Eduardo Marenco
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* Otorgar participación al partido conservador en cargos representativos del régimen político (Congreso, Poder Judicial, Poder Electoral, Poder Ejecutivo –juntas directivas de Bancos, delegaciones a conferencias internacionales- y en los gobiernos municipales).

* Compartir el control del proceso electoral, por medio de representantes como jueces y delegados departamentales.

* Reformar la Constitución para cumplir los dos primeros objetivos.

Este acuerdo buscaba sofocar, además, posibles conspiraciones promovidas por el caudillo conservador Emiliano Chamorro. El pacto permitió al Partido Conservador participar de la red patrimonial y clientelista de los Somoza, al mismo tiempo que estos últimos lograban impunidad para todas sus fechorías y continuaban en el control del Estado, gracias a esta coalición.

Somoza y los conservadores

El pacto “Cuadra Pasos-Somoza” no fue suficiente para resolver la crisis de legitimidad de la dictadura. Dos años después, el 3 de abril de 1950, Somoza García se vio obligado a firmar un nuevo pacto, esta vez con el verdadero líder conservador, Emiliano Chamorro. El acuerdo político bipartidista es conocido como el “Pacto de los Generales”, siendo éste determinante para el surgimiento de una nueva ley electoral y la aprobación de nuevas reformas a la Constitución. De este modo, finalmente, el partido de Somoza compartió el poder con los conservadores y éstos aplacaron sus ánimos, a cambio de prebendas.