• |
  • |

Róger Guevara Mena, aspira a un cambio de timón en Nicaragua, quiere retornar al país a “un verdadero estado de derecho, donde impere la ley y no los intereses de grupos familiares; quiere hacer resurgir a la clase media, pero sobre todo, espera que, de llegar a la Presidencia, pueda sacar al país del aislamiento en el que se encuentra.

¿Por qué quiere ser Presidente de Nicaragua?
Los nicaragüenses necesitan una opción, una alternativa. Necesitan encontrar soluciones en las condiciones políticas que me representan. Necesitan rostros distintos que les reflejen honestidad, sinceridad, capacidad y sobre todo una voluntad de hacer que Nicaragua funcione.

¿Por qué cree que el APRE lo eligió a usted como su candidato presidencial?
Me conocen porque he sido su asesor jurídico, saben que tengo capacidad académica, trayectoria personal y el conocimiento social y político de Nicaragua, por haber actuado en distinto momentos de mi vida en una posición clara abierta, directa, honesta, en contra de un sandinismo represor, y además, porque he estado preso por razones políticos en los años 80, por haber sido y sigo siendo alguien que se contrapone a las ideas de un sandinismo arbitrario, ilegal, represor y sobre todo, donde no existe seguridad jurídica para un Estado de Derecho.

¿Por qué aceptó participar como candidato en un partido que no tiene las mejores posibilidades para ganar?
Yo creo que al que se le debe dar la oportunidad es al pueblo de Nicaragua, en este caso quien tiene la oportunidad es el pueblo de Nicaragua y no un pequeño grupo de personas.

El pueblo de Nicaragua quiere encontrar personas en quien creer, y le digo al pueblo nicaragüense que yo no lo voy a defraudar.

Me he mantenido estos 25 años que he tenido de ausencia de la vida partidaria y me he dedicado a la diplomacia, a la docencia universitaria, a hacer análisis políticos por los medios de comunicación, y a pesar de los avatares y problemas políticos y sociales, demuestro independencia que refleja claramente una posición distinta.

¿La candidatura presidencial representa la oportunidad de engrosar más su currículo?
No, yo creo que el que figure vanidad a mi deseo de ser candidato no me conoce. Yo creo que lo importante es servir y no servirse de la población, yo perfectamente pude haber seguido una carrera diplomática y haber vivido tranquilamente o pude haberme dedicado a mi carrera profesional como abogado y no tener problemas económicos, y desentenderme de las realidades nacionales, pero en este caso estoy consciente de que me debo al pueblo de donde provengo y no puedo hacer como los políticos o los empresarios, que una vez que están con el puesto y el dinero en la bolsa se olvidan del pueblo de donde provienen, y se olvidan sobre todo de servir a como están obligados al pueblo que los elige y al pueblo que los hace engrosar sus cuentas bancarias.

¿Qué contempla su plan de gobierno?
Lo estamos elaborando, pero el plan de gobierno contempla básicamente las necesidades fundamentales de los nicaragüenses, que van desde la alimentación que constituye una programación de subsidio a la canasta básica, hasta los aspectos más fundamentales que se reflejan en seguridad jurídica, seguridad económica, seguridad energética y en todos los aspectos que el Estado tiene la obligación de cumplir y que no lo está cumpliendo.

¿Cómo interpreta los conflictos internos del APRE que han quedado en evidencia con la ruptura de la alianza con el PUCA y el PALI y con la deserción del anterior candidato presidencial Miguel Ángel García?
Son conflictos que se dan en todo proceso electoral y que forman parte de una dinámica política que por tradición no estamos exentos, los que hemos tenido señalamientos de la clase política desde hace muchos años y estos conflictos reflejan esa falta de madurez que tenemos que destruir.

Estos hechos reflejan también que los nicaragüenses tenemos que aprender a escoger a personas más capaces, a los que tienen esa tolerancia que hay que desarrollar y sobre todo los que han puesto a prueba su honestidad en las distintas posiciones o en las distintas acciones personales que reflejan una trayectoria individual.

¿Quiere decir que los miembros de los partidos PALI, PUCA y Miguel Ángel García no tuvieron la madurez para participar con el APRE?
Yo creo que en esto habría que haber aplicado conceptos básicos de convivencia y por supuesto, como toda asociación humana, pudo haberse equivocado o se puede estar equivocando, pero esto no refleja el motivo suficiente para abandonar lo más importante que es el servicio al pueblo nicaragüense que requiere una alternativa, una opción distinta, para democratizar y para mantener de forma pacífica y cívica, sin entrar a conflictos militares o guerras civiles que ya sabemos que lo que resulta son más dictaduras.

Estas personas que han desertado de la alianza con el APRE, culpan al presidente Carlos Canales de la desintegración de la alianza, porque dicen que es una persona que quiere controlar todo y decidir todo, sin tomar en cuenta la comisión política de la alianza. ¿Es esto cierto?
Una campaña electoral supera o rebasa el límite de una acción individual, esto que es una empresa nacional, montar un nuevo gobierno es más que la capacidad, el genio o el temperamento de una sola persona, y en esto debemos estar claros que el interés nacional debe estar por encima de nuestras propias diferencias personales.

¿Quién toma las decisiones en el APRE?
Se toman por consenso en la Junta Directiva, claro que hay un coordinador que es el representante legal, pero en el partido que va ser mi equipo de campaña obviamente hay que coordinar las acciones y hay que establecer una acción conjunta para no caer en el error que se ha dado en campañas anteriores, donde el candidato y el partido viven programas y equipos distintos donde cada quien jala agua para su molino.


“La Asamblea es responsable por no hacer nada”

¿Qué opina de la candidatura presidencial de Daniel Ortega en estas elecciones?
Yo creo que ya se ha señalado en reiteradas ocasiones el procedimiento por el cual él está llegando a esta candidatura, y creo que el pueblo ya está claro de lo que significa esta candidatura y los que somos conocedores de la ley sabemos lo que representa; por lo tanto, cuando hablamos de una elección donde hay muchas anomalías, donde no solo él está violentando la Constitución Política, sino también hay alcaldes que son candidatos a diputados y que esto es tan ilícito como lo que se puede señalar en el caso del presidente Ortega, me parece que es al pueblo de Nicaragua al que le toca demostrar en la próxima elección que verdaderamente esa gente no es la que el pueblo nicaragüense quiere, y es con su voto firme, con su decisión, con su compromiso de hacer respetar ese voto, es que se va definir un cambio hacia la democracia y que no lo vamos a mantener con los errores que hemos estado viviendo en los últimos veinte años.

¿Qué opina sobre el proceso electoral que es dirigido por magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, cuestionados por fraude?
Como hay cosas que no hemos podido cambiar, hay cosas que han sido parte de los sobresaltos que hemos tenido, de los procesos anómalos y que indudablemente la oposición que debió haber señalado en su oportunidad lo que era señalable, lo que iba en contra del espíritu de la Constitución, las cosas que debieron haberse corregido y que debían haberse electo.

La Asamblea es responsable de que los magistrados y los funcionarios que debieron ser electos para darle vida a este proceso electoral no salieron electos y esa, es una responsabilidad compartida con el equipo de gobierno. Esto refleja que aún cuando tenemos estas anomalías, aún cuando tenemos serias reservas sobre la acción del tribunal electoral, el pueblo de Nicaragua lo que no puede dejar de hacer es votar. Y lo que yo prometo es una opción, una alternativa distinta y me comprometo a ser distinto.

¿Cómo valora participar en unas elecciones cuestionadas, cuando todos los partidos opositores acusan al CSE de ser corrupto y fraudulento, pero su participación da una apariencia de legitimidad al CSE?
Hay ejemplos que nosotros no podemos repetir. Como embajador en Venezuela me toco vivir la ausencia de la oposición en unas elecciones en la que el presidente (Hugo) Chávez aprovechó para manejar al país de forma absoluta y total. Ese error de la ausencia total de la oposición en el Parlamento, de la oposición en los medios de comunicación produjo una verdadera dictadura. Ese error que viví no quiero que pase en Nicaragua.

¿Como académico, cómo explica la situación política de Nicaragua ante su grupo de estudiantes?

Como una situación particular en la cual lo importante no es el principio de lo que la ley explica, sino de la voluntad de que a pesar de que el derecho nos dice cómo deben ser las cosas, no podemos obviar ni desconocer como en realidad las cosas son; por lo tanto, les explicó a los estudiantes que no es que yo enseñe ciencia ficción, sino que les enseñó cómo deberían ser las cosas.
Nadie puede creer en un Estado gobernado por un grupo pequeño de personas, por encima del resto de la población.

¿Qué opina del gobierno del presidente Daniel Ortega?
Yo creo que ha sido un gobierno que refleja claramente un interés de grupo, más que un marco ideológico, que además mantiene los esquemas de poder que tuvo durante los años 80 en cuanto a mantener un balance entre el miedo y la necesidad, creando un monopolio económico familiar igual que el que tenía Somoza, con las desventajas de no tener ni la educación, ni la cultura ni el concepto de respeto a la ley que tenía Somoza. Por supuesto hay aspectos positivos que no se pueden obviar, sin embargo, eso no hace que descalifiquemos la naturaleza y los métodos del gobierno de Ortega.

¿Cuáles son los aspectos positivos del gobierno del presidente Daniel Ortega?
Yo creo que podríamos hablar de la macroeconomía que ha sido mantenida, podríamos hablar del mantenimiento de las carreteras, porque no se trata de destruir, no se trata de hacer borrón y cuenta nueva, sino que aun cuando con todo y esos problemas, hay que superar esa etapa de aislamiento, de retrocesos, para encontrar una nueva etapa tomando lo bueno que se ha hecho.

¿En comparación con los anteriores gobierno liberales, cómo ha sido en su opinión el gobierno de Ortega?
Yo creo que han sido igual, es decir, los gobiernos que se han dicho liberales, tanto el de (Arnoldo) Alemán como el de (Enrique) Bolaños han tenido un desprecio contra la clase media, han evitado que el desarrollo se dé, puesto que han hecho hincapié en los monopolios familiares y han llegado a producir situaciones de nepotismo visible, donde la riqueza se concentra en pocas manos, y donde la falta de distribución de la riqueza hace que aumente la pobreza extrema y hace que la comunidad internacional le tenga cada vez menos respeto a las autoridades nicaragüenses, porque se le ve sometida a un equipo de poder, y no actuando dentro de un marco ideológico, ni actuando como instituciones verdaderas al servicio de la Nación, dentro de un marco jurídico que se llama Estado.