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El presidente de Ecuador, Rafael Correa, demandó una condena unánime de la Organización de Estados Americanos, OEA, a Colombia por la incursión de tropas del ejército de este país a territorio ecuatoriano. De no darse la condena el próximo 17 de marzo, cuando se reunirá nuevamente la OEA, este organismo, aseguró, “se podrá botar a la basura de la historia”.

“Si por los cálculos políticos quiere (la OEA) poner a un país pequeño como Ecuador en el altar de los intereses, ahí habrá que botar a la OEA a la basura de la historia. Si esta situación queda impune, la OEA no servirá para nada”, expresó ayer Correa durante la rápida visita que realizó a Managua para solicitar el apoyo del presidente Daniel Ortega, quien se solidarizó rompiendo relaciones diplomáticas con Colombia.

Ortega expresó su inconformidad por la resolución de la OEA, en la que se reconoce que Colombia violó la soberanía de Ecuador. “Nosotros no podemos estar satisfechos con esa resolución”, declaró Ortega, tal como lo hizo la embajadora de Nicaragua en la OEA, la única que estuvo en desacuerdo con la resolución.


Expectativas en Cumbre de Río
Correa aprovechó también la oportunidad para llamar a sus homólogos latinoamericanos que se reunirán hoy en República Dominicana en la Cumbre de Río, para que asuman el conflicto entre Colombia y Ecuador como un problema regional.

“Tenemos que condenar la agresión colombiana. Álvaro Uribe con su discurso guerrerista, torpe, es un peligro para la región. Si dejamos que Uribe continúe, esto se nos convierte en otro Medio Oriente”, expresó Correa, quien ayer mismo viajó a Panamá para luego reunirse con el Grupo de Río.

El conflicto entre Colombia y Ecuador inició el sábado pasado, cuando el ejército colombiano asesinó a Raúl Reyes, considerado uno de los comandantes más importantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, en territorio ecuatoriano.


“Bombardear la Casa de Nariño”

Correa reiteró que la operación militar fue planificada con alta tecnología y que no hubo legítima defensa. “¡Cuánto cinismo presidente Uribe! Su insolencia causa más daño a la unión latinoamericana que las bombas que tiró en mi patria”, expresó antes de contrariar el argumento de Uribe, quien pidió disculpas a Ecuador y dijo que “se reserva el derecho de atacar a cualquier país que albergue guerreristas”.

“¿Cuál es el país del continente que más alberga guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes, cultivo de drogas? Colombia, su gobierno, ¡no sea hipócrita! Si hay elementos que atentan contra su seguridad nacional, toda Latinoamérica podrá bombardear cuando quiera Colombia. El único que está albergando guerrilleros que le controlan 70 mil kilómetros cuadrados de territorio es Uribe”, exclamó.

Y fue más allá: “Y no sólo la selva colombiana habría que bombardear. Habría que bombardear también el Senado, y probablemente la Casa de Nariño, donde aparentemente se esconden paramilitares y narcotraficantes”.


Cinismo en exceso
El mandatario aseguró que los contactos que su gobierno tiene con las FARC sólo son humanitarios, y denunció que Colombia también ocupó territorio ecuatoriano, pues en el video que ayer hizo público el Ministerio de Defensa colombiano aparecen fiscales de ese país ejerciendo jurisdicción en Ecuador.

“Usted sabe que a Ecuador le cuesta muchísimo sus omisiones, sus cálculos políticos, los conflictos que no ha podido controlar. Tiene desprotegida la frontera sur por eso. Ecuador limita al norte con las FARC, no con el Estado colombiano”, dijo molesto durante la conferencia de prensa.


Sobre las FARC: dos visiones
Mientras Ortega se refirió a las FARC como “un grupo de colombianos que lucha por la paz”, Correa pidió a los guerrilleros que liberen a los secuestrados porque “nada justifica sus prácticas y mucho sufrimiento han causado”.

Según Correa, antes de la operación militar, las FARC iban a liberar a 12 rehenes, incluida Ingrid Betancourt.