•  |
  •  |

Mientras la encuesta realizada por “Siglo Nuevo” da a Daniel Ortega un 50.8% en intención de votos, el jefe de campaña de la Alianza Partido Liberal Independiente, PLI, aseguró que en las encuestas que ellos realizan para fines de “estrategias de campaña”, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN no supera el 40%.

Sobre la encuesta de “Siglo Nuevo”, Núñez dijo que “es tan falsa como un billete de un córdoba con 50 centavos”. “Si tuviera 50 (por ciento) de la intención de votos, que anda en 70%, tendría que estar sacando el 70% de la elección, y algunos de mis hermanos y mis parientes estarían votando por él y eso no lo encuentro todavía”, afirmó.

No obstante, Núñez admitió que el FSLN ha mejorado en las encuestas, pero también lo ha hecho la Alianza PLI.

“Sí ha mejorado, porque realmente ha tenido unos cuatro puntos más o menos arriba del techo histórico que ha tenido, porque está marcando 38 en lugar de los 35 que debería marcar, para que montado en el voto válido, marque los 38 o 40”, explicó.

Núñez dijo que el PLI ronda los 29 puntos, “según nuestras encuestadoras”. Estamos haciendo una encuesta con Doxa de Panamá,  estamos haciendo encuestas privadas para uso de estrategias”, comentó.

El Jefe de Campaña del PLI, consideró que mejorarán en las encuestas después de agosto, cuando mostrarán su oferta electoral y adelantó que tienen listos cinco ejes. “Hay temas que están causando polémica como la reducción de magistrados, de diputados, del aparato estatal, lo que respecta a los cargos altos”, recordó.

Añadió que la idea de esta reducción, es incrementar los servicios que el Estado pueda dar al “reducir la burocracia” y aumentar lo que se destina a Salud y Educación.

De “El gordo presidente”, al liberalismo
Por otra parte, Núñez consideró que Arnoldo Alemán ya renunció a la elección al cambiar la campaña de “El gordo presidente”, al llamado de “Únete al liberalismo”.

“El nuevo giro de campaña dice que decidió perder la elección y a lo que le apuesta es  a tener menos del 20%  para tener una cuota de poder. Su estrategia de campaña giró de “El gordo presidente, al liberalismo”, lo de ‘El gordo presidente’ era absurdo porque estaba adelgazando y se estaba llamando a sí mismo gordo; creo que también por eso parte del cambio de estrategia, pero la verdad es que decidió perder la elección”, finalizó Núñez.