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Monseñor Abelardo Mata quiere tocar el corazón de los electores. Para eso, él y los miembros de la Comisión que dirige, propusieron a la Conferencia Episcopal una “Cruzada de Oración” que iniciará mañana.                                                                           

¿Es casual que se dé en un año electoral? Mata responde que sí, pero insiste: quieren tocar a los electores de “modo especial”.
“Se tienen las autoridades que el pueblo pone. Sabemos que no se respetan las instituciones ni los procesos… Si la persona se deja manosear por unas tejas de zinc, por unas promesas de un puesto, nunca vamos a construir en verdad la nación ni habrá autoridades que en verdad vayan buscando el bien común, sino gente que va a buscar provecho personal o de su grupito partidario”, dice.

¿Apelan entonces a sensibilizar a la población para actúe de forma unificada?
No, apelamos a un cambio de corazón. No damos criterios políticos. En ninguno de nuestros comunicados damos criterios políticos, simplemente damos los criterios fundamentales que debe regir la persona humana, la convivencia humana, si así le queremos llamar.

Nosotros partimos de que somos hijos de Dios, somos hermanos y que es posible construir una sociedad, pero teniendo en nuestro corazón al Señor y respetando lo que el mismo Señor nos ha dado: el don de la tierra, el don de los hijos.

Es decir, don de la tierra me refiero: instituciones, normas, cartas fundamentales, la Constitución de la República y las leyes que de ahí se emanen. Segundo: el respeto a la vida, comenzando por uno mismo, las drogas, la prostitución, alcohol es una forma de autodestrucción. El despreciar la vida con terrorismo, con el abuso de poder. Estamos haciendo un llamado al corazón de la persona humana, más allá de un líder político o de una acción política.

Usted ha sido especialmente crítico al gobierno, lo recuerdo ahora que me dice que no se debe comprar la conciencia con hojas de zinc, ¿no teme monseñor que lo cataloguen como opositor? ¿O es opositor?
Yo no me considero opositor, en lo personal, y tampoco la Conferencia Episcopal es opositora, simplemente hacemos ese llamado a la conversión y a la gente que no le gusta ese llamado, pone etiquetas, descalifica, ridiculiza, y lo pone en una acera, de las voces prohibidas, y (busca) cómo estropearles el trabajo y que no se proyecten. Eso es lo que pasa con muchos de los obispos de la Conferencia Episcopal

¿Qué piensa de los calificativos que a usted especialmente le ha puesto el presidente Ortega?
A palabras necias, oídos sordos. No pierdo tiempo.

Se puede malinterpretar el hecho de que usted haya avalado la unidad de partidos políticos opositores, ¿o no?

Unidad que se llamaba mucho más allá de un partido o de una ideología, en este caso liberal, que fueron los que me pidieron hacer de mediador en un esfuerzo de unidad.
Tan es así, que si usted bien recuerda, cuando estábamos en ese proceso, se empezó a generar otro proceso: los llamados Acuerdos de Metrocentro, donde habían partidos de distintas tendencias buscando una visión común de Nicaragua: qué Nicaragua queremos, para poder enrumbar y no estarnos mordiendo unos a otros a nivel de pensamiento e ideología, enrumbar unas elecciones, y también poder elegir a personas de una manera lo más fluida posible, sin los escándalos que se están viendo en estos días, que si de dedo, que si elegido, que protesto, que me quito porque abusaron, que manipularon. Quiere decir que falta conversión.

Al fin de todo, si yo estuve allí, se los dije a ellos, si han llamado a un obispo a ser testigo y garante de lo que quieren dialogar, no me hagan perder el tiempo. Mi tarea no es ésta, mi tarea es otra: el llamado a conversión.

Si están dispuestos a obedecer la palabra de Dios porque todos dicen ser creyentes, aunque no sean católicos pero sí creyentes en Cristo, obedezcamos la palabra, entonces sí podremos progresar en el diálogo, pero lastimosamente hay cosas que no se superan de la noche a la mañana.

¿Pero usted simpatiza con la forma de hacer política de esos partidos?
Mire, sea socialismo, comunismo, liberalismo, conservatismo, como pastores nos da lo mismo, lo que sí, la Iglesia no puede callar es cuando se dan los abusos de la persona humana. Se habló en tiempos de Somoza, en tiempos de doña Violeta, tan es así que sus ministros hablaban que parecíamos un disco rayado; se habló en tiempos del señor Alemán como se habló en tiempos del señor Bolaños y se está hablando ahorita.

Hay padres como Neguib Eslaquit, quien fue también gran crítico del presidente Ortega y ahora se define como socialista y solidario, que creen en la fe que el mandatario predica, ¿qué piensa usted de eso?
Ese será él y su conciencia. Tendrá sus razones, yo no he tenido el honor de platicar con él. Cada uno es responsable de sus propios actos, él lo puede hacer como individuo, como persona, hacerlo como Iglesia estaría fuera de orden. Si me preguntan qué piensa la Iglesia de tal cosa, me va a perdonar (contestó), pero como Conferencia Episcopal no hemos hablado de eso. El órgano oficial de la Iglesia es la Conferencia Episcopal.

Da la impresión, monseñor, que la Iglesia en Nicaragua está partida en dos: a favor y en contra del presidente Ortega.
Puede ser, no digo que así sea, no lo siento así. No estoy en todos los presbiterios, conozco muy bien mi presbiterio, algo de aquí de Managua. Sé que algunos presbíteros coquetean con el gobierno y por unos proyectos sociales en los que son apoyados, se ven obligados mejor a callar y no decir las cosas que la Conferencia Episcopal en sus comunicados les pide a los presbíteros entrar en razonamiento con el pueblo de Dios. Pero cada pastor rendirá cuentas de su gestión.

¿Cuando se refiere a coquetear habla de...?

Callar, porque ha sido beneficiado.

¿Y usted no ha sido beneficiado con ningún proyecto gubernamental?
Ni me importa ser beneficiado. Al contrario, no es para mí ni para el padre tal. Te voy a contar algo. Yo fundé hace ya cinco años la facultad de Medicina en mi universidad católica de la Diócesis. Naturalmente no tenemos hospital escuela, tenemos que recurrir al Estado para que los muchachos puedan hacer sus prácticas.

Se hizo un acuerdo con el gobierno anterior. Vencido el plazo, este gobierno no lo quiso renovar y nos tiró a los muchachos a la calle, ¿por qué? Porque el obispo Mata es crítico del gobierno y (la crítica) no es al gobierno ni a perensejo ni a sutanejo, es a los desmanes y abusos de la persona humana, y allí no podemos callar, aunque nos lleve la vida y nos hayan amenazado, y aunque hemos visto en otras ocasiones la pistola en frente de nuestro pecho o las balas que han zumbado sobre nuestra cabeza. No es la primera vez.

Piensan castigar al obispo sacando a los muchachos, no es a mí, es a los pobres chavalos.

Les dije a los padres de familia: hablen con el gobierno. Ellos fueron, se presionó y se vieron obligados a revertir, pero solo un año.

Usted critica, lo ha mencionado ahora varias veces, la entrega de zinc, el Plan Techo, y eso se hace desde la Comisión que dirige el cardenal Obando y Bravo
No me refiero al Plan Techo en sí, puse un ejemplo. Por un puesto le dije también, por unos víveres. Eso es justamente abuso de la persona humana, si es obligación de un Estado. En una familia se protege al más indefenso, igual en la sociedad, tiene prioridad el más débil.

¿Lo vamos a ver en estos meses próximos de mediador con algún político?

No me ha llegado ninguna petición…

¿Ningún feligrés le ha expresado alguna inconformidad por verlo ante las cámaras junto a los políticos opositores?

Al ser uno pastor es hombre público y está uno obligado a recibir a quien sea, desde el carretonero hasta la autoridad local o nacional. Uno no puede negarse a dar ese servicio porque para eso estamos, pero el hecho que me reúna y platique con alguien no quiere decir que estoy en un bando. Eso es lo malo, justamente, en esta mal comprensión del quehacer político en la patria, que no se ven interlocutores con quien yo pueda confrontar mis ideas, se ven enemigos.

Hemos visto en múltiples ocasiones al presidente hablando mal de ustedes, ¿han tenido algún acercamiento con él?
No, ninguno. Se ha pedido repetidas veces, pero oficialmente no ha habido ninguna respuesta. Ha habido una señal bajo el agua y justamente uno, para evitar que lo manoseen políticamente, que vendan la imagen, como usted acaba de señalar, que se manipula fácilmente la opinión pública, no hemos accedido a ir personalmente. No nos parece maduro ahorita.

¿Les han propuesto que vayan personalmente?
Claro, quieren que vayamos personalmente. Yo me he reunido con la Ministra de Salud para tratar temas específicos…

Pero usted es una figura pública me decía hace pocos minutos
Naturalmente que sí, se podría reunir. Se está buscando una reunión para un proyecto que rebasa y es en beneficio de la nación. Se han andado buscando los mecanismos, pero sin medios de comunicación.

¿Y por qué en este caso sin medios de comunicación?

Porque es muy diverso (con los opositores) señorita, es muy diverso lo que te quiere proponer el gobierno.

 

Peticiones de alzados “son locuras”

Mata toma distancia de los grupos armados que lo han buscado como intermediario con el gobierno y califica sus peticiones como “locuras”.

Hablaba que tiene información de grupos armados, ¿se han comunicado con usted?
Directamente a mi persona no, sí a mi equipo de trabajo.

¿Qué piden?
Eso es lo malo, que no piden nada concreto. Piden la caída del gobierno. Esas peticiones están en los cuernos de la luna.

¿Son muchos?
Según los testimonios recibidos en el campo, algunos dicen “pasaron por aquí 90 hombres”. Uno debe pensar que a veces desinforman. Yo por eso nunca he hablado de números porque no me consta.

¿Quieren que usted sea intermediario?
Naturalmente que sí. Recuerdo a uno que llamó cinco veces, directamente a mí, para tener una reunión en El Paraíso, Honduras, yo le pregunté que por qué no nos reuníamos aquí, contestó que por su seguridad. Mandé a dos del equipo y nunca apareció. Hay miedo también por parte de ellos.

¿Cree que sean capaces de alzarse como la Contra?
Son locuras. Para mí en el presente no es un camino viable. Yo se lo decía a “Yajob” y a su equipo: es un callejón sin salida, es un harakiri el que se quieren hacer…