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El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio José Báez, valoró como positivo que al menos esté abierta la posibilidad de permitir un “Reglamento de Acompañamiento Electoral”, aunque se haya cambiado el término “observación”; sin embargo, lo que realmente le preocupa son los reclamos de ciudadanos que aún no tienen su cédula de identidad, porque considera que “el Consejo Supremo Electoral, CSE, se está exponiendo a un estallido de violencia”.

Monseñor Báez reconoce que las irregularidades en el proceso de cedulación y un reglamento aparentemente restrictivo y “un poco ambiguo”, pueden crear en la población “escepticismo y desgano de ir a votar”.

En ese sentido, hizo un llamado para que todos los ciudadanos participen con su voto el 6 de noviembre, y para reforzar su convocatoria recordó las palabras del Papa Juan Pablo II, en la Carta encíclica “Centesimus Annus”.

Lo que valora la Iglesia

“La Iglesia aprecia el sistema de la democracia en la medida que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes, o bien, la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica”, leyó el alto jerarca de la Iglesia Católica, quien fue consultado ayer en sus oficinas ubicadas en la Curia Arzobispal.

Báez consideró que recordar este escrito es importante para que los católicos sepan que la participación política en las elecciones es parte de una expresión de fe y un aporte a la sociedad.

CSE se expone a un estallido de violencia

Insistió en que no hay que desanimarse ante las irregularidades y las dificultades que van surgiendo en el proceso electoral, pero fue enfático al decir que el CSE tiene que responder a las demandas de cédulas de identidad.

“Yo espero que los ciudadanos que en el Norte del país han estado protestando por tener su cédula se les responda, porque si no se les responde el CSE se expone a mayores estallidos de violencia que nadie quiere”, dijo el obispo Báez.

Con relación a la observación electoral, monseñor Báez reiteró que la Iglesia Católica ha sido clara al decir que la observación no es injerencismo, sino un momento de “compartir con otros países la fiesta cívica de las elecciones y al mismo tiempo le da legitimidad al proceso electoral”.

En ese sentido, manifestó que una de las debilidades realmente notables en el “Reglamento de Acompañamiento”, es que está muy dirigido al propio día de las elecciones, cuando el proceso de observación implica todo los momentos anteriores a la votación.

“Lo peor que puede hacer un ciudadano es no votar”
Báez también manifestó que participar en las elecciones no es solo depositar el voto, sino discernir con criterio e inteligencia, a la hora de elegir a los candidatos.

“Lo peor que puede hacer un ciudadano es no votar, porque está dejando que otros decidan por él, sin pensar lo que él puede aportarle a la sociedad nicaragüense, eso es actuar de modo egoísta”, aseveró Báez, agregando que después de votar lo que queda es defender el voto.

Báez concluyó diciendo que “ojalá que las autoridades del CSE respeten la voluntad popular y sean transparentes al establecer los resultados de las elecciones y que la gente no sea ni coaccionada ni manipulada” el próximo 6 de noviembre.