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La agresión que le hiciera un integrante de la Juventud Sandinista a Jairo Contreras, miembro de Rejudin, mientras se encontraba encadenado al monumento, Benito Juárez, protestando por el irrespeto a la Constitución Política y al Estado de Derecho, es una señal del gobierno de Ortega para atemorizar a aquellas voces que no están de acuerdo con el rumbo que lleva al país, según Marvin Parrales del Movimiento Pedro Joaquín Chamorro.

“Nosotros nos solidarizamos con Jairo, porque ayer fue él, hoy podemos ser nosotros, y lo que demandamos de la Policía es responsabilidad, señaló Parrales, quien dirigió “la marcha de “Los Encachimbados” hace dos semanas.

Según Parrales, desde su movimiento seguirán en la lucha protestando por la carestía de la vida y la violación a la Constitución de Nicaragua, y anuncian la realización de una nueva marcha en los próximos días, para ver si más ciudadanos se suman a sus protestas sociales.

“Nos sentimos amenazados”
En tanto, para Paúl Gómez, miembro activo del Movimiento Nicaragua 2.0, la agresión que sufrió el vocero de Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional, Rejudin, es lamentable, y de igual manera se sienten amenazados como ciudadanos por ser críticos del gobierno.

“Claro que nos sentimos amenazados; cuando ves algo tan evidente (agresión a Contreras) y sobre todo en una fecha tan conmemorativa  (19 de Julio) que tiene una representación de lucha contra un sistema represivo como fue la dictadura de Somoza, pues obviamente da miedo, vos mirás ese tipo de acto y ves que la política en Nicaragua se hace a través de la violencia, señaló Gómez.

“Telémaco debe dejar discurso”
La solidaridad que mostró el presidente del CNU, Telémaco Talavera en relación a la agresión a Jairo Contreras, según Marvin Parrales y Paúl Gómez debería pasar del discurso a las acciones.

“Así como se solidariza debería de pedir justicia”, dijo Gómez. Es de total importancia que las personas que tienen más cuota de poder pasen de la solidaridad a la acción. Telémaco ha tenido posiciones estéticas para quedar bien ante los medios, pero en realidad sus acciones éticas que están vinculadas más el compromiso hace caso omiso, criticó Gómez.

De igual forma opina Marvin Parrales quien asegura que el presidente del CNU hace un manejo político puesto que la agresión de Contreras fue evidente.

“Lo que hace el presidente del CNU, es tratar de lavarle la mano o la cara al gobierno y a sus políticas de terror contra los que protestamos a favor de la democracia”, finalizó Parrales.