•  |
  •  |

 

La Caja de Pandora de las elecciones
Leyla Jarquín
El próximo 6 de noviembre los nicaragüenses que tienen cédula votarán por candidatos a Presidente, diputados nacionales, diputados departamentales y diputados ante el Parlamento Centroamericano, Parlacén; pero organismos de la sociedad civil han denunciando una serie de irregularidades en el proceso que, según sus dirigentes, indican que el voto popular no se va a respetar. 
El primer mal augurio salió de una declaraciones del vocero del Consejo Supremo Electoral, CSE, Félix Navarrete, pues este afirmó que en el proceso electoral se reservarían el derecho de admitir a medios de comunicación que según él “boicotean” la agenda institucional de este Poder del Estado. 
El director ejecutivo de Ética y Transparencia, EyT, Roberto Courtney, reaccionó en esa ocasión señalando que “el hecho de cerrar las puertas a quienes muestran tu mal trabajo, es señal de que vas a seguir haciendo mal tu trabajo”.
Oídos sordos
El Instituto para la Democracia y el Desarrollo, Ipade, presentó en mayo pasado su primer Informe de Observación Electoral que abarcó lo meses de enero a abril de 2011, en el cual insistió en que la Fiscalía Electoral debía actuar ante hechos tan evidentes como el proselitismo político en las instituciones del Estado por parte del partido de gobierno. 
Otro punto clave del informe fue el difícil acceso a la cedulación, pues según el estudio, de 80 municipios monitoreados, solo en 18 existían delegaciones del CSE para atender las solicitudes de cédula. En Nicaragua hay 153 municipios. 
Además, este organismo detectó que en 65 de 97 municipios monitoreados existían oficinas del Frente Sandinista realizando el trámite de cedulación, lo cual es competencia exclusiva del CSE, destacaron en su momento las autoridades del Ipade.  
La verificación y sus cifras
Tras el proceso de verificación, el Ipade determinó que solo el 18% de los ciudadanos aptos para votar asistió a verificarse los días 23 y 24 de julio, lo cual contrastó con lo dicho por el magistrado con período vencido y presidente del CSE, Roberto Rivas, en el sentido de que a nivel nacional se verificó un millón 794 mil 400 ciudadanos, es decir una participación del 53%.
A mediados del mes de julio, EyT presentó su tercer Informe de Observación Electoral, indicando que un fraude electoral estaría concentrado en mil 284 Juntas Receptoras de Votos, JRV, específicas, equivalentes al 10% de las 13 mil JRV a nivel nacional. 
EyT basó su análisis en los resultados de la últimas tres elecciones con cobertura nacional (municipales de 2004; nacionales de 2006, y municipales de 2008), donde se detectó que diez departamentos y sus correspondientes municipios son los más expuestos a irregularidades que los “excluye de los conteos de votos”. 
¿Fraude con el 10%?
El director ejecutivo de EyT sostiene que los magistrados del CSE no necesitan hacer fraude en todo el país para cambiar los resultados a favor del Frente Sandinista, sino solo en este 10% de JRV “que aglomera los lugares donde la hoy oposición acumula el 80% del voto a su favor”.
Un aspecto que ha desatado polémica alrededor de las elecciones, es el de la observación nacional e internacional. Hasta el momento, solo han sido acreditados organismos internacionales como la Unión Europea, UE, y la Organización de Estados Americanos, OEA, y el único nacional es el Consejo Nacional de Universidades, CNU. 
En la lista de espera están Hagamos Democracia e Ipade, mientras que EyT anunció el lunes 12 de septiembre que no solicitará acreditación para “acompañar” el proceso electoral, pues sostiene que el Reglamento de Acompañamiento emitido por el CSE no se ajusta a la Ley Electoral; sin embargo, este grupo cívico advirtió que observará de manera “independiente” y “severa”. 
Fiscales no acreditados
Por su parte, las fuerzas de oposición Partido Liberal Constitucionalista y alianza Partido Liberal Independiente, han denunciado que el CSE no les ha permitido acreditar a sus fiscales para procesos como la verificación ciudadana y la fabricación de cédulas. 
Lo que reclaman ahora, es que el Poder Electoral sea justo en la acreditación de sus fiscales para ocupar los cargos de segundos miembros en las JRV, en los Centros de Votación y en los Centros de Cómputo. 
Según la Ley Electoral, los partidos o alianzas que en las pasadas elecciones generales hayan obtenido el primero y segundo lugar, tienen derecho a ocupar la Presidencia y Primer Miembro de las JRV, y que los puestos de Segundo Miembro deben ser repartido entre las demás fuerzas políticas. 
Lo que debe preguntarse el ciudadano
Roberto Courtney manifestó este martes que los nicaragüenses tienen la oportunidad de determinar por su propia cuenta si las votaciones se desarrollan con transparencia.
Según Courtney, la población debe contestarse las siguientes preguntas: ¿fue posible obtener mi cédula? ¿Funciona la tinta indeleble, por cuanto esta garantiza que no haya voto doble? y ¿Hay condiciones para ejercer mi voto secreto?

El próximo 6 de noviembre los nicaragüenses que tienen cédula votarán por candidatos a Presidente, diputados nacionales, diputados departamentales y diputados ante el Parlamento Centroamericano, Parlacén; pero organismos de la sociedad civil han denunciando una serie de irregularidades en el proceso que, según sus dirigentes, indican que el voto popular no se va a respetar. 

El primer mal augurio salió de una declaraciones del vocero del Consejo Supremo Electoral, CSE, Félix Navarrete, pues este afirmó que en el proceso electoral se reservarían el derecho de admitir a medios de comunicación que según él “boicotean” la agenda institucional de este Poder del Estado. 

El director ejecutivo de Ética y Transparencia, EyT, Roberto Courtney, reaccionó en esa ocasión señalando que “el hecho de cerrar las puertas a quienes muestran tu mal trabajo, es señal de que vas a seguir haciendo mal tu trabajo”.

 

Oídos sordos

El Instituto para la Democracia y el Desarrollo, Ipade, presentó en mayo pasado su primer Informe de Observación Electoral que abarcó lo meses de enero a abril de 2011, en el cual insistió en que la Fiscalía Electoral debía actuar ante hechos tan evidentes como el proselitismo político en las instituciones del Estado por parte del partido de gobierno. 

Otro punto clave del informe fue el difícil acceso a la cedulación, pues según el estudio, de 80 municipios monitoreados, solo en 18 existían delegaciones del CSE para atender las solicitudes de cédula. En Nicaragua hay 153 municipios. 

Además, este organismo detectó que en 65 de 97 municipios monitoreados existían oficinas del Frente Sandinista realizando el trámite de cedulación, lo cual es competencia exclusiva del CSE, destacaron en su momento las autoridades del Ipade.  

 

La verificación y sus cifras

Tras el proceso de verificación, el Ipade determinó que solo el 18% de los ciudadanos aptos para votar asistió a verificarse los días 23 y 24 de julio, lo cual contrastó con lo dicho por el magistrado con período vencido y presidente del CSE, Roberto Rivas, en el sentido de que a nivel nacional se verificó un millón 794 mil 400 ciudadanos, es decir una participación del 53%.

A mediados del mes de julio, EyT presentó su tercer Informe de Observación Electoral, indicando que un fraude electoral estaría concentrado en mil 284 Juntas Receptoras de Votos, JRV, específicas, equivalentes al 10% de las 13 mil JRV a nivel nacional. 

EyT basó su análisis en los resultados de la últimas tres elecciones con cobertura nacional (municipales de 2004; nacionales de 2006, y municipales de 2008), donde se detectó que diez departamentos y sus correspondientes municipios son los más expuestos a irregularidades que los “excluye de los conteos de votos”. 

 

¿Fraude con el 10%?

El director ejecutivo de EyT sostiene que los magistrados del CSE no necesitan hacer fraude en todo el país para cambiar los resultados a favor del Frente Sandinista, sino solo en este 10% de JRV “que aglomera los lugares donde la hoy oposición acumula el 80% del voto a su favor”.

Un aspecto que ha desatado polémica alrededor de las elecciones, es el de la observación nacional e internacional. Hasta el momento, solo han sido acreditados organismos internacionales como la Unión Europea, UE, y la Organización de Estados Americanos, OEA, y el único nacional es el Consejo Nacional de Universidades, CNU. 

En la lista de espera están Hagamos Democracia e Ipade, mientras que EyT anunció el lunes 12 de septiembre que no solicitará acreditación para “acompañar” el proceso electoral, pues sostiene que el Reglamento de Acompañamiento emitido por el CSE no se ajusta a la Ley Electoral; sin embargo, este grupo cívico advirtió que observará de manera “independiente” y “severa”. 

 

Fiscales no acreditados

Por su parte, las fuerzas de oposición Partido Liberal Constitucionalista y alianza Partido Liberal Independiente, han denunciado que el CSE no les ha permitido acreditar a sus fiscales para procesos como la verificación ciudadana y la fabricación de cédulas. 

Lo que reclaman ahora, es que el Poder Electoral sea justo en la acreditación de sus fiscales para ocupar los cargos de segundos miembros en las JRV, en los Centros de Votación y en los Centros de Cómputo. 

Según la Ley Electoral, los partidos o alianzas que en las pasadas elecciones generales hayan obtenido el primero y segundo lugar, tienen derecho a ocupar la Presidencia y Primer Miembro de las JRV, y que los puestos de Segundo Miembro deben ser repartido entre las demás fuerzas políticas. 

 

Lo que debe preguntarse el ciudadano

Roberto Courtney manifestó este martes que los nicaragüenses tienen la oportunidad de determinar por su propia cuenta si las votaciones se desarrollan con transparencia.

Según Courtney, la población debe contestarse las siguientes preguntas: ¿fue posible obtener mi cédula? ¿Funciona la tinta indeleble, por cuanto esta garantiza que no haya voto doble? y ¿Hay condiciones para ejercer mi voto secreto?

 

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus