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La Ley de Fomento y Regulación de las Microfinanzas se aprobó ayer en lo particular, con dos mociones que no prosperaron como la inclusión de Alba Caruna en el marco de su regulación y con el optimismo del sector de microfinanzas que auguran, tras su vigencia, una reducción gradual en la tasa de interés y la recuperación entre  2011 y 2012 de 80 millones de dólares para la colocación de microcréditos.

La discusión y aprobación de la Ley en la Asamblea Nacional, uno de los compromisos que tenía pendiente el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, FMI, contó con la asistencia del 75% de los 92 diputados.  La ley contempla siete títulos y 82 artículos, entre los cuales sobresalen los referidos a las tasas de interés, regulación y la protección del usuario.

El artículo 72 de la ley, por ejemplo, establece que la tasa de interés debe pactarse libremente, es decir en dependencia de la oferta y demanda. Sin embargo, en este sentido, el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto del Parlamento, Wálmaro Gutiérrez, aclaró que se trata de una tasa “efectiva”, es decir que no incluirá otros cargos como gastos operativos y comisiones.

“En otras palabras si la tasa pactada es del 16% no puedo cobrar ni incluir comisiones, mantenimiento de valor, transferencia tecnológica, visitas de campo o cualquier cosa que se me ocurra en concepto de gastos y comisiones, esto lo prohíbe la ley de tal suerte que la única tasa penal que podes cobrar adicional a la tasa de interés corriente, es la tasa de interés moratoria”, apuntó.

El comportamiento de la tasa de interés
En ese contexto, la misma disposición indica que no puede ser más allá de un cuarto de la tasa de interés corriente pactada. “En otras palabras la tasa de interés no continuará prostituyéndose como ocurre en la actualidad”, dijo.

Al respecto el presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas, Asomif, René Romero, planteó que las tasas se irán reduciendo gradualmente en los próximos tres y cinco años. Recordó que actualmente la tasa promedio del sector oscila entre 16 y 48% según el tipo y riesgo de crédito.

“Aún así son más bajas respecto a la tasa de interés de tarjetas de créditos que sobrepasan el 60%”, rememoró.

Prohíben capitalización de intereses
Gutiérrez por otro lado recordó que con la ley descrita las tasas de interés no se pueden cobrar sobre el total del crédito sino sobre lo que se debe de ese crédito. “Se prohíbe la capitalización de intereses a menos que sea acordado con el deudor, en base a un proceso de reestructuración”, indicó.

Otro aspecto de la ley es la regulación. El artículo cinco de esta señala que todas las entidades que dan microcrédito serán supervisadas por la Comisión Nacional de Microfinanzas, Conami, la cual estará integrada por cinco personas que serán nombradas por el Ejecutivo y ratificadas por la Asamblea Nacional.

Bondades de la ley

“Ahora las microfinancieras no podrán hacer charanga con los recursos de la cooperación internacional porque tendrá un ojo supervisor del Estado. Y eso obviamente a mucha gente le machuca los callos, pero el beneficio para ellos, para el sector, es que generará más confianza de cara a conseguir recursos externos para la canalización de créditos”, argumentó el legislador.

Romero mencionó que lo “importante” en ese sentido, es  que la ley da institucionalidad y credibilidad al gremio lo que contribuirá a su crecimiento. “Lo que vemos es que  permitirá transparentar el crédito. Los clientes ahora tendrán la oportunidad de saber cuánto le costará su crédito, hoy no existe mucha transparencia al respecto”, opinó.

No más contratos con letra pequeña

Pero hay más. La ley en el artículo 71  establece  que los contratos deberán ser claros y precisos. En ese aspecto, Romero aseguró que ya no habrá contratos con letra pequeña. Estos “serán públicos y estarán en los sitios web”, señaló.

A lo anterior Gutiérrez añadió el hecho de que la ley está prohibiendo la renuncia al domicilio de parte del deudor, además prohíbe descontar anticipadamente los intereses sobre préstamos concedidos.

Aparte de eso, prohíbe cobrar penalidad por pago anticipado y establece que el único juez competente para conocer de  un caso de microcrédito es el del domicilio del deudor. O sea “se acabó eso de que al deudor que era de Masaya, lo van a demandar en Puerto Cabezas, en otra zona de donde no es parte, ahora eso queda prohibido”, enfatizó.

El presidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, Antenor Rosales, resumió que la ley de entrada es una oportunidad para obtener una mayor disponibilidad de financiamiento.

No limita techo crediticio

Otra ventaja de la Ley de Fomento y Regulación de las Microfinanzas es que  no necesariamente limita el microcrédito, pues indica que las entidades pueden prestar lo equivalente  hasta diez veces el PIB  percita nacional, lo que implicaría montos entre los 11 mil y 12 mil dólares.

Pero “Conami podría permitir un monto adicional para la producción agropecuaria de hasta 15 mil y 20 mil dólares”, destacó el presidente de Asomif, René Romero.

Por otra parte, la ONG que den microcrédito y quieran dar el salto de financiera o banco, primero deberán solicitarlo al Conami, entidad que  tendrá la última palabra al respecto.