salarios mínimos del sector industrial por un título que produzca obligación de entrega o devolución, se apropie de ello o no lo entregue o restituya a su debido tiempo, en las condiciones preestablecidas, en perjuicio de otro”.

Agrega que “si no ha habido apropiación, sino uso indebido de la cosa en perjuicio de tercero, la pena será de seis meses a un año de prisión”.

La abogada Cruz afirma que “en este caso (retención de materia prima a El Nuevo Diario y La Prensa) es una institución que no entrega un bien a su debido dueño en tiempo y forma; esto trae una consecuencia jurídica que es un delito y que esto implica un proceso penal”.

Explica que una de las vías que podría tomar el medio de comunicación afectado es interponer una denuncia ante el Ministerio Público, por el delito de apropiación indebida con la declaración testifical del gerente general o director editorial, en la que señale que deberían de haber entregado en tiempo y forma determinada una cantidad de papel y tinta, y la negativa mediante escrito o verbal que se tenga de la institución que está obligada a entregárselo.

“El Nuevo Diario podría realizar una investigación autónoma y recurrir y acusar directamente ante un juzgado local penal de Managua”, sugiere la doctora Cruz.

El abogado Roberto Manuel Fúnez afirma: “El que tiene en su poder estos materiales tiene la obligación de entregar, porque han pasado por un procedimiento aduanero que lo obliga a regresar a los dueños el material. Es importante destacar que estos medios de comunicación que han sido afectados han cumplido con los requisitos aduaneros establecidos, según afirman sus dueños”.

“Los periodistas deben procurar trabajar con la mayor calidad periodística”

Ricardo Trotti. El director ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) dice que el periodismo independiente nicaragüense ha demostrado que “el periodismo es capaz de asumir retos, más allá del bienestar económico de los medios”, en su búsqueda de justicia”

¿CÓMO SE VE LA LABOR DEL PERIODISMO NICARAGÜENSE A NIVEL INTERNACIONAL?

Estamos acostumbrados a ver un tipo de periodismo nicaragüense independiente, combativo y contestatario. Tiene una larga tradición de lucha a favor de aperturas democráticas frente a dictaduras o gobiernos represivos. Es un periodismo que resalta el valor individual de periodistas que a menudo asumen riesgos personales para informar, pese a las amenazas, ataques y restricciones.

¿QUÉ HA APORTADO EL PERIODISMO NICARAGÜENSE AL GREMIO EN EL MUNDO?

La reivindicación del compromiso del periodismo con la democracia, con la pluralidad de las ideas. Además, el periodismo independiente nicaragüense es una prueba fehaciente de que el periodismo es capaz de asumir retos, más allá del bienestar económico de los medios, para servir y acompañar a la sociedad en su búsqueda de justicia. También, en variadas épocas, incluso en la actual, existió un periodismo de propaganda azuzado y manipulado por el poder de turno.

¿CUÁNTO SE SABE QUE EN NICARAGUA EXISTE UNA CLARA VIOLACIÓN A LA LIBERTAD DE PRENSA?

La SIP lo viene reclamando desde 2007 a través de sus informes, resoluciones y misiones enviadas al país, bajo la preocupación de que la libertad de prensa y de expresión siempre fueron retaceadas por el Gobierno, desde los límites a la información pública a la censura directa e indirecta aplicada contra medios y periodistas.

Ricardo Trotti.Archivo/END¿QUÉ NUEVAS ACCIONES TOMAN PARA DENUNCIAR LOS ATAQUES CONTRA LA LIBERTAD DE PRENSA EN NICARAGUA?

Nuestro compromiso ha sido mantener en la agenda pública desde abril de 2018 el tema de Nicaragua y para lograr este objetivo, todos los frentes de acción son válidos. Por un lado, hemos difundido más de 18 pronunciamientos de la organización para denunciar agresiones, ataques, actos de censura, ciberataques, asesinatos, encarcelamientos. También la excarcelación de Miguel Mora, Lucía Pineda y Marlon Powell Sánchez. Por otro lado, apostamos a las visitas in situ, lo cual nos ha llevado a que en menos de un año delegaciones internacionales de la SIP hayan viajado a Nicaragua en dos ocasiones: una en agosto de 2018, en conjunto con Reporteros Sin Frontera y otra en junio de 2019. En estas misiones participaron socios de la SIP de Colombia, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Jamaica, México y Perú. Consideramos como una acción de gran fortaleza abordar el tema con personalidades y organizaciones internacionales y por eso, en marzo, una delegación internacional de la SIP viajó a Washington donde abordó en reuniones con representantes de Human Rights Watch, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, senadores y la secretaría general de la OEA, las violaciones a la libertad de prensa y los derechos civiles en Nicaragua. A la capital estadounidense llevamos a Carlos Fernando Chamorro y en su calidad de representante de los periodistas y la prensa agredida, se le organizó una agenda de entrevistas con altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos y organismos internacionales, a la vez que participó en dos conferencias o eventos para potenciar el tema de Nicaragua. Otra vertiente del apoyo a Nicaragua fue la publicación en abril de un editorial de la SIP, titulado “Nicaragua: Agonía de la Democracia”, en mas de 100 medios de las Américas. También, en septiembre de 2018 la SIP, IFEX-ALC y AMARC, sometieron de manera conjunta un informe para el proceso del Examen Periódico Universal (EPU) sobre derechos humanos en Nicaragua, y en abril de este año nos unimos a la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), IFEX y AMARC para participar en reuniones con 16 delegaciones internacionales con representación en Ginebra, previo al Examen Periódico Universal (EPU) sobre Nicaragua, del Consejo de Derechos Humanos. Recientemente, junto a la Fundación Chamorro presentamos un informe alternativo sobre derechos a la libertad de opinión y expresión, para contrarrestar el enviado por el Gobierno de Nicaragua a la ONU. Nicaragua es para la SIP una prioridad y seguiremos manteniendo nuestro compromiso.

¿CUÁL HA SIDO LA CUOTA DEL PERIODISMO NICARAGÜENSE PARA CONSTRUIR UN CAMINO HACIA LA DEMOCRACIA?

El director de La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, es un héroe de la libertad de prensa en el mundo y, como él, muchos periodistas nicaragüenses han sufrido en carne propia, ya sea mediante ataques personales o contra las instalaciones físicas de sus empresas mediáticas. Recordamos el caso del bombardeo al diario La Prensa antes de la caída de Somoza en 1979 y, a la vez, cómo el hijo de Chamorro, Carlos Fernando, tuvo que exiliarse recientemente después de que clausuraron su medio, así como el encarcelamiento de Miguel Mora y Lucía Pineda de 100% Noticias y el asesinato del periodista Ángel Gahona. Es decir, el camino hacia la democracia en Nicaragua se ha construido en gran parte con el sacrificio personal de los editores y los periodistas de esa nación.

¿CÓMO PODRÍA SER MÁS FUERTE EL PERIODISMO NICARAGÜENSE, ANTE UN ESTADO REPRESIVO?

Los periodistas no están llamados a ser héroes o activistas de causas políticas, sino, se deben al público y ante ese público deben procurar trabajar con la mayor calidad periodística que trasunte a sus contenidos y que permita, mediante investigaciones y otras herramientas periodísticas, acercarse a la verdad y fiscalizar a los grupos de poder, ya sean estos gubernamentales, privados, ilegales y del crimen organizado.