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La primera dama, Rosario Murillo, Secretaria de Comunicación y Ciudadanía, hizo un llamado a los equipos de dirección del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, del Poder Ciudadano y de Juventud Sandinista de Managua, a que aprendan y no cometan los mismos errores, no guarden rencores y que no olviden que pueden volverse los enemigos de este partido al bloquear el crecimiento.

“Nosotros mismos podemos ser nuestros peores enemigos. Nosotros mismos podemos bloquear ese crecimiento que tanto necesitamos”, afirmó Murillo, en sus palabras durante una sesión de trabajo que fueron publicadas por El 19 Digital.
Al inicio del documento de más de diez páginas, Murillo pidió a los dirigentes de este partido que aprendan de los errores, para que no los vuelvan a cometer y reconoció que el FSLN se equivocó en campañas electorales anteriores.  

Cambiar estrategia

“Fuimos como los otros, en vez de distinguirnos de los otros. Y a la hora de hacer campaña, nuestras campañas iban más dirigidas a destruir al adversario en el terreno, que a captar, a convencer al adversario”, señaló Murillo.

Remarcó que los dirigentes del FSLN deben conectarse a las “realidades espirituales” y que éstas van más allá de los gustos y disgustos personales. Según Murillo, en el partido tienen varios días discutiendo este punto y “desgraciadamente” algunos todavía viven en una dimensión que no es sandinista.

Critica a los de la segunda promoción  
Indicó que aunque algunos estén en el partido, tengan el carnet o inclusive el broche de la segunda promoción del Frente Sandinista, no se conducen como sandinistas en la vida cotidiana.

“Porque cuando cerramos tanto la conciencia, como el corazón, a la realidad de que el Frente Sandinista se propuso transformar Nicaragua para el bien común, primero, erradicando la dictadura, y ahora, en estos otros tiempos, creando justicia, fraternidad, trabajo y paz. Cuando los sandinistas luchábamos para alcanzar el día de la Victoria, no luchábamos para que solamente los sandinistas fueran beneficiados al llegar el triunfo”, aseguró Murillo.
Añadió que las luchas del FSLN no deben de beneficiar a unos cuantos. “Que yo sepa, nunca nadie pensó en pasarle factura al

Frente Sandinista... Yo, fulano de tal, he hecho esto, esto y esto, y ahora, a cambio, espero que me den esto, esto y esto. Nadie batalló así”, dijo.  

Sobre las bases del partido les recordó a los dirigentes que ese sandinismo es el que ha dado el voto al FSLN y se les debe de reconocer su fortaleza, su firmeza. “Como venimos de principios cristianos, las batallas tenemos que librarlas, desde esos principios ¡no podemos no amar, no podemos excluir, o discriminar, a nadie”, aseguró la Secretaria de Comunicación y Ciudadanía.  

Exclusión y prácticas no revolucionarias
Sobre los 16 años en que el FSLN no estuvo en el poder Murillo admitió que incorporaron “estilos y prácticas” no propias de proyectos revolucionarios, entre ellos la exclusión, lo que considera uno de los errores más grandes de la vida del partido.

“En los 16 años que luchamos para que la revolución se mantuviera, desafortunadamente tuvimos que defender el proceso revolucionario, incorporando estilos y prácticas que no son propias de proyectos revolucionarios”, indicó Murillo.

Afirmó que al no nacer “electoreros” y verse enfrascados en “rencillas” entre ellos mismos perdieron el sentido original, sandinista, de la fraternidad. “Y luego, al enfrentarnos también en los mismos procesos electorales, ya no internos, sino nacionales, a otra parte del conglomerado nacional, también aplicamos las mismas prácticas excluyentes, prejuiciados”, remarcó Murillo.