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Muchas de las promesas electorales son en los campos de la salud y de la educación, pero la población nicaragüense debe tener cuidado con lo que el economista Néstor Avendaño, asegura: “Pueden ser cantos de sirena”.

En donde más se promete es en el campo de la educación, por ser esta un pilar para el desarrollo y la base en que se forma la fuerza productiva del país. El economista Avendaño advirtió que la primera promesa no creíble es la universalización de la educación.

“Lo primero que les diría a los nicaragüenses es que no se dejen engañar de ningún candidato que diga que en su gestión presidencial va a lograr la universalización de la educación primaria, estaría mintiendo. Construir los establecimientos educativos, las escuelas de primaria, los pupitres donde se sienten los alumnos no es problema. El problema es la calidad de la educación, no tenemos el número suficiente de profesores para alcanzar la universalización de la educación primaria, que es uno de los objetivos de la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas”, previno Avendaño.

Entre lo deseado y lo prudente
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) viene planteando a través de los funcionarios del Ministerio de Educación la “Batalla por el Sexto Grado”, que hace referencia a la tarea de lograr la universalización de la educación. Lo que es planteado por el Partido Liberal Independiente, PLI, al considerar que si ganan las elecciones dejarán encaminada la labor de que la escolaridad promedio de los nicaragüenses sea de 12 años.

Edmundo Jarquín, candidato presidencial por el PLI, señaló que uno de los tres ejes principales de la propuesta para educación es cobertura, escolaridad y calidad. “Toda la población en edad escolar debería estar en el sistema escolar al finalizar nuestro programa de gobierno y terminar con este invento de cifras del actual gobierno. No basta tener cuatro grados promedios de educación. Necesitamos dejar al país en la senda para que en un futuro próximo llegue a los 12 años de escolaridad promedio la población”, agrega.

Enfoque piramidal
Los otros dos ejes fundamentales del PLI en el campo educativo son: evitar enfoque piramidal, buscando que los jóvenes puedan optar a carreras técnicas que, de acuerdo con Jarquín, en el mercado son “más apreciadas y mejor remuneradas”; y lograr un programa de inglés que permita, por ejemplo, incrementar la cantidad de trabajadores de los call center, de cuatro mil o cinco mil a diez mil o doce mil, porque estos reciben un salario básico que ronda los 500 dólares.

Más realismo
Por su parte, el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, señala que hay que ser un poco más realista y recordar que hay padres de familia que le quitan el libro a sus hijos y les dan un machete para que vayan a la milpa, por lo que vinculan su propuesta en educación a la generación de empleos y de capacitación, inclusive de los padres.

José Antonio Alvarado, jefe nacional de campaña del PLC y ex Ministro de  Educación y de Salud, señala que la propuesta de este partido está clara que el dilema es entre el niño que debe estudiar y trabajar. “El que lo ve aislado no ve la problemática nacional. Por eso el millón de empleos. Porque en la familia donde los padres trabajan, hay mejor acceso a la educación”, dice.

Asegura que el PLC tiene políticas públicas que no formaron parte de la presentación de los ejes del partido, porque las vinculan a la generación de empleos, pero lo que une al PLC es “el deseo de que se hagan transformaciones sociales en el país”.

Numeritos hablan
En Salud y en Educación, una de las preguntas claves es cómo las promesas electorales se convierten en realidad, y la respuesta debe incluir el manejo del presupuesto que, de acuerdo con Avendaño, es la mayor limitante para lograr un cambio.

Jarquín indicó que el plan del PLI es destinar más fondos en educación al dejar de ver las asignaciones presupuestarias en Salud y en Educación como un gasto, y verlas como inversión.

El PLI plantea una reducción del número de magistrados, diputados, etcétera, para conseguir una mejor distribución del dinero. Pero esto solamente es posible consiguiendo la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, para conseguir la transformación de la Constitución Política.

El que alcance los votos cambiará la realidad
“Nosotros creemos que vamos a llegar a 50 o 52 diputados, de manera que nos van a faltar de cuatro a seis diputados, y si las propuestas que hagamos de reformas constitucionales tienen respaldo en la sociedad nicaragüense y en la comunidad internacional, no debería ser difícil llegar a la mayoría constitucional. El problema de este gobierno es que intentó reformas constitucionales no para bien, y encontraron una gran resistencia en la sociedad civil, en los organismos del sector privado, en la Conferencia Episcopal y en la comunidad internacional”, explica Jarquín.

Sin embargo, este no es el único plan del PLI, ya que, además, trabajan en lograr que Nicaragua crezca económicamente, al lograr confianza política y seguridad jurídica, que son cruciales para más y mejores inversiones. “Al crecer más, sin necesidad de crear más impuestos van a aumentar y va a haber más disponibilidad de recursos en Salud y en Educación”, remarca.

Inversión y no gasto ordinario

El PLC tiene también la propuesta de pasar el presupuesto destinado a Salud y a Educación, de los gastos corrientes a la inversión. “Hay una petición que venimos articulando de cara al Fondo Monetario Internacional, FMI, y es que todo lo vinculado a Salud y a Educación se considere como una inversión y no como gasto ordinario. El problema que existe presupuestariamente no es porque no hay recursos, sino porque los organismos financieros establecen límites en sus acuerdos con respecto al gasto corriente”, sostiene Alvarado.

Maestros y la lucha contra el empirismo

En la contienda electoral, las promesas al magisterio son muy frecuentes: en primer lugar, por representar más de 45,000 votos, y, en segundo lugar, porque son un pilar fundamental para que cualquier promesa en educación sea posible.

En este sentido, Avendaño sugiere que lo principal es reducir el empirismo y elevar la calidad del futuro maestro.

La propuesta del PLI es un programa continuo de formación profesional. “Actuar sobre el empirismo e incentivar a las universidades a que produzcan más maestros. Parte de la baja producción de maestros de las universidades es el poco atractivo que tiene la carrera docente, por la politización y por el bajo salario”, remarca Jarquín.

La visión del PLC
El PLC tiene en su propuesta la creación de una Escuela Normal en cada departamento del país. Alvarado calcula que se requieren casi tres mil maestros al año para cubrir el incremento en la matrícula y el relevo de los maestros que se retiran.

En cuanto al salario, ambos partidos se proponen un incremento al salario de los educadores para hacer la carrera magisterial atractiva y reconocer la labor de los docentes.

“Uno de los compromisos básicos es nivelarles el sueldo más arriba del promedio centroamericano, y establecer incentivos para el maestro vinculados con el proceso de educación continua”, afirma Alvarado.

Salud preventiva
Tanto el PLI, como el PLC y el FSLN tienen propuestas semejantes, sin embargo, estos últimos han dicho que proponen lo mismo “pero mejor”, proponen trabajar en una cultura de prevención.

Jarquín indica que los ejes principales del PLI en este sector son: seguridad alimentaria, acceso al agua potable, incremento de gastos en la salud pública, eficiencia y honradez en el seguro social, y estabilidad de trabajadores de la salud.

Alvarado, por su parte, recordó que el PLC propone la construcción de casas maternas, puestos de salud comarcales, y la creación de la cultura de la prevención, al educar en hábitos como el lavado de manos, con lo cual un niño reduce al menos el 75% de sus enfermedades.

El futuro del bono
El FSLN está entregando un bono de 700 córdobas mensuales a los trabajadores del Estado que ganan menos de cinco mil córdobas, y el futuro de este bono estará en manos de quien gane las próximas elecciones.

Avendaño señala que el bono es de 45 millones de dólares anuales, y está siendo financiado con una donación de recursos asociados con el ALBA. “No está en el presupuesto aprobado por la Asamblea, pero sí está en el presupuesto que supervisa el FMI”, indica.

Manifiesta que quien gane las elecciones debe estar claro de que no puede quitar el bono, porque “se arma la de San Quintín”, ya que beneficia a casi 150 mil trabajadores. Pero quien lo incorpore al presupuesto debe recordar que, al ser donación, el Consejo Nacional de Universidades y la Corte Suprema de Justicia podrían pedir su porcentaje.

Jarquín propone la incorporación del bono al salario, y para ello señala que elevarán el techo de salario de trabajadores públicos y privados que no van a pagar impuestos sobre la renta, sumado a las transformaciones en distribución de presupuesto.

Por su parte, Alvarado señala que el candidato presidencial del PLC, Arnoldo Alemán, está convencido de que el bono debe ser incorporado al salario, pero “tiene que haber un ajuste salarial estableciendo metodologías y escalas para evaluación, para que haya un salario justo para las diferentes cargas o responsabilidades. Esto asegura la contribución al INSS para sanearse, y, segundo, va a ayudar a que tenga el trabajador la seguridad de su mejor retiro”, dice.

Tanto el PLI como el PLC prometen estabilidad laboral para los trabajadores de los sectores Salud y Educación, y señalan que trabajarán para que no sean beneficiados por su partido político, sino por la labor que desempeñan.

Secretismo con cifras
El PLI, el PLC y la Alianza por la República, APRE, señalan que existe un secretismo con las cifras oficiales.

“Vamos a terminar con el secretismo. Vamos a vernos bien la herida; en vez de ocultarla, conocerla”, asegura Jarquín.

Alvarado considera que aunque no hay “confiabilidad” en los datos oficiales, esto no detiene el trabajo de los partidos en Salud y en Educación. “Son dos campos, Salud y Educación, tan deficitarios, que prácticamente con lo que hagas anotas carrera, que todo esfuerzo bien dirigido va a producirte resultados positivos”, agrega.

Para Avendaño, las cifras o datos oficiales podrían ser las armas secretas en las próximas elecciones presidenciales, y el FSLN por estar en el gobierno y el PLC por haberlo precedido llevan una ventaja significativa.