•   Masaya  |
  •  |
  •  |

El secretario político de Masaya, Orlando Noquera, dijo no estar autorizado a dar declaraciones sobre la denuncia pública que hizo el párroco de Nindirí, Edwin Román, al decir que lo responsabiliza si le llegara a pasar algo a él o a su familia, y que la captura de Alberto Conde fue un montaje organizados desde la casa de los CPC de ese municipio.
Otros de los dirigentes aludidos por el padre Román, Juan Acuña, secretario político de Nindirí, dijo vía telefónica dijo que no iba a decir nada al respecto.

EL NUEVO DIARIO trató de conseguir la versión de la alcaldesa de Nindirí, Clarisa Vivas, pero no fue posible contactarla, un día después que el padre Román la responsabilizó de cualquier cosa que le pasara a él.

Más amenazas
Por otro lado, los integrantes del Movimiento por la Dignidad del padre Marlon Pupiro, denunciaron ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, de ser víctimas de amenazas anónimas y que muchos de los miembros han corrido peligro.

La presidenta del movimiento, Carmila Calero, dijo que todo ha iniciado a raíz que se formó el movimiento para reclamar que se aclare el asesinato del querido sacerdote, por asegurar que se formó porque se estaba denigrando la imagen del padre Pupiro, y no lo formaron para dañar a nadie.

Denuncian persecución
Expresó, que el 13 de septiembre, a las siete y media de la noche, el señor Ricardo Hernández y su esposa de nombre Jenny, quien pertenece al movimiento, denunció persecución a bordo de una moto-taxi en San Marcos cuando se dirigían a La Concepción.

El 23 de septiembre cuando los miembros del movimiento venían de regreso de los juzgados de Managua, dos moto-taxi sin placas los persiguieron.

Ese mismo día, por la noche, en la casa de Nereida López, también miembro del movimiento, escucho unos pasos en el patio de su casa pero los ladridos del perro los ahuyentaron.

El 29 de septiembre, en La Concepción se regaron volantes denigrando a los miembros del movimiento que en su mayoría son mujeres.