•  |
  •  |
  • END

Rayfield Hodgson, primer vicepresidente del Consejo Regional de la Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, reaccionó en contra de las acusaciones de la presidenta de ese Consejo, Lourdes Aguilar, al afirmar que la manzana de la discordia es el hecho que “el pueblo” quiere elegir a una nueva Junta Directiva del Consejo, a lo cual, según él, Aguilar se opone.

Según una nota publicad ayer por EL NUEVO DIARIO, Aguilar acusó a Hodgson de ser quien está conspirando, junto con la comunidad de Tasbapouni, ubicada en Laguna de Perlas, para protestar en contra de ella por concesiones madereras en esa localidad que estaría negociando con una empresa extranjera.

Sin embargo, Aguilar negó estar negociando permisos madereros en Tasbapouni, y expresó que “los comunitarios actúan en contubernio con Rayfield Hodgson”, de acuerdo con lo publicado en la misma nota.

“No soy intermediario”

Por su parte, Hodgson manifestó que el problema radica en el hecho que “el pueblo” quiere elegir a una nueva Junta Directiva del Consejo, a lo cual, según él, Aguilar se rehusa, aunque está estipulado en la Ley de Estatuto de Autonomía de la Regiones de la Costa Atlántica de Nicaragua.

“Yo no soy intermediario de ellos (comunitarios de Tasbapouni), yo no tengo tiempo para eso”, apuntó el vicepresidente del Consejo y expresó que las resoluciones con presunción penal y civil que le atribuye Aguilar, “son ataques que salen a colación cada cuatro de mayo”, fecha establecida para realizar las elecciones de la Junta Directiva del Consejo.

Hodgson denunció que la actual Junta Directiva está desde 1995 y que se han hecho tres elecciones, pero que la presidenta del Consejo no las ha ratificado, tal como manda la Ley de Autonomía.

“No conozco las razones (de Aguilar) para no querer ratificar la elección de la población, pero la gente está solicitando una nueva junta directiva en el Consejo y hay que dejar que lo haga”, señaló Hodgson.

Asimismo, agregó que las razón porla que la población está solicitando una nueva junta directiva es porque saben que “están negociando la madera y el dinero no regresa a la comunidad”.