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Sobre la ayuda que el gobernante iraní, Mahmud Ahmadineyad, prometió al presidente Daniel Ortega, no hay nada concreto aún. El embajador de Irán en Nicaragua, Akbar Esmaeil Pour, no supo explicar cuándo vendrán los tractores prometidos ni cuándo se construirán las viviendas populares y las clínicas ofrecidas, por el contrario, abundó en todo lo que “quieren hacer”, eso, “si hay la oportunidad, si da el tiempo”.

El embajador iraní participó ayer en el III Congreso de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) realizado en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli). Al ser consultado sobre la ayuda que Ahmadineyad prometió en la visita que hizo al país en enero, Akbar Esmaeil Pour respondió que la intención de su gobierno es “estrechar la cooperación”.

¿Fecha probable para la firma de algún acuerdo en concreto? Ninguna. “Tenemos previsto contar con la primera sesión de la comisión mixta a inicios o finales de noviembre, de ahí saldrán acuerdos, pero todo depende de la medida de las conversaciones”, dijo el embajador.

Según lo expresado por Ortega, Irán construirá viviendas, centrales hidroeléctricas, fábricas lácteas y puertos en el país centroamericano. A cambio, nosotros les daríamos carne, café y plátanos. Pero todavía se “está trabajando junto con los nicaragüenses para estrechar cooperaciones”, expresó Akbar Esmaeil Pour.

El acuerdo entre nuestro país e Irán, a todas luces, beneficiaría más a Nicaragua, pues el país árabe ha prometido la construcción de diez mil viviendas y un desembolso para ampliar el puerto de Corinto y construir otro en el Caribe, además de 120 millones de dólares para la construcción de una planta hidroeléctrica. El vínculo con Nicaragua para Ahmadineyad significa más bien apoyo político.

¿Y la condonación de la deuda?
“Esta deuda es algo antiguo y todo depende del Parlamento Consultativo Islámico, eso ya lo saben los queridos hermanos luchadores nicaragüenses”, dijo el embajador, quien no quiso ahondar más en el tema, pues “es algo que no está en sus manos ni en las del presidente Ahmadineyad”.

En todo caso, dijo Akbar Esmaeil Pour, el gobierno nicaragüense ya está haciendo las gestiones pertinentes para que el Parlamento iraní condone parcial o totalmente la deuda, que asciende los 150 millones de dólares