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Los diputados ante  la Asamblea Nacional, encontraron ayer otro tema para “echarse la culpa” unos a otros, esta vez se trató de la lentitud para la aprobación de leyes, aunque en comparación con el primer semestre de 2010, este año se incrementó la cantidad de leyes aprobadas en el mismo período.

El diputado de la bancada Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, y segundo vicepresidente de la Junta Directiva del Parlamento, Carlos García, atribuyó la incapacidad de aprobar leyes presentadas por los opositores al hecho de que no tienen mayoría en la Junta Directiva donde, según él, se impone la decisión de los cuatro diputados del partido de gobierno, Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, quienes al final elaboran la agenda legislativa y el Orden del Día.

Paralizar labores
García tiene en mente aplicar un “mecanismo de presión” que impida a los diputados sandinistas frenar sus iniciativas y propuestas, el cual implica “paralizar la Asamblea Nacional” hasta que dejen pasar sus leyes.

“No vengamos los que se nos están bloqueando nuestras iniciativas, esa podría ser una medida”, dijo García quien agregó que esto lo estarían aplicando después del receso parlamentario.

Sin embargo, el legislador  reconoce que este sería un trabajo de consenso  con las demás bancadas opositoras, porque él solo cuenta con su bancada de cinco miembros.

“Sería hacerle el juego al FSLN”
El Primer Secretario del Legislativo y  miembro de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, Wilfredo Navarro Moreira, discrepó del “mecanismo de presión” propuesto por García, porque considera que no llegar a sesionar sería “hacerle el juego al FSLN, que lo que quiere es que no se aprueben las leyes”.

Navarro lo que propone es que las acciones de la oposición sean “concertadas”, porque en lo que sí coincide con García es en que los diputados sandinistas “atrasan” la aprobación de algunas leyes que no les convienen.

Por su parte, el tercer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Juan Ramón Jiménez, contrarió las declaraciones de García, pero en el sentido de que no hay ninguna iniciativa “de gran envergadura” sin aprobar o que no la hayan dejado pasar.

En tanto, el diputado del Movimiento Renovador Sandinista, MRS,  Enrique Sáenz, desaprobó totalmente este primer semestre de labores, porque considera que representó “la perdida de la Asamblea Nacional como último espacio de democracia en el país”.
“El orteguismo tuvo éxito en comprar conciencias y asumir el control de la Asamblea, tanto de la Junta Directiva como de las comisiones”, dijo Sáenz, quien agregó que eso le permitió a la bancada del FSLN “controlar la agenda, aprobar lo que era de su interés y paralizar las iniciativas que no le interesaban”.

La derecha no asiste  al plenario
Por su parte, el diputado sandinista, Edwin Castro defendió el trabajo de su bancada con un hecho evidente, y es que los asientos que ocupan los diputados opositores, ubicados a la derecha del plenario, siempre están vacíos en su mayoría, mientras que los asientos de la izquierda, siempre están ocupados por los diputados del FSLN.

En ese sentido, Castro afirmó que si en este medio año se incrementó la cantidad de leyes aprobadas, es por la asistencia de los diputados de la bancada del FSLN.

“Ahora, si no hemos aprobado leyes desestabilizadoras, leyes que pongan en entredicho el sistema electoral, pues esa es parte de nuestra labor, entonces yo creo que hemos hecho un buen trabajo a pesar del intento de boicot que algunos diputados han mantenido en estos cinco años”, dijo Castro.