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El diputado del Frente Sandinista y vicepresidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez, mostró optimismo, pero a la vez ciertas reservas con los resultados de la reunión entre el gobierno y los representantes del Fondo Monetario Internacional, FMI, prevista para este fin de semana en Managua.

Gutiérrez no cree que los cuestionamientos al uso de fondos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, para financiar proyectos habitacionales ejecutados por empresas del Ejército de Nicaragua y otras vinculadas a funcionarios del gobierno, y la demandada transparencia de los fondos venezolanos, se conviertan en un rompimiento del programa macroeconómico entre el gobierno y el FMI.

De momento, el “Talón de Aquiles” del gobierno lo constituye la Ley Antifraude Energético, cuya aprobación se suspendió a inicios de abril pasado. La legislación es una de las exigencias del FMI al gobierno para darle el aprobado al programa económico.

Gutiérrez espera que el gobierno logre un acuerdo para que la misión del FMI que se supone llega hoy a Managua, “suba el programa al directorio” de la entidad financiera internacional, a fin de “pasar el examen”.

Más de cien millones
en peligro
De no lograr ese objetivo, Gutiérrez dijo que peligran más de 100 millones de dólares en fondos líquidos provenientes directamente del FMI, a lo que habría que sumar “otros muchos millones de dólares más” de la comunidad donante, destinados al Programa de Inversión Pública.

En cuando a la Ley Antifraude Energético, Gutiérrez dijo que la bancada del Frente Sandinista está en negociaciones con los diputados de la oposición para retomar la discusión y aprobación de la legislación, que fue aprobada parcialmente hasta el artículo 11.

“Básicamente, lo que está en riesgo aquí son los proyectos de inversión contra la pobreza; esperamos lograr un acuerdo. El problema ha sido que (los diputados de la oposición) han querido politizar la Ley Antifraude Energético”, expresó Gutiérrez.