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El no gubernamental Centro Humboldt, solicitó a las fuerzas políticas que compiten por la presidencia de Nicaragua en la campaña electoral, considerar al medio ambiente en sus planes de gobierno, incluyendo el rechazo al proyecto hidroeléctrico de Brito en el Río San Juan y el Pacífico de Rivas.

Mediante una propuesta escrita, la organización ambientalista, recomendó a los políticos en campaña a elaborar planes ambientales y adquirir compromisos a favor del medio ambiente, para evitar el cada vez más visible deterioro de la naturaleza local.

“Durante los últimos años el país ha visto profundizada una crisis ambiental generalizada reflejada en indicadores como: menor disponibilidad de agua en cantidad y calidad para consumo humano, incremento en las temperaturas medias anuales, evidenciando los efectos del cambio climático y una disminución y degradación importante de la cobertura boscosa, las que combinado con una amplia variabilidad climática de excesos o defecto de agua han provocado cambios significativos en los patrones del clima”, indicaba el texto.

Prioridad es la misma
“En el plano nacional, se evidencia claramente que las nuevas autoridades enfrentarán los más grandes retos por la acentuada y creciente crisis ambiental global y nacional y además se tendrán dos evaluaciones importantes de la eficiencia y desempeño del país en el plano internacional: en 2012, ante Unced 92, (Río +20); en 2015, ante los objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y el balance en el Marco de Acción de Hyogo (RRD)”, precisa el documento.

“Por lo tanto, cualquier plan de Gobierno frente a la crisis ambiental debe de incorporar la dimensión ambiental con el mismo nivel de prioridad que el económico y social, como una garantía de la sustentabilidad y la sobrevivencia misma de la nación”, recomienda la organización en el marco de las celebraciones globales del Día Mundial del Medio Ambiente.

Los riesgos de Brito
El plan incluye al proyecto hidroeléctrico Brito, un plan de represar las aguas del Río San Juan y revertir el curso hacia el Pacífico, proyecto cuestionado por especialistas y organizaciones ambientales que perciben graves daños al ecosistema de la zona.

“El proyecto Brito tiene demasiados riesgos socio-ambientales asociados, además, un balance beneficios-costo negativo para el país, por consiguiente su construcción no es recomendada”, indica el texto.

El Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio del Ambiente y de Energía y Minas, otorgó la concesión del estudio al consorcio brasileño Andrade Gutiérrez, el cual realiza estudios técnicos para desarrollar la citada obra.

El proyecto, que incluye la construcción de dos presas, se desarrollará cerca de El Castillo y San Isidro, en las provincias de Rivas y Río San Juan, fronterizas con Costa Rica, y utilizará las aguas del Lago de Nicaragua para la regulación de los embalses.

El acuerdo establece que para ejecutar este proyecto, que generaría 250 megavatios de energía y se espera esté listo en 2014, se constituirá una sociedad de inversionistas, donde el Estado de Nicaragua tendría un 10 por ciento de participación.