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Después de cuatro meses de estar como obispo de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez ha visitado cerca de 40 comarcas, y ha llegado a la conclusión de que los campesinos “se sienten maltratados y humillados”, por la forma en que han sido tratados en el trámite de sus cédulas y en el acceso a servicios como salud.

“El problema de las cédulas es una situación generalizada en Matagalpa. Si tuviera que citar nombres, tendría que mencionar todos los municipios y todas las comarcas, sin exageración. Así de grave es el problema”, indicó monseñor Álvarez.

Señaló que en algunas comunidades encontró familias enteras que no cuentan con este documento de identidad, y que realizaron viajes largos para pedirla en el Consejo Electoral Municipal, CEM, sin encontrar una respuesta, o inclusive encontrar las puertas cerradas.

El caso Rancho Grande
En el caso de Rancho Grande, uno de los ejemplo mencionados por monseñor Álvarez, los campesinos bajan de la comunidad hasta el centro en cuatro horas y para llegar a las oficinas del CEM en Matagalpa tienen que recorrer otras cuatro horas más.

“Sería interesante que un especialista en estadísticas, a propósito de los famosos muestreos que se hacen para los tiempos de campaña (electoral), sacara la cuenta de cómo está cabalgando este problema en Nicaragua, tomando en consideración un municipio de Matagalpa en el que aproximadamente 25 personas por comarca están sin cédula”, explicó monseñor Álvarez.

Remarcó que aunque los campesinos están presionando por su cédula por las elecciones, no quiere decir que no la necesiten para realizar otros trámites. El Obispo hizo énfasis en el hecho de que los campesinos son gente sabia.

“El campesino es sabio”
“Esa gente aunque esté en la montaña ellos bajan a las cabeceras departamentales a hacer sus gestiones, la gente es muy sabia, nuestros campesinos son muy sabios. Un campesino me decía que con quien se sienten acompañados es con la Iglesia, y esa es una expresión que nace de una sabiduría propia del campesinado. Tiene una significación profunda”, expresó monseñor Álvarez.

Cédulas con preferencia
Manifestó que es contradictorio que existan campesinos que suben y bajan de la montaña sin recibir su cédula, mientras otros son trasladados para entregárselas por tener simpatía por un partido político.

Mencionó además el hecho de que existen las cédulas en físico y en otros casos el CEM ha mencionado falta de papelería.

Realidad oculta
“Ahora que estoy aquí descubro cómo en las cabeceras departamentales principales por Nicaragua donde hay mayor movimiento urbano, fácilmente podría pasar desapercibida la realidad dolorosa que viven los campesinos”, aseguró Monseñor Álvarez.

Como ejemplo relató que los campesinos le comentaron cómo los tratan con la compra de las cosechas de frijoles. “Un tema que la gente muy metida en lo urbano desconoce y no saben que los grandes finqueros les pagan a los campesinos al precio que ellos quieren el quintal de frijoles”, dijo.