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El gobierno costarricense denunció a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, al acusarla de violar la resolución del pasado mes de marzo por Alenta, supuestamente, el ingreso de ambientalistas y jóvenes sandinistas en Harbour Head, un sitio en disputa entre los dos países.

La denuncia fue presentada el viernes en La Haya, Holanda, por el embajador tico y coagente ante la Corte, Jorge Urbina, luego que el monitoreo realizado por el gobierno costarricense en la zona fronteriza confirmara, entre abril y mayo, la presencia de al menos ocho grupos de jóvenes sandinistas ambientalistas que pertenecen al movimiento Guardabarranco.

El interés costarricense es que la Corte incluya esta denuncia como prueba en el juicio entablado por San José, por supuesta invasión y daños ambientales.

Curiosamente, la denuncia fue interpuesta mientras el canciller René Castro se encuentra en el ojo de la crítica por supuestas irregularidades en nombramientos diplomáticos en el exterior y además, el fracaso de la mandataria Laura Chinchilla al no lograr poner en agenda pública el conflicto con Nicaragua, tras mencionarlo en un discurso en Guatemala.

El pasado 8 de marzo, la Corte Internacional de Justicia ordenó despejar la zona de litigio de cuerpos civiles, militares y de seguridad; pero le permitió a Costa Rica ingresar con fines ambientales siempre y cuando cuente con el permiso de la convención sobre humedales Ramsar.

Costa Rica detecta 8 grupos juveniles  
Costa Rica ha detectado la presencia de al menos 8 grupos de jóvenes que han llegado a Harbour Head a gritar consignas y realizar actividades culturales, pero medios oficialistas de Nicaragua han reportado el ingreso de más de ocho grupos con un promedio de 120 jóvenes cada uno, quienes realizan además de lo antes citado, reforestación y labores vinculadas a la protección al medio ambiente.

Según el vicecanciller Carlos Roverssi, los grupos se extienden entre dos o tres días por la zona de litigio, izan la bandera de Nicaragua y celebran festivales en los que cantan y gritan consignas de soberanía. Ellos tienen a disposición una vivienda ubicada en la vera del río San Juan.

“Nosotros tenemos dudas de que parte de esas personas que han entrado sean civiles”, dijo el vicecanciller a la prensa local, en alusión a la posibilidad de que sean militares. “Hicimos un sobrevuelo hace pocos días y se notó presencia de pocos muchachos, vestidos de civiles”, añadió, al insistir que “para nosotros es una provocación”.

Antes de la denuncia, la Cancillería costarricense había mandado a Nicaragua dos notas de protesta el 15 de abril y el 13 de mayo, pero el canciller Samuel Santos no ha respondido.

En la de abril el canciller tico se queja de que un grupo de nicaragüenses acosó a los técnicos de su país y de Ramsar que llegaron al humedal en busca de evidencias de los supuestos daños ambientales provocados por el dragado del Río San Juan.

Segunda protesta
En la segunda protesta, Costa Rica asegura que la presencia de los grupos de jóvenes nicaragüenses, alentada por el gobierno de Nicaragua, viola lo dispuesto por la Corte el acho de marzo.

El encargado del dragado del San Juan, el excomandante Edén Pastora, dijo al diario La Nación que en una semana entrará una nueva draga llamada Anco, la cual se une a las labores que ya realizan Soberanía I y II.

“Vamos a seguir dragando hasta que acabemos de limpiar el río. O se draga o el río desaparece. En 25 años, el río desaparecerá y los humedales se secan”, dijo. “Ahorita voy a poner tres dragas para quitar el tapón de arena en el delta. Estamos sacando arena de primera calidad, del lado nica, aunque hay ticos que nos piden que les demos el material, pero no se nos permite”, añadió.

En las labores hay cien civiles, dijo Pastora, más unos tres militares en cada draga que las cuidada. Los ticos tienen militares en la frontera con Nicaragua, fuertemente armados con M-16.

“Ahí los veo muy tranquilos. Los veo con armas de guerra y en eso es lo mismo un Policía que un soldado. Ahora, andan con M16, hermano, igual que cualquier soldado norteamericano. Aquí se usa el AK47 ruso”, indicó.

El ministro de Seguridad, Mario Zamora, indicó que la Fuerza Pública realiza un monitoreo constante en la zona de litigio, pero no explicó la manera como se realiza.

Lo que apenas dijo fue que la información recabada se recibe en San José y otros puntos del país. Costa Rica ha frenado las obras de apertura y reparación de carreteras en la zona fronteriza con Nicaragua, lo cual ha preocupado a los habitantes de la zona.