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“La posición del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, es y seguirá siendo la misma: la necesidad de tener observación (en las elecciones)”.  Así respondió ayer públicamente el presidente de la organización empresarial del país, José Adán Aguerri, al anuncio que hiciera a inicios de la semana el presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas Reyes, en torno a que no habrá observación, sino más bien un “acompañamiento” electoral.

Aguerri señaló que existe “la necesidad de que tengamos no sólo la observación internacional, sino la propia observación nacional”.

En el mismo sentido, el embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, resaltó ayer uno de los resultados de la última encuesta de Cid Gallup, que revela que más del 70% de la población está de acuerdo con la observación electoral.

Callahan participó en el acto oficial de clausura de la Cuenta Reto del Milenio.

Consultado por los periodistas oficialistas sobre la intención de votos que lidera el presidente Daniel Ortega con el 38%, el diplomático se refirió al apartado sobre la observación.

“Por supuesto que yo leo las encuestas, y hay resultados poco diferentes entre cada encuesta. Para nosotros es muy interesante… las encuestas son cosas normales en la campaña electoral. En Estados Unidos hay miles y miles de encuestas. Yo encontré muy interesante que más del 70% del pueblo quiere observación, y como ustedes saben es nuestra posición también”, respondió.

En tanto, el presidente del Cosep insistió en que “vamos a reforzar la campaña por la observación”, y que será “la misma observación que tienen países como Bolivia y Ecuador, que son parte de los países del Grupo Alba; (y ellos) han invitado a la observación, a la misma observación que ha habido en países como Guatemala, Honduras y El Salvador”, reiteró Aguerri.

Según la encuesta realizada entre el 10 y el 16 de mayo, el 74% de los consultados está a favor de la observación electoral. En contraposición, el 21% coincide con la posición del Consejo Supremo Electoral, CSE, y del presidente Daniel Ortega, quienes se niegan a permitir que observadores extranjeros y nacionales que en el pasado han criticado las actuaciones del tribunal electoral sean acreditados como observadores.

Rivas sigue negándola
En la última comparecencia, el presidente de facto del CSE, Roberto Rivas, reiteró que no se permitirá observación electoral porque la considera “injerencismo”.

Rivas también solicitará 60 millones de dólares más para el proceso de cedulación, pese a que el CSE es cuestionado por su falta de transparencia en los fondos que se le han destinado, pero, además, la cedulación es el proceso más descalificado por la parcialización en la entrega del documento de identidad a favor de los simpatizantes del partido de gobierno, Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.

Investigaciones de EL NUEVO DIARIO revelaron que este poder de Estado falsificó facturas en 2008, para justificar compras en 37 operaciones del CSE.

Según la investigación, Rivas ordenó sacar 407 millones de córdobas bajo la figura de cheques por “anticipos a justificar”, que se soportaron mediante reportes inexistentes de operaciones de compras, que, a su vez, se respaldaron con documentos falsos, proveedores fantasmas y negocios inventados.

(Con la colaboración de Leonor Álvarez y Ary Pantoja)