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Se ha explicado algo de su decisión de no seguir en alianza con el FSLN pero no todo. ¿Cuáles fueron esas razones?
Para mí ha habido tres cosas interesantísimas. Primero, la sentencia de la Corte Suprema de Justicia, la cual declara inaplicable el artículo 147 de la Constitución –que está vigente– cuando la Corte no tiene el derecho de reformar la Carta Magna ni declarar inaplicable ningún artículo.

El decreto presidencial en el cual se declara que pueden permanecer en sus posiciones los magistrados o funcionarios de los poderes del Estado cuyo período se les ha vencido. Sólo la Asamblea Nacional puede elegir a esos funcionarios. El artículo 201 transitorio de la Constitución dejó de existir desde el momento que las condiciones para las cuales fue establecido ya se llenaron.

Usted fue haciendo ver cada uno de esos aspectos a sus aliados
Desde el mismo momento que ocurrió lo de la Corte me pronuncié e hice ver mi desacuerdo, también lo hice con el decreto presidencial y he sostenido el criterio de que si la Constitución dice que no tendrán valor los decretos que se oponen a la Constitución, ese decreto nunca existió.

La oposición pidió su derogación, ¿eso es correcto?
Si una cosa no existe, qué vas a derogar; al final es un error que la oposición demande eso porque al final pedir una derogación es reconocer que en realidad existió.

¿Qué impacto causa en usted la reelección presidencial?

Yo como conservadora que soy, por principios no acepto las reelecciones presidenciales y lo he dicho, no tienen nombres para mí, vengan de donde vengan, llámese como se llame la persona, para mí es el hecho de la reelección presidencial yo no la acepto.

Es una cuestión de historia

Es una cuestión de historia y de principios y tengo mis bases en la historia de Nicaragua. He revisado bien la historia de Nicaragua y he visto la continuidad que ha habido de ese precepto constitucional.

Pero usted lo ha expresado ¿Acaso no le escuchan?
Vos recordás cuándo cayó Somoza en 1979, el primero de mayo, en la tarima, Carlos Maturana gritaba ¡no te vas, te quedás! y dos meses después Somoza iba de viaje. Somoza hubiera atendido el llamado de la oposición a hacer un plebiscito y no quiso entender. Las lecciones de la historia pasan inadvertidas.

Pese a todo, pareciera que en Nicaragua no pasa nada hoy
El pueblo nicaragüense es muy especial, parece que no reacciona y de repente lo hace. Recuerdo la última manifestación electoral del Frente Sandinista, una de las colas de vehículos llegaba hasta Granada, cuando ya la gente estaba en la plaza, en cambio, la manifestación de la UNO fue modesta; y viste lo que sucedió.

¿Y cómo ve a la oposición?
Hay poca madurez política porque suficiente historia tenemos en el país para saber qué hacer y cómo hacer, cómo actuar; hay falta de madurez por todos lados. Me da la impresión que la población está captando esa inmadurez y está en una especie de expectativa.

 

Se terminó la alianza con el FSLN

La diputada Miriam Argüello estará en la bancada del Frente Sandinista hasta el 9 de enero de 2012. Ella explica que la naturaleza de su alianza no fue de partido a partido sino con la expectativa de una justicia social verdadera en Nicaragua, “por la cual me he sacrificado tanto; atender más la educación, la salud, la vivienda, el trabajo, que ninguno de los gobiernos anteriores había logrado hacer”.
 
¿Acaso no ha habido justicia social con los demás gobiernos?
En el de Alemán, claramente vi que las costumbres del somocismo retornaron y que si no hubo violencias, cárceles y golpes, es porque no tenía Guardia Nacional sino un ejército profesional. El de don Enrique fue un estilo de soberbia y prepotencia. Entonces, la justicia social fue postergada. En cambio, en los años 80, pese a la guerra el FSLN hizo algunas cosas positivas.

¿Por qué ahora se aparta de la alianza cuando el gobierno tiene muchos programas sociales?

Yo no puedo estar defendiendo intereses partidarios de determinado partido, no debo actuar de esa manera. Si bien es cierto que se ha mejorado la educación, la salud, se puede haber hecho más. Se ha partidarizado en cuestión de trabajo, de vivienda, la justicia social no ha sido pareja, por lo tanto deja de ser justicia social.

Pero usted sigue en la bancada del FSLN
Estoy en esa bancada por lo que expliqué antes, viene un período electoral, ya viene una reelección con la cual no estoy de acuerdo, por principios y no por personas. Si yo creo en lo que creo y se está haciendo algo diferente, cómo me justificaría quedarme en una alianza. Tuve que renunciar a mis 50 años de actividad política o haber seguido en la misma, contra mis principios.

¿Cómo quedan las relaciones con el comandante Ortega?
Normales, el comandante me ha mostrado aprecio. Antes de que nadie supiera me decisión desde que vi la resolución de la Corte Suprema de Justicia, vine madurando mi decisión, seguí con prudencia. No me fui de exhibicionista a los medios a anunciar mi retiro de la alianza, sino que llamé al general Álvaro Baltodano, mi enlace con el comandante Ortega, la persona que me llegó a buscar hace diez años para me aliara con el FSLN y le comuniqué mi decisión.
 
El diputado Edwin Castro dejó entrever que usted se jubilaría. ¿Es cierto eso?
Sonríe. “Claro tengo derecho a sacar mi cheque de jubilación, pero en mi actuar, dentro de mis posibilidades. Con todo y mis 84 años y mis limitaciones, le gano a cualquiera en energía, en persistencia y en actuar, de lo cual no me voy a jubilar. Gracias a Dios, Papachú me ha dado la prerrogativa de la lucidez, no he perdido mis facultades mentales, estoy más lúcida que cualquiera.

¿Y qué va a hacer después del 9 de enero?
Tengo una determinación desde hace muchos años y he tratado de impulsarlo pese a mis ocupaciones, tratar de recuperar la identidad conservadora, no estoy hablando de este Partido Conservador. Hacer un llamado a los conservadores, no importa dónde estén, al que sienta que este partido perdió su importancia por abandono o por irse detrás de los liberales.

¿Cómo piensa desarrollar su proyecto para recuperar la identidad conservadora?

Es difícil, cuesta dinero, entonces pienso hacerlo mediante la capacitación, creando un comité nacional de personas interesadas en rescatar la identidad conservadora y se reproducen en los municipios y departamentos. No se trata de crear otro grupo para sembrar divisiones, al contrario se tratará de unir a los conservadores desde abajo.

 

“Yo no creo en la legalidad de ustedes”

¿Qué fue lo que pasó con los contralores?
En la Comisión de Probidad de la Asamblea Nacional, la cenicienta, hay dos sectores, los que creen y quienes no creen en la misma cosa; entonces cómo hacer para conciliar esas posiciones ante tu obligación de defender algo que está por encima de ambas posiciones como defender los derechos del pueblo, de que se respeten sus bienes.

Pero, ¿cómo fue la situación con los contralores ahora?
Ante las situaciones de denuncias que se han presentado tuve que tomar una decisión como presidenta de la Comisión de Probidad y entonces yo les dije a sus miembros: miren señores ustedes no creen que los contralores son legales, entre ellos yo; estos sí creen que son legales, entonces como estos no creen y los otros sí creen, no llamemos a los contralores y dejemos en abandono nuestra obligación de investigar.
 
Sí, pero ¿qué fue lo que pasó el día del incidente con los contralores?

Esta situación ya la sabía el diputado Douglas Alemán porque es miembro de la comisión; Eliseo Núñez Hernández nunca llega; viene el primer día que se instala y el último día que se cierra o esporádicamente a tratar de chantajear o boicotear, como lo hizo cuando tratamos de discutir la Ley de Probidad de los Servidores Públicos. A ese boicot se sumó Alemán y yo creí que había hecho por desconocimiento. Eso ocurrió hace dos años.

¿Qué relación tiene esto con lo que pasó recientemente?
En ese momento, viene Douglas Alemán, toma la palabra primero que yo y dice: ‘lo bueno de esta reunión es que aquí se ha reconocido la legalidad de los contralores’. Por favor, me produjo tal indignación de ver cómo era posible que una persona como él (Douglas) a quien yo he apreciado tanto, hubiera caído al nivel de Eliseo Núñez. Entonces, ahí reaccioné y traté de explicarle a los contralores que en esa comisión había dos sectores que hemos tratado de conciliar, por ejemplo, yo no creo en la legalidad de ustedes… y en ese momento se levantaron los ofendidos y se van y todo aquello se convierte en una orquesta.

¿Qué pasará ahora?
Tenemos que seguir trabajando en cumplimiento de las obligaciones de la comisión, no podemos abandonar las obligaciones con el pueblo nicaragüense. Otra cosa es que no sé si lograré hacer el quórum.

 

Nadie hace mención de la historia, todo mundo se refiere al artículo 147 que fue puesto nuevamente en la reforma constitucional de 1995, pero la historia y el arranque de eso no está en las reformas constitucionales de ese año. Así se han comportado las diferentes constituciones, según la doctora Argüello:

* 1826, cuando éramos parte de la Federación Centroamericana, ya estaba esa prohibición.

* 1838, cuando salimos de la Federación Centroamericana y nos constituimos en Estado, está la prohibición

* 1858, la que fungió durante el gobierno conservador de los 30 años.

* 1893, La Libérrima estaba el precepto constitucional, pero, además dice que cuando se den reformas constitucionales no puede cambiarse el artículo de la no reelección.
   El presidente José Santos Zelaya fue electo por una Constituyente, inmediatamente después de la Revolución, lo nombraron presidente provisional de Nicaragua sin reelección. Posteriormente, las dos veces que reeligieron a Zelaya no fue a través de una elección.

* 1905, la Constitución  promovida por Zelaya, se elimina la prohibición de la reelección; se trata de un dictador.

* 1912, después de la caída de Zelaya se restablece nuevamente la prohibición.

* 1938, aparece el precepto de no reelección presidencial y la prohibición de los parientes.

* 1948, con los pactos de Cuadra-Pasos, se mantiene.

* 1950, producto del “Pacto de los Generales”, hubo una Constituyente, aparece la no reelección.

* 1954, Somoza García pretende reelegirse lo que provocó muertes, torturas a los miembros del movimiento de 1954, donde murieron los Báez Bone asesinados por Somoza en los cafetales de Jinotepe. Es decir, la tragedia nicaragüense por el empeño de otro dictador.

*  1955, un año antes de que Somoza García fuera ajusticiado por Rigoberto López Pérez, Somoza reforma la Constitución de 1950, quita la prohibición a la reelección presidencial. Vienen las torturas, carceleadas, el asesinato de Ausberto Narváez; Edwin Castro y Cornelio Silva.

* 1959, asume inmediatamente Luis Somoza Debayle y promueve una reforma constitucional exclusiva para revivir la no reelección presidencial.

* 1974, con la Constituyente del pacto Agüero-Somoza, mantiene el precepto de la no reelección presidencial.

* 1987, la Constitución promovida por el gobierno del Frente Sandinista no aparece la no reelección presidencial.

* 1995, las reformas constitucionales consignan la no reelección.