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Los Centros de Verificación Ciudadana, CVC se encontraban, ayer, controlados por los miembros de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, quienes portaban una serie de listas para anotar los datos de las personas que antes se verificaban en las mesas establecidas por el Consejo Supremo Electoral, CSE.

En el Colegio Quinta Nina, un grupo de jóvenes después de verificarse se trasladaron a una vivienda situada al este de ese centro de estudios, donde dirigentes de los CPC los esperaban para “terminar” el proceso de verificación.

Al parecer, los dirigentes no orientaron por igual a sus miembros, pues en el Instituto “Josefa Toledo”, Carlos Saballos justificó el actuar de los CPC, al decir que las listas  “eran para darles la comida” a quienes estaban trabajando en los Centros de Verificación, aunque a quienes les pedían los datos no eran miembros del CSE, sino simpatizantes sandinistas que llegaban a verificarse.

No obstante, uno de los dirigentes de los CPC se delató al decir que “el partido orientó no brindar declaraciones”, mientras otros satirizaron el mandato de sus dirigentes, al expresar que estaban “ciegos, sordos y mudos, como la canción de Shakira”.

Hermetismo se repite en los CVC
Uno de los miembros de los CVC, se negó a brindar su nombre aduciendo que “no podía decir nada”. La misma expresión brindó la coordinadora de mesa del CV 060532, María Castillo, en el Centro Escolar Quinta Nina, quien se limitó a explicar que el proceso avanzaba “normal”.

Mientras, en el Colegio “Rubén Darío”, el coordinador de mesa del CVC 336, Domingo Pérez, mostró una actitud prepotente hacia el equipo de EL NUEVO DIARIO, e insistió en que no hay “ninguna manipulación política”. El funcionario del CSE, dijo que “los compañeros son testigos que no hay miembros de partidos políticos”.

A las diez y media de la mañana, el CVC del Instituto “Josefa Toledo”, en Ciudad Jardín, presentaba poca afluencia de personas,  pero en las afueras del centro de estudio había numerosos miembros de los CPC, con disponibilidad de vehículos.

La coordinadora de mesa, Evelyn Ruth Noguera, al ser consultada sobre la función que desempeñaban las personas que se mantenían en las afueras señaló que “no tengo autorización para hablar”.

Quieren atemorizar
Las denuncias continuaron el último día de la verificación, tanto de los ciudadanos,  como de los directivos de los partidos opositores. Los miembros de la Alianza Partido Liberal Independiente, PLI, denunciaron que la madrugada de ayer (domingo), los CPC de León asaltaron la casa del partido en esa ciudad.

La representante legal del PLI, María Eugenia Sequeira, dijo que por lo menos 20 CPC asaltaron la casa del partido, lo cual para ella constituye una “amenaza para atemorizar”.

Según el jefe de campaña del PLI, Eliseo Núñez Morales, estos simpatizantes sandinistas amenazaron con matar al cuidador de la sede, un señor de 43 años llamado Ronald Vargas, a quien persiguieron con armas cortopunzantes. Vargas fue auxiliado por unos vecinos de la zona en el barrio San Felipe de la ciudad de León.

Denuncias virtuales
Las redes sociales también fueron un sitio para hacer denuncias de las irregularidades que ocurrieron en los CVC. Algunos describían con detalles los acontecimientos que también se reportaron en otros centros, como si se tratara del mismo lugar.

En el perfil denominado “Día de la ira”, en la red social Facebook, su administrador Humberto Castilla Toledo colgó un anónimo que describe que en el CVC número 456, ubicado en el Liceo Franciscano, en el reparto Bosques de Altamira, “pude constatar que la totalidad de los que están efectuando la labor de verificación, con identificación del CSE, Padrón en mano, en las tres mesas en las cuales se realiza la verificación ciudadana, son los mismos que en las dos elecciones pasadas (presidenciales de  2006 y municipales de 2008) han sido los fiscales del FSLN…”.

Hasta funcionarios de la Presidencia
El cibernauta también detalla que “en el aula en la cual se está llevando a efecto la verificación, hay un equipo de operadores del FSLN en la localidad de Altamira (Álvaro Arroyo, funcionario de la Cancillería; Roberto Quant, funcionario de protocolo de la Presidencia de la República; Pablo Coca y otros empleados públicos más), realizando una labor (con el Padrón Electoral en mano) de “purificación” de los listados”.
Como dato adicional, esta persona anónima destaca que “el CVC No. 456 es una de las seis, de las siete Juntas Receptoras de Votos, que no fueron contabilizadas en las pasadas elecciones. De las siete JRV, solo en una ganó ligeramente el FSLN, y solo esa fue contabilizada en los resultados finales”.

Brenes se verifica y solicita comprobante
En tanto, el Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Leopoldo Brenes, se verificó en el Colegio “Madre del Divino Pastor”, en Altagracia, señalando que “me atendieron bien, con mucha facilidad y gentileza, hubo un ambiente de mucha amistad, sin presiones y tensiones, espero sean así las elecciones del 6 de noviembre”.

Sin embargo, el prelado solicitó su comprobante de  verificación como en años anteriores, pero los miembros del CVC respondieron que “no había, sino hasta más adelante, el día de las elecciones”.

Padrones paralelos en casa comunal
Por otro lado, monseñor Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa, dijo estar sumamente preocupado, pues en su jurisdicción han visto anomalías y signos de gravedad, como el hecho de que “antes de verificarse en la Junta, a los ciudadanos los mandan a una casa comunal donde están bien identificados miembros de algunos partidos políticos, los cotejan con una lista, y hasta después pueden verificarse, y haría pensar en que hay listas paralelas que andan circulando por ahí”, indicó.

(Con la colaboración de Leonor Álvarez y Paola Hernández*),

*Estudiantes de Comunicación Social UCA