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Por primera vez en mucho tiempo, varias representaciones juveniles se lograron reunir frente a la sede central del Consejo Supremo Electoral, CSE, ubicado contiguo al Centro Comercial Metrocentro, donde demandaron la destitución del presidente y magistrado de facto, Roberto Rivas Reyes.

Fueron más de 100 jóvenes unidos por un mismo sentimiento de indignación contra la corrupción y en demanda de elecciones transparentes, que comienza por desectarizar la entrega de las cédulas.

“Tus barreras me detendrán, pero mi voz no callarás”, gritaron a viva voz estos manifestantes, que en otras ocasiones han protestado por separado, pero siempre por la misma causa.

Israel Lewites, quien ha sido un personaje constante en demandar los derechos de la ciudadanía, manifestó que la falta de interés y apatía que demuestran los nicaragüenses en general, cuando se trata de defender sus derechos, hace creer que es imposible acabar con Roberto Rivas, pero él no lo cree así.

“La gente está cansada, la gente ha perdido la esperanza y se siente indefensa ante tanta corrupción, pero así son los procesos históricos, y las grandes cosas comienzan con unos pocos”, expresó Lewites, quien tiene la firme convicción de que aunque sean pocos los que protestan ahora, Rivas será echado por la ciudadanía en general.

Los eufóricos jóvenes gritaron consignas y agitaron pancartas frente a los oficiales de la Policía Nacional, quienes observaban inmóviles tras las vallas metálicas que marcan la “zona de seguridad” del feudo de Rivas.

Policía a la defensiva

Sin embargo, hubo un momento en que los policías se alteraron, porque los protestantes comenzaron a subirse a las vallas, para extender las mantas que demandaban la salida de Rivas.

En la manifestación, Marvin Parrales, del grupo ciudadano “Pedro Joaquín Chamorro”, denunció las arbitrariedades que han enfrentado quienes han salido a reclamar su cédula en los diferentes municipios del país, pero principalmente en Ocotal, Nueva Segovia, donde la Policía le quitó un spray a Jairo Contreras, por considerar que era una amenaza para la sede electoral municipal.

La protesta de ayer también forma parte de la serie de manifestaciones que se han realizado en otras ciudades como Matagalpa, Siuna, Ocotal y Nagarote, donde la gente comparte la misma necesidad de que le entreguen sus cédulas.

Como ya es costumbre, la manifestación de los jóvenes terminó con la entonación del Himno Nacional, después de dos horas de estar frente al complejo electoral. Luego caminaron en fila india hacia la Rotonda “Rubén Darío”, hasta llegar a la Universidad Centroamericana, UCA.

Los manifestantes de las distintas agrupaciones fueron reunidos por los miembros de la organización juvenil “N (Nicaragua) 2.0”, que el martes pasado realizó un plantón simbólico frente a la Comandancia del Ejército Nacional, y han advertido que se mantendrán protestando en las calles, mientras prevalezcan las irregularidades en el proceso electoral y la impunidad de Roberto Rivas.

Rivas merecedor del “Cepillo de Oro”
Con la creatividad que caracteriza a los jóvenes de “N 2.0”, hicieron una protocolaria ceremonia para entregar por primera vez el “Cepillo de Oro”, un reconocimiento ni distinguido ni honorable, para quien es considerado “el corrupto más corrupto del país, Roberto Rivas Reyes”.

Según la invención de los N 2.0, es un “reconocimiento al colaborador más servil de la corrupción nacional”, por tráfico de influencia, malversación de fondos, robo al erario, violación a las leyes, ejecutor del fraude electoral 2008, ejecutor de un fraude electoral en proceso, y un sinnúmero de señalamientos de corrupción en perjuicio de la ciudadanía.

“Le entregamos el ‘Cepillo de Oro’ al magistrado de facto Roberto Rivas, como muestra de nuestra indignación. La ciudadanía no olvidará los abusos que se han cometido y se siguen cometiendo en perjuicio de Nicaragua. ¡Demandamos la destitución de Roberto Rivas!”.