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Seguros de que en el Poder Judicial no encontrarán respuesta a sus denuncias, el movimiento “Nicaragua 2.0”, realizó una denuncia pública en las inmediaciones de la Rotonda “Rubén Darío”, tras haber sido agredidos por la seguridad del presidente Daniel Ortega, durante el desfile patrio del 14 de Septiembre pasado.

“Varios compañeros de ‘Nicaragua 2.0’ fueron agredidos físicamente ante el aval directo del presidente de la República y su esposa. Nos agredieron por llegar con una manta que decía la verdad, que queremos más educación y menos corrupción”, relató Mónica López Baltodano, del N 2.0.

Manifestó que hacen la denuncia a los ciudadanos porque consideran que no obtendrán justicia por las vías correspondientes. “No obtendremos justicia en un sistema judicial plagado de corrupción y de servilismo, y porque sabemos que contamos con el respaldo de miles de ciudadanos nicaragüenses”, dijo.  

Displicencia policial
La agresión a los miembros del “N 2.0” fue frente a un cordón policial que custodiaba la tarima principal.
“Denunciamos la displicencia de la Policía Nacional que incumplió con su más sagrado deber que es defender la integridad física de cualquier ciudadano y en cualquier circunstancia”, indicó “N 2.0” a través de un comunicado.

Señalaron que no les sorprendió que el Presidente actuara de esa manera. “No nos sorprende que el Presidente, ahora candidato inconstitucional en unas elecciones plagadas de ilegalidad, haya avalado esas agresiones en nuestra contra. Sabemos que han dado orientaciones políticas explícitas, para que se actúe de esa manera”, se lee en el comunicado.

Educación necesita millones
Según los miembros de ‘N 2.0’ el sistema educativo actual es “deficiente” y los millones que se pierden en “actos de corrupción”, podrían mejorar la educación de niños y jóvenes.

“Nos arrebataron la manta a la vista y paciencia de un cordón policiaco sumamente fuerte. En la manta exigíamos menos corrupción y más educación y fue arrebatada por agentes de la seguridad del gobierno”, recordó Israel Lewites, uno de los agredidos.

Añadió que los maestros de Nicaragua tienen salarios “indignos”. “Vemos a funcionarios del gobierno que tienen suficiente dinero para jet privados, helicópteros,  mansiones y carros de lujo. Algo anda mal en este país y no nos vamos a callar y no importa que nos golpeen,  porque si como nicaragüenses renunciamos a nuestros derechos lo que vamos a tener son hijos esclavos”, sostuvo Lewites.

La otra mejilla
De acuerdo a Lewites, sufrió agresiones en más de tres ocasiones y hasta el momento no hay un solo detenido. “Nuestras protestas son pacíficas y aunque nos golpeen no vamos a levantar nuestras manos en contra de otro nicaragüense”, finalizó.