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Carlos García puede inclinar la balanza en la Asamblea Nacional. Su voto es una matemática pura. Si llega al plenario, suma, si no llega, resta, pero hasta puede sumar y de pronto restar. Cuando sucede eso, asegura él, es porque está tratando de darse a respetar.

Y es que últimamente los diputados valen oro en el Parlamento. Y no sólo por el gasto que en conjunto representan, sino por lo que su presencia puede lograr. No vale si son reconocidos por sus electores, si han propuesto tres iniciativas de ley o ninguna, o si son liberales, renovadores o eduardistas, valen por si suman o no.

García, de 45 años, capitalino y amante de la televisión, es uno de esos votos valiosos que los partidos mayoritarios tratan insistentemente de enamorar, término que él utiliza en lugar de la palabra convencer. Pertenece a la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, conformada actualmente por cuatro legisladores que durante las elecciones nacionales compitieron en la casilla que encabezó Eduardo Montealegre, a quien el Consejo Supremo Electoral, CSE, despojó de la representación legal de este partido.

“Es para darnos a respetar”, insiste García cuando se le pregunta por qué, si se ufanan de ser opositores, se han negado a ayudarle a los demás opositores en el Parlamento. “Es para que nos vean como bancada, para darnos nuestro lugar”, dice, y vuelve el asunto del respeto.

En el Parlamento aseguran que los de la ALN han sido sobornados. Los han cañoneado, dicen. Pero García jura que no ha visto cañón alguno. Que más bien no los han enamorado como se debe. Y sólo habla en sentido lírico, corrige de inmediato, “porque cuando querés el beso de una muchacha tenés que decirle: ‘Tenés labios bonitos, rostro bonito’, y no darle el beso a la impresión, porque si no, te da una cachetada”. Según él, los detractores de la ALN hablan por envidia, por las vísperas electorales, porque al “árbol por algo lo apedrean”.

“¿Cuál es el temor?, ¿por qué le chima la albarda? Él no debería de preocuparse por ALN, ha manifestado que somos un cascarón, pero llevamos candidatos que eran de Vamos con Eduardo”, exclama increpando a su ex líder, a quien ahora ve como diablo, Eduardo Montealegre. La ALN aspira a ganar al menos 30 alcaldías en las próximas elecciones municipales.


Usted se ha hecho famoso en el Parlamento por ser un voto clave, sobre todo porque ni la oposición ni los diputados oficialistas tienen mayoría, pero ¿cuál es su ideología?, ¿usted qué defiende?
En primer lugar, me siento de la oposición. Creo que el voto de cualquier diputado vale y decide. Nosotros lo que queremos es que se nos respete como bancada, que no seamos furgón de cola, que seamos los que vamos a manejar el cabezal.


Esa bancada que pide respeto ¿qué defiende?, ¿en contra de qué está?
Mi ideología es liberal, soy demócrata, amo la democracia. He luchado por más de 18 años para que en Nicaragua exista la democracia.


¿Y de qué forma se ama la democracia?
Bueno, abriendo espacios de participación, tratando de que en los partidos políticos no existan caudillos, que todos tengamos la posibilidad de elegir y ser electos, que se respeten las leyes y la Constitución Política.


Hace poco, cuando la oposición trató infructuosamente de sesionar y los diputados de la Alianza Liberal Nicaragüense se ausentaron, usted me decía: “Cuando querés enamorar a una muchacha tenés que decirle: ‘Tenés labios bonitos, rostro bonito’, no podés ir directo y querer darle un beso, porque te pega una cachetada”. ¿Eso puede interpretarse como que ninguno de los dos bandos los enamoró bien, o no pudieron convencerlos, en términos correctos?
Que nos hagan partícipes de las decisiones que ellos van a tomar, para que podamos también participar de ese consenso. Cuando te digo que me tienen que enamorar, se trata en un sentido lírico. Eso es parte del proceso de cabildeo para que haya un consenso general en todas las bancadas.


Ustedes son cuatro diputados e inclinan la balanza, ¿por qué no los toman en cuenta?
Porque hay personas que quieren ser abanderados de la oposición, quieren ser ellos y solamente ellos los que abanderen la verdadera oposición. Y aquí la oposición no es de una persona, es de todos los que estamos en contra de las acciones que está realizando este gobierno, que está violentando las leyes y la Constitución.


Entiendo entonces que por eso mismo debían apoyar a los otros que están en contra de las acciones del presidente Daniel Ortega, que ustedes han denominado dictatoriales, pero no lo hicieron.

Por lo mismo, no nos tomaron en cuenta. Inclusive, ni nos presentaron en ningún momento la declaratoria legislativa para presentarla al plenario. Y uno se tiene que dar a respetar, porque somos una bancada. Tenemos que darnos nuestro lugar.


¿Ustedes apoyaron la aprobación de esa declaratoria sin haberla leído?
Pero en la segunda ocasión. El jefe de la bancada del PLC, Maximino Rodríguez, se comunicó con mi persona y llegamos a un acuerdo, íbamos a respaldar la iniciativa, pero se nos va a consultar siempre.


¿Los sandinistas sí los han tomado en cuenta?
No. Nosotros no hemos realizado ningún consenso con los sandinistas.


Alguien tendrá que tomarlos en cuenta en la Asamblea Nacional, porque no son una isla, y los necesitan hasta para lograr quórum de ley.

Ninguna bancada nos ha tomando en consideración. Ni el Frente Sandinista ni nuestros hermanos liberales se han acercado para formar un bloque sólido para fortalecer la oposición.


¿Eso indica que no los respetan?
No que no nos respeten. Creo que como estamos en campaña electoral ha habido acciones para tratar de minimizar nuestras acciones, porque, como te decía, hay personas que creen y se autollaman líderes de la oposición.

¿Me habla de Eduardo Montealegre?
Sí, sí. Sin equivocarme, es Eduardo Montealegre.


¿Con quien alguna vez estuvieron y quien fue su líder?
Así es. Uno nunca termina de conocer al diablo hasta que le sale.


¿Ahora lo ve hasta como diablo?
Eduardo ha tenido muchos desaciertos en su vida política, podría decir que por lo novato y por los asesores que le han hecho mucho daño.


A los de la ALN los han acusado de haber sido sobornados por el Frente Sandinista, ¿es cierto eso?
No, no. Eso nos ha ayudado a que nosotros tomáramos la decisión de hacer acusaciones contra algunos comentaristas de un medio televisivo, porque sentimos que está dañando nuestra integridad moral y familiar.


No han aceptado sobornos, ¿pero sí han tratado de sobornarlos?
No hemos sido sobornados ni hemos tenido ofrecimientos siquiera.


¿El PLC los ha sobornado?
Hemos tenido acercamientos con el jefe de la bancada, Maximino Rodríguez, porque siento que tenemos algo en común. Los cuatros diputados que conformamos la ALN venimos del PLC, entonces hay una mayor afinidad, digamos. Por eso cuando estoy hablando con algunos diputados del PLC siento que hay sinceridad, somos del mismo estrato social y hay un poco más de respeto.



“Si hay pacto será entre el PLC y el FSLN”


El diputado Carlos García explica que si hay un pacto político será entre el FSLN y el PLC, porque son los dos bloques legislativos más fuertes.

Entonces, ¿cómo se explica que ustedes en algunas votaciones hayan colaborado con el partido de gobierno al no hacer quórum?
Nosotros no hemos ayudado al Frente Sandinista. La única vez que no hicimos quórum fue hace tres semanas, y dejamos sentada nuestra posición la semana pasada, cuando apoyamos la aprobación de la declaratoria legislativa.

Y luego rompieron el quórum, burlándose literalmente de la Junta Directiva, conformada en ese momento sólo por liberales.

Porque estaban violando la Ley Orgánica del Poder Legislativo, que en su artículo 39 y 84 mandata que para introducir un punto de agenda a la orden del día tenés que llevar un proceso. Lo que se estaba discutiendo, que creo que era la Ley de Inspectoría Laboral, debía haberse introducido conforme el procedimiento.

Ese día primero se fue Mario Valle, después Ramón Macías, le siguió Ramiro Silva, hasta que Eliseo Núñez le dijo a usted que se fuera, ¿por qué la burla cuando se fueron?
Quisimos dejar nuestra posición. Nuestro voto vale y decide.

¿Y caló?, ¿alguien se ha acercado a ustedes después de eso?
Sí, tuvimos en segundo encuentro con Maximino Rodríguez. Yo le dije a Maximino que íbamos a tener una reunión entre las bancadas.

¿Descartan una negociación con el Frente Sandinista?
Sí, (lo) descartamos. No me cabe la menor duda de que si va a haber acuerdo, pacto, será entre las bancadas mayoritarias, entre PLC y Frente Sandinista, y eso está cerca, viene la elección de los candidatos. Nosotros ya hemos decidido que no vamos a elegir ni a proponer a ningún candidato. No participamos en política para tener cargos públicos.