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  • ACAN-EFE

El presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas, informó ayer que cuatro partidos políticos se encuentran en “litis interna” y no descartó la posible inhibición de algún candidato presidencial con miras a los comicios del 6 de noviembre próximo.

En un encuentro con corresponsales extranjeros, el funcionario electoral aclaró, no obstante, que en este momento no existe la “más mínima posibilidad” de inhabilitar a ningún candidato presidencial.

“Me parecería que no contribuiría en nada, no abonaría en nada al proceso electoral, pero no te puedo dar respuesta de sí o no” puede ser inhibido alguno de los aspirantes, señaló Rivas, al ser consultado.

Partidos con disputas
Entre esas agrupaciones mencionó al Partido Conservador, aliado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y al Partido Liberal Independiente (PLI).

El PLI, cuyo candidato a la Presidencia es el empresario de radio y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacén), Fabio Gadea, mantiene una lucha interna por su representación legal, al igual que los conservadores, explicó.

En tanto, en la ALN, cuyo candidato a la Presidencia es el actual diputado, Enrique Quiñónez, una parte de sus directivos exige la remoción de sus autoridades en el Caribe Sur de este país, agregó.

Rivas sostuvo, sin embargo, que “de parte de la autoridad electoral, en este momento, no veo la más mínima posibilidad de que un candidato vaya a ser inhabilitado para participar en el proceso electoral”.

“Ojalá participen los cinco candidatos (presidenciales), ojalá sea una fiesta cívica y ojalá se desarrolle con tranquilidad”, agregó.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que aspira a la reelección en medio de protestas de la oposición que denuncia la inconstitucionalidad de su candidatura, encabeza la intención de votos para las presidenciales, según todas las encuestas.

El actual gobernante aspira a continuar en el poder por cinco años más pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata, que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.