•  |
  •  |

Tras la caminata de unos tres kilómetros de ida y tres de regreso, primero bajo el
sol y después bajo una fuerte garúa, miles de granadinos, rivenses, caraceños y masayas dieron su respaldo al candidato presidencial del Frente Sandinista, Daniel
Ortega. Los simpatizantes de la Cuarta Región tuvieron que caminar mucho más de los cien metros de distancia que había previsto la Policía Nacional para el estacionamiento de las unidades de transporte.

La decisión manifestada por el jefe de la institución policial en Granada, comisionado mayor Horacio Sobalbarro, de mantener fluido el trasporte liviano y de pasajeros que viajan nacional e internacionalmente tampoco salió como estaba planificada, puesto que la carretera Panamericana Sur tuvo que cerrarse completamente para garantizar la entrada y salida de los participantes en la concentración.

Las autoridades tenían designada un área para parqueo, pero el sitio no tenía capacidad para albergar la cantidad de unidades que llegaron. Debido a eso, muchos vehículos tuvieron que quedarse estacionados a lo largo de la carretera, aunque no por mucho tiempo porque gran cantidad de asistentes empezaron a irse a eso de las tres de la tarde, incluso antes de que Ortega finalizara su discurso.

En el terreno, la finca Rancho Ave, que se esperaba estuviera repleta de personas, tampoco lució del todo llena, en la entrada principal –unos cincuenta metros antes de llegar al empalme El Guanacaste- había un considerable espacio verde que quedó vacío, con muy pocos simpatizantes.