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La presencia del Centro Carter como organismo observador en Nicaragua, por quinta ocasión dependerá de las reglas del juego que establezca el Consejo Supremo Electoral el 16 de agosto, aunque se trate de una observación puntual y no total como en otras ocasiones, expresaron los doctores Jennifer Mc’Coy, directora del Programa de las Américas de dicho centro y Torquato Jardim, abogado, exmagistrado de Brasil y miembro de la delegación que por una semana estuvo en el país para reunirse con partidos y organismos vinculados al proceso.

El Centro Carter, Organismo No Gubernamental estadounidense, vinculado directamente al expresidente Jimmy Carter, está interesado en observar por quinta vez una elección presidencial en Nicaragua, pero a diferencia de otros años, ahora sus delegados no fueron recibidos por los magistrados del Consejo Supremo Electoral, solamente por el canciller, Samuel Santos con quien, según el doctor Torquato Jardim tuvieron una reunión “franca, muy abierta y honesta”.

Santos dice que CSE “es autónomo”  
Santos les dijo que si el calendario electoral establece el 16 de agosto para fijar el reglamento para la observación, está claro que habrá observadores nacionales o internacionales; sin embargo, el miembro de la delegación afirma, “no sabemos cuáles son las reglas del juego, qué hacer o qué no hacer”.

Según se desprende de lo conversado entre la delegación y el Ministro del Exterior nicaragüense, el Ejecutivo no puede adelantar el reglamento, “es un asunto de competencia institucional, no es desde el Ejecutivo, es del Poder Electoral el que tiene esa potestad y es un poder independiente”, habría sostenido Santos.

Observación limitada
Según la doctora Jennifer Mc’Coy, para el Centro Carter un reglamento el 16 de agosto “es tarde, se necesitan de tres a seis meses antes de la elección para poder monitorear la inscripción de votantes, candidatos, la campaña y la composición del padrón. Así lo hicimos en años anteriores”, expresa.

Al no poder observar las etapas previas se convertiría en un ejercicio puntual, “limitada a algunos elementos de las elecciones, sobre todo, una parte de la campaña y el día de la votación”.

La delegada sostiene que se les hace complicado porque tienen compromisos en otras partes del mundo, como en África y el Medio Oriente, en octubre y noviembre.

Lo que se debería observar
Para el doctor Torquato Jardim, desde el punto de vista técnico “una observación debe tener un orden cronológico, comenzando por la cedulación, el Padrón Electoral, la libertad de manifestación de los partidos y candidatos. La presencia mayor o menor del aparato público en la promoción de un candidato; es decir, la actitud de la administración pública para favorecer o no a un candidato. “Eso tiene consecuencias muy grandes, decisivas en los votos”.

También expone como importante, el “efectivo control en el proceso de conteo de los votos, y transmisión de los datos a los centros de cómputo, no menos importante la libertad de recursos judiciales, las impugnaciones”, llama él.

“No venimos a cuestionar”
El doctor Jardim deja muy claro que ellos como observadores no comentan la validez o no de las leyes nicaragüenses, tampoco cuestionan la validez de las órdenes o leyes electorales de Nicaragua. “Nuestra preocupación como observadores internacionales, como amigos de Nicaragua es tener certeza de que todos los actores nacionales actuarán conforme las leyes previamente establecidas y con transparencia; no crear nuevas interpretaciones de la leyes y reglamentos que puedan afectar la honestidad de conducta mutua”.

“Venimos a escuchar a todos los actores para ver sus expectativas”, justifica la doctora Jennifer Mc’Coy a propósito de su visita que culminó el jueves, ejercicio mediante el cual recopilaron los puntos de vista de los partidos y de los organismos ligados al proceso electoral. “Estamos aquí para escuchar, para estar preparados y tomar una decisión cuando llegue el momento de hacerlo. Ahora no lo podemos hacer porque no tenemos la información sobre el reglamento, ni tenemos una invitación, excepto lo que nos dijo el Canciller de que “seríamos todos bienvenidos”.

En juego la legitimidad
Sobre el estado de ánimo de la población,  Mc’Coy y Jardim creen que existe mucho interés en la población por participar, los partidos están listos para participar, “pero lo importante es que los partidos preparen sus fiscales y que los votantes sean informados sobre los procedimientos, reglas de la votación para que ellos mismos vigilen”.

Hoy la observación es normal en los países, sostienen, “pero se hace más pertinente cuando hay desconfianza, inquietudes, disputas”.

Sobre el impacto que tenga la no observación internacional en las elecciones del próximo seis de noviembre, el doctor Jardim cree que puede tener impacto, y recuerda que existe un acuerdo de las Naciones Unidas del cual Nicaragua es firmante: la Carta Democrática Interamericana, que establece la necesidad de que haya otros grupos de observadores internacionales.

Los mismos problemas
Según la doctora Jennifer Mc’Coy, las quejas e inquietudes son repetitivas respecto de otros años. “Es una lástima que algunas deficiencias no se hayan superado”, y recuerda que el padrón siempre es un elemento muy difícil en todos los países, aparentemente es uno de los elementos más débiles que tienen que ver mucho con las capacidades de un país.

Otra inquietud es la cedulación, reincidente como en otros años y “hemos visto en otros países que a última hora han tenido que entregarlas y ojalá eso no pase aquí”.

Pero la doctora Mc’Coy ve aspectos positivos cuando expresa que a diferencia de otros años, hoy ve paz y seguridad ciudadana, quizás mejor que en los países vecinos, crecimiento económico. “Pero para consolidar estos avances y profundizarlos es muy importante la legitimidad del proceso electoral”.

También señala el elemento de la confianza de toda la población para poder gobernar efectivamente, “para eso se necesitan reglas claras, participación, acceso a observadores nacionales e internacionales”.