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“¿Qué Semana de la Patria celebramos, si todavía hay nicaragüenses e instituciones nacionales que exaltan la memoria del filibustero que tanto daño causó a nuestro país?” Esta fue la pregunta que resonó desde el cerro norte, hasta el último rincón de la Casa Hacienda San Jacinto cuando ayer el periodista Roberto Sánchez hizo un recuento de lo que fue la Guerra Nacional, no sin antes recordar el sinnúmero de violaciones a la Constitución Política de Nicaragua que hizo William Walker hasta autoproclamarse “ilegítimamente”, Presidente de la República.

“La presencia de Walker en Nicaragua significó represión, fusilamientos y confiscaciones”, recordó Sánchez a los diputados ante la Asamblea Nacional, quienes ayer realizaron una sesión especial en el histórico sitio en conmemoración del 190 aniversario de la Independencia de Centroamérica, los 155 años de la Batalla de San Jacinto, e, irónicamente, el 173 aniversario de la Primera Constitución Política de Nicaragua.

Nocivos y sugerentes antecedentes
Derrotado Walker, expulsado los filibusteros del país y “pasada la Guerra Nacional, ¿qué fue de Nicaragua?”, se preguntó Sánchez, para luego referirse al rosario de anomalías y violaciones a la Constitución.

“Después del gobierno binario o chachagua de (Tomás) Martínez Guerrero y (Máximo) Jerez, -junio a noviembre de 1857-, Martínez Guerrero ganó las elecciones. En 1863, en forma ilegal, (Martínez Guerrero) lanza su candidatura para la reelección presidencial; además, los resultados de los comicios fueron calificados de fraudulentos. Los generales Máximo Jerez Tellería, José Dolores Estrada Vado y Fernando Chamorro Alfaro, uno de los más destacados militares legitimistas (conservador), se oponen al continuismo de Martínez Guerrero, se rebelan y alzan en armas, (pero al ser) derrotados son obligados a salir al exilio”, reseñó Sánchez.

Enrostro a diputados
Durante su disertación, Sánchez no perdió la oportunidad para enrostrar a los diputados que “se ha escrito nuestra historia manipulándola a favor de los intereses partidarios. Se evade o distorsiona la realidad. Se acomoda para que no pase de ser narraciones intrascendentes; hechos, fechas y nombres son transmitidos a nuestra juventud sin las bases conceptuales que permitan aprender del pasado la conducta a seguir en el presente para un futuro mejor”.

Les llueve a liberales y conservadores
En el discurso también “le llovió”  a liberales y conservadores, cuando Sánchez recordó que fueron ellos quienes pidieron la intervención norteamericana en los asuntos internos del país.

“El 28 de diciembre de 1954, el Presidente Provisorio Democrático (liberal) Francisco Castellón Sanabria, firmó en León, con el filibustero Byron Cole, un tratado para traer filibusteros a Nicaragua. La concesión fue cedida por Cole al filibustero William Walker, quien llegó al puerto de El Realejo, en Chinandega, el 16 de junio de 1855”, rememoró.

¿Algún parecido?
El primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, omitió referirse a los señalamientos históricos a sus correligionarios y sus hoy aliados electorales conservadores, sin embargo, hizo un parangón con la violación a la Constitución por parte del filibustero William Walker y sus entonces aliados nacionales, con el actual presidente Daniel Ortega.

Según Navarro, con la conmemoración del 173 aniversario de la primera Constitución se pretende rescatar el respeto a la Carta Magna. “Cuando escuchábamos a Roberto Sánchez, nos damos cuenta que hay un montón de similitudes entre Ortega y Walker, por ejemplo, el hecho de que (Ortega) va a ser un presidente ilegal e inconstitucional, si acaso gana las elecciones, porque ahorita es un candidato ilegal e inconstitucional”, expresó Navarro.

Otra de las similitudes, dijo, son las confiscaciones que Walker impuso a sus enemigos “y el Frente Sandinista no es ajena a las confiscaciones”.