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Las consecuencias del discurso confrontativo del presidente Daniel Ortega han afectado la cooperación destinada a las organizaciones no gubernamentales, ONG, las cuales desde hace tres años están percibiendo una reducción de fondos, según afirmó ayer la vocera de la Coordinadora Civil, CC, Luisa Molina.

Molina manifiesta que dicha reducción de estos fondos ha impactado principalmente en los programas dirigidos al desarrollo integral de las mujeres y los proyectos para promover el enfoque de género y la diversidad sexual.

Estas inquietudes fueron expresadas ayer en una reunión donde confluyeron organizaciones de mujeres, la Asociación por los Derechos de la Diversidad Sexual Nicaragüense, Adeseni, y miembros de organizaciones del adulto mayor que han dejado de percibir cooperación de la Unión Europea, principalmente desde que el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, comparó a los donantes europeos con “moscas que se paran en la inmundicia”.

Cooperación es dirigida a los gobiernos
Molina asegura que actualmente la cooperación es dirigida a los gobiernos, pero en el caso de Nicaragua, el gobierno no traslada los fondos a las ONG que trabajan directamente con los temas de género.

Según Molina, algunos de los cooperantes consideran que es más fácil entregarles la ayuda a los gobiernos que a la sociedad civil, pero la problemática está en que “existe una política de descalificación a la sociedad civil, un discurso de exclusión, un discurso de cierre de los espacios”, explicó la vocera de la CC.

“Actualmente, solo existe una cooperación que ha fortalecido a los Estados y a los gobiernos, pero a la sociedad, al menos en Nicaragua, se le ha restringido la ayuda y en general, desde al menos 3 ó 4 años, se viene reduciendo más la ayuda hacia las organizaciones de la sociedad civil…”, agregó.

La superficialidad
La psicóloga Nora del Carmen Meneses Mendoza manifestó que los proyectos que ejecuta el gobierno para promover el desarrollo de las mujeres son superficiales y no tienen un alcance a largo plazo. También explicó que no existe una estrategia para aplicar con eficacia los programas de desarrollo.

Meneses considera que por más que el gobierno ponga en las papeletas que está realizando obras y desarrollo para las mujeres, con eso no se van a ver los cambios.

“Yo lo que quiero es estrategia, no quiero nada que por motivos de campaña me agarren para usarme”, enfatizó Meneses, quien estaba coordinando el taller sobre la eficacia del trabajo de las ONG.