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El diputado venezolano Daniel Ceballos vino a Nicaragua para ofrecer una charla sobre el tema de la observación electoral desde la experiencia de su país, pero en su estadía de dos días, no sólo se dio cuenta de que aquí la política está atravesando el “mismísimo” proceso que experimentó Venezuela para que Hugo Chávez se entronizara más de diez años, pero además se dio cuenta que Nicaragua recibe un gran capital cortesía de Chávez, que incluso da para regalar casas y subsidiar el transporte urbano colectivo.

La contrariedad para Ceballos, quien específicamente es diputado de un estado venezolano llamado Táchira, es que en su ciudad a los vehículos taxis se les limita el combustible como una medida de racionamiento, pero además el gobierno les instala un chip para evitar el contrabando de la gasolina en la frontera con Colombia.

¿Negocios entre gobiernos y no estados?
Ceballos explica que lo que se maneja en su país es que la entrega de combustible a Nicaragua “es un negocio entre estados”, es decir, “entre el estado de Venezuela y el estado de Nicaragua”.

“Pero al llegar a Nicaragua y hablar con sus parlamentarios nos explican que eso no es así, y que el negocio no es entre los gobiernos”, dice Ceballos, quien recientemente se enteró de esta situación que es un secreto a voces en Nicaragua.

El convenio del que tienen conocimiento los venezolanos es el de Petrocaribe, donde Nicaragua le paga el 50 por ciento de la factura de petróleo a Venezuela; la otra mitad, el 25 por ciento es gratis y el 25 restante se pagará a 25 años de plazo, al uno por ciento de interés y dos años de gracia. “Pero todo eso”, insiste, “creíamos que era un negocio que se estaba haciendo entre estados”.

“La sorpresa para mí es que el negocio no es así, sino que a este negocio le buscaron la forma de que no pasara por el Parlamento de Nicaragua, que no se incorporara dentro del presupuesto y este Parlamento no reconocería la deuda existente de Nicaragua con Venezuela”, dice Ceballos explicándose así mismo lo que recién le contaron a él.

“Todo mundo disfruta del petróleo menos Venezuela”
Mientras tanto, en su ciudad fronteriza con Colombia, a los tachirenses les están racionando el combustible. “¿Cómo es posible que a los tachirenses, que son más o menos un millón y medio en Venezuela, se nos esté colocando un chip para racionar el combustible, cuando Venezuela le está haciendo regalos de petróleo a todo el mundo? ¿Cómo es posible que todo el mundo pueda acceder al petróleo venezolano, menos los venezolanos?”, se cuestiona Ceballos para intentar entender a su presidente.

Pero además, Ceballos se fue a su país comprendiendo que Hugo Chávez está haciendo un “negocio redondo” exportando petróleo venezolano, y que en Nicaragua, el presidente Daniel Ortega es cómplice que aprovecha este negocio para “vender una supuesta revolución”.

“Política de regalías que no tiene sentido”
Según Ceballos, en Venezuela existe un déficit habitacional de más de 2.5 millones de viviendas, las carreteras están destruidas, los hospitales sin funcionamiento, la educación colapsada, se asesina a una persona cada 45 minutos y no se invierte en seguridad... En contraste, el presidente Hugo Chávez tiene una política de regalías al extranjero que “no tiene sentido”, hace viviendas en Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Cuba, Bielorrusia, “en todo el mundo”.

“Yo me podría pasar aquí toda la tarde explicando cómo Chávez ha venido despilfarrando la gran oportunidad que ha tenido en diez años de sacar a Venezuela de la pobreza y hacer de ella un país de progreso”, dice Ceballos haciendo cuentas de lo que maneja Chávez de renta petrolera, que, según sus cálculos, son “980 mil millones de dólares que equivalen a 200 años del presupuesto de Guatemala y posiblemente 600 años del presupuesto de Nicaragua”, afirma.

 

Chávez apoya el terrorismo
“Lo que está haciendo Chávez con su propuesta del Socialismo del Siglo XXI es exportar un sueño, querer ayudar a otros cuando no ha ayudado a los de su casa”, pero además, Ceballos opina que lo peligroso de esto no es el “socialismo que lo que exporta es pobreza”, el problema “es esa gran cantidad de dinero que maneja Chávez y que los usa para apoyar incluso el terrorismo en el mundo”.

“El socialismo de Chávez es una falacia”
Por eso y muchas cosas más, Ceballos considera que el “socialismo” que predica el presidente Hugo Chávez es una falacia, porque considera que un gobernante no puede ofrecer al mundo lo que no tiene en su país.
Durante su estadía en Nicaragua, Ceballos participó en el foro sobre “Observación Electoral y Defensa del Voto, la experiencia venezolana”, realizado por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia y el movimiento juvenil Puente.