•  |
  •  |

César Pérez tiró morteros, levantó barricadas, respiró gases lacrimógenos, se expuso a ser alcanzado por balas de goma e hizo arder Troya en mera capital. No fue chiche aquello, ni estuvo solo en esa lucha contra el neoliberalismo. Ahora, en cambio, Pérez fuma la pipa de la paz, prefiere que la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), conformada por ochenta mil estudiantes, contribuya con la sociedad en las jornadas de abatización y de alfabetización.

Y no es que el alza del 9.06% a la luz o el encarecimiento de los frijoles y el arroz sea algo ajeno a los universitarios. No. Las críticas se hacen adentro ahora, no se precisa de pólvora. La razón: el movimiento estudiantil y el gobierno caminan juntos compartiendo la misma ideología.

Es oriundo de Villa Sandino, Chontales, tiene 36 años, tres hijos, una licenciatura en Pedagogía y estudia Administración de la Educación. Reconoce muy orgulloso su filiación sandinista y explica amable los proyectos que tiene para la UNEN. Pérez se ha propuesto un reto difícil: quitarle a la sociedad el estigma de terroristas que tienen los estudiantes de las universidades estatales. En nombre de ese propósito es que planea abrir una radio y un periódico para informar a los “desinformados” estudiantes.

En síntesis, y siguiendo la lógica del presidente Daniel Ortega, Pérez quiere poner distancia de los medios oligarcas, peleles, hijos de Goebbels, como llama el mandatario a los medios que no son oficialistas. Quiere “descontaminar” la información y “decir lo que ellos perciben”.

Si de algo no le gusta hablar es de su antecesor, el diputado Yasser Martínez, quien ahora, a años luz de distancia de la UNEN, maneja raudo su lujoso vehículo. “Es que ni vale la pena hablar de él”, dice Pérez, quien asegura que fueron los medios de comunicación quienes hicieron diputado a Martínez porque éste jamás --y pone énfasis en ese jamás-- agarró un mortero, ni para llevarlo hasta los frentes de lucha.

¿Hay un affaire entre la UNEN y el gobierno sandinista? Enfático Pérez dice que no. Y para demostrarlo advierte que pronto pueden regresar a las calles para protestar contra Unión Fenosa.


Da la impresión que la UNEN ahora es un apéndice del gobierno, ¿es así?
No. Nosotros hubiésemos querido participar en todas las políticas de los gobiernos anteriores, aunque fueran políticas de derecha. Ésta es la oportunidad de demostrar que se estaba subutilizando a los estudiantes.

Nosotros no tenemos por qué ser apéndices del gobierno porque en las aulas de clase no hay sólo sandinistas, hay de todas las tendencias. Y cuando hacemos llamados para participar en la alfabetización, en las brigadas para abatizar, no lo hacemos sólo por un principio revolucionario, sino porque somos parte de la población.


Pero los discursos de los dirigentes de la UNEN son una copia fiel del discurso del presidente Daniel Ortega, hablan de los mismos amigos y de los mismos enemigos.
Nosotros le hemos tirado todo el tiempo a los gringos, no es ahora que está el Frente en el poder. Concuerdan los discursos porque somos un movimiento de izquierda y donde nos escuchen será con un discurso antiimperialista. No estamos de acuerdo con las políticas neoliberales.


¿Ser de izquierda significa que se van a plegar al gobierno? ¿Has visto a los estudiantes venezolanos partidarios del presidente Hugo Chávez exigiendo posponer la fecha del referéndum?
Aquí yo no sé por qué se le teme a la reelección. En la mayoría de los países, en Europa, el sistema parlamentarista funciona. Yo no hago la crítica porque no considero que sea perjudicial. El pueblo nicaragüense sólo quiere respuesta a sus problemas. Se ha metido el fantasma de que el parlamentarismo y la reelección es perjudicial. Ideay, George Bush lleva dos períodos seguidos y nadie clavea por eso.


¿Pero de qué forma se le daría respuesta a la gente con un sistema parlamentarista?
Yo, sinceramente, no estoy muy informado sobre el parlamentarismo. No puedo profundizar sobre el tema. Sobre la reelección sí te puedo decir, creo que si alguien está diez años en el poder y te está dando respuesta, no veo por qué no pueda seguir.


¿Los vamos a ver haciendo críticas constructivas al gobierno? Antes peleaban cuando la tarifa del transporte subía 50 centavos, ahora la libra de frijol subió a 18 y 20 córdobas, y ustedes ni siquiera pidieron una acción rápida de parte del gobierno, ¿o es que critican desde dentro?
Nosotros criticamos a los diferentes niveles. En el caso de la energía eléctrica, nosotros estamos esperando el tiempo que el gobierno dio, si no, vamos a exigir que Unión Fenosa se vaya, pero no con una marcha, sino hasta que Unión Fenosa se vaya.

¿De qué forma van a hacer esa exigencia?
En la calle. El movimiento estudiantil no está sujeto a no salir por las políticas del gobierno. Nosotros somos autónomos. Aunque yo sea sandinista y la mayoría de la dirigencia también lo sea, hay gente que no lo es, hay diferentes tipos de pensamiento.

Lo que hemos querido es abonar y apoyar las políticas y oportunidades que nos ha dado el gobierno. Queremos demostrarle que podemos trabajar por la población, y entonces cuando recibimos la oportunidad de poder conformar las brigadas estudiantiles de alfabetización, cuando estamos conformando el contingente Larry Astorga, la brigada de reforestación José Luis Lacayo, cuando el gobierno nos solicita que le pongamos 80 mil estudiantes para abatizar, nos sentimos dichosos de hacerlo.

El gobierno inteligentemente llama a la juventud, la fuerza más grande del país, para que participe de las políticas de gobierno, por eso no vamos a aparecer como partido de oposición, criticando todo lo que el gobierno haga. Nosotros pedimos oportunidades a los gobiernos anteriores, y como sabían que teníamos la capacidad de hacerlo nos limitaban.


¿Y qué hay de la amistad con Irán y con Venezuela que ustedes, igual que el gobierno, tienen?
Nosotros ahorita estamos iniciando la comunicación con el movimiento estudiantil iraní.

Hace rato decías que querías hacerle oposición a los medios de derecha.

Nuestra percepción es que los medios, en su gran mayoría, no te hablo específicamente del medio al que pertenecés, estaban en función de que nosotros apareciéramos como los terroristas, como los malos de la película. No es que seamos copia del discurso de Daniel, hacemos nuestro discurso basándonos en nuestras realidades.


¿Qué expectativas tienen de una radio, un periódico y una revista?
La revista sale en noviembre. Lo que hemos pensado un grupo de compañeros es que necesitamos tener nuestra propia información, que el estudiante conozca la contraparte, nosotros queremos darle al pueblo nuestro punto de vista. En el caso de periódicos y noticieros, a veces nosotros sentimos que la realidad que se está pasando no es la que percibimos, por eso estamos haciendo solicitudes para poner ese periódico. Vamos a proponer un proyecto autosuficiente, que se pueda sostener, no para generar lucro, sino para dar información. En las universidades somos pésimos comunicadores, no informamos a la gente.

Una radiografía de la UNEN

2004. Asonadas. Morterazos. Un ¡bum! por Metrocentro y otro ¡burumbumbún! por la Universidad Nacional Agraria. Allí estaban los universitarios, quienes eran capaces de poner en jaque mate al gobierno y paralizar la capital. Pero junto a sus protestas para que se asignara el seis por ciento del Presupuesto General de la República a las universidades, estaban también las críticas.

Además de ser tildados de “turbas” sandinistas, estos jóvenes fueron agarrando la fama de corruptos. Se dice que cada presidente de recinto tiene su feudo, que hacen charanga con el dinero y, sobre todo, que el presupuesto destinado a la UNEN no es bien invertido. Pérez lo niega todo. Ésta es su explicación.


Se les critica porque reciben salarios y porque fomentan el clientelismo político.
Eso es totalmente falso. Nosotros administramos recursos y todo está registrado. Lo que recibimos, en vez de salarios, es un viático, un estipendio.

¿De cuánto?
Varía. El estipendio para el presidente anda por los tres mil 500 córdobas mensuales.

¿Y el de los demás dirigentes?
De ahí están los secretarios. En el caso del Ejecutivo somos seis personas, que reciben dos mil córdobas cada uno.

¿Y los presidentes de cada universidad?
Reciben un estipendio. Lo que tenemos no es un salario porque no tenemos seguro. Es una de las cosas que hemos reclamado, a esto le dedicamos todo el tiempo y no tenemos ningún tipo de beneficio social. Si tenemos enfermedades tenemos que resolverlo nosotros.

Pero ustedes son estudiantes, lo lógico es que combinen su trabajo en el gremio con los estudios.
Hay una combinación.

Entonces, ¿por qué el salario?
Es un viático.

Un policía en este país no gana ni dos mil córdobas y ustedes tienen ese viático.
Nosotros aparte de ir a clase tenemos que dar un tiempo completo al movimiento estudiantil, nosotros también tenemos necesidades y tenemos familia. Lo más que recibimos somos treinta personas en todo el país. Son los presidentes de recinto y de facultad en algunas universidades, los del Caribe no reciben y eso me consta.

Eso de que hay distribución de recursos ha sido la crítica normal de los que han querido llegar a dirigir el movimiento. Dentro del mismo movimiento estudiantil nosotros tenemos oposición.


¿Cuánto del dinero del seis por ciento se le asigna a la UNEN?
El presupuesto para gastos; combustible, pago de la señora que trabaja en la UNEN, papelería, reparación de aires acondicionados, anda por 900 mil córdobas. Eso es para el año y nosotros sobrevivimos con las gestiones que hacemos. Eso es para el funcionamiento de la UNEN nacional. Tenemos tres vehículos, dos motos, y de ahí tenemos que comprar boletos aéreos para ir a la Costa.

La plata que administra el movimiento estudiantil no es del seis por ciento, es plata de la matrícula estudiantil.


¿Cómo se mantiene el movimiento en cada una de las universidades?
Con el 15% de las matrículas.


¿Y qué beneficios palpables tienen los estudiantes?
Desde el ejecutivo nacional son contados los beneficios directos porque no podemos ejecutar plata, todo tiene que ir con factura membretada…

¿Tenés alguna aspiración política, como la de tu antecesor?
La verdad no. No estoy trabajando en función de ser diputado, sí quiero ser un funcionario público y quisiera ser un funcionario para servir.