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El gobierno de Estados Unidos encendió “la luz amarilla” en su relación con el gobierno sandinista, advirtió ayer el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, Francisco Aguirre Sacasa, pero recomendó “mayor prudencia” al embajador estadounidense en Nicaragua, Paul Trivelli.

El ex canciller nicaragüense comentó un artículo de opinión del embajador estadounidense Trivelli, publicado por END, en el cual se cuestiona el estado de la democracia nicaragüense a un año de gobierno sandinista.

“Es una luz amarilla después de un período de aparente luna de miel entre ambos gobiernos”, valoró Aguirre, aunque dijo no saber si es una respuesta tardía al discurso del presidente Daniel Ortega en Nueva York, “que indiscutiblemente no fue bien recibido en Washington” o si es “una frustración por un movimiento inexorable hacia el parlamentarismo”.

“Menos proconsular”

El ex embajador de Nicaragua en Washington consideró que “es la primera vez que Estados Unidos está encendiendo la luz amarilla, no la luz roja, sino la luz amarilla, pues durante mucho tiempo habían tenido el semáforo apagado”.

“El tono es un poco más diplomático que algunas de las críticas del año electoral, en ese sentido creo importante que él reconoce que somos los nicaragüenses quienes tenemos que decidir lo que haremos políticamente con nuestro país. Es un poco menos proconsular que lo que salía de la embajada americana el año pasado”, afirmó Aguirre.

Sin embargo, reiteró, es un comentario público que no se estila en la diplomacia, y le aconsejó a Trivelli la mayor prudencia, recordándole que es el gobierno quien le otorga el plácet y que la actual administración es más “nacionalista” que la de Enrique Bolaños.

También se preguntó si Estados Unidos sería tan insistente con países aliados como Pakistán o Egipto, donde se han suspendido garantías constitucionales o se preparan sucesiones dinásticas. Y además invitó a Trivelli a recordar la historia que hay detrás de las relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos.

FSLN: Una opinión más

Por su parte, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez dijo que a él le preocupa dar seguimiento a los expertos, políticos y sectores nacionales, porque “a ellos nos debemos. La opinión del embajador Trivelli es una opinión más”, afirmó.

No cree que se deteriore la relación con Estados Unidos, porque la Cancillería ha hecho “un excelente papel para desarrollar relaciones amistosas, de respeto y garantía a los derechos soberanos del pueblo nicaragüense”.

“Yo estoy seguro que si el embajador de Nicaragua en Washington osara tener una posición de esa naturaleza, los mismos norteamericanos dirían que es una intromisión en asuntos internos, y yo creo que sí, debería de haber una posición de mayor respeto hacia la política interna y que seamos los nicaragüenses quienes decidamos qué país queremos; y no que venga un gringo a decirnos la Nicaragua que debemos tener”, afirmó Gutiérrez, en lo que coincidió plenamente con el ex canciller Aguirre Sacasa.

Montealegre: Aumenta tensión con Irán

A juicio de Eduardo Montealegre, Presidente de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, hay que tomar nota del progresivo acercamiento a Irán, ya que “la semana pasada la Secretaria de Estado y el Secretario del Tesoro de EU impusieron restricciones a los bancos iraníes, y eso significa que hay mayor tensionamiento entre Estados Unidos e Irán, y si el presidente Ortega está muy cerca de Irán, eso les causa preocupación”.

Finalmente, el jefe de la bancada del PLC, Maximino Rodríguez, dijo coincidir con las preocupaciones del embajador Trivelli, pero recordó que tanto ese país como el PLC y la ALN son responsables de haber dividido “el voto democrático”.


Mensaje fue claro

Matilde Córdoba

El embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, aseguró que no envió ningún mensaje cifrado al gobierno. Al contrario, el mensaje es más que claro y “habla por sí mismo: Los nicaragüenses tienen que determinar si viven en una democracia, si esta democracia les llena y si es preciso hacer algo (para cambiarla)”.

Trivelli, quien participó en la presentación del último proyecto de la Cuenta Reto del Milenio, dijo también que “es decepcionante” que el Ministerio de Salud, Minsa, ponga un sinnúmero de trabas a los médicos estadounidenses que realizan operaciones gratuitas en el Hospital Infantil “La Mascota”. Esta actitud, según él, puede, entre otras cosas, estar fundamentado en celos profesionales.

El embajador reiteró la decisión de su gobierno de seguir cooperando con Nicaragua. “Ahora y en el futuro nuestra intención es cumplir con la sociedad nicaragüense, con programas de asistencia que refuerzan la democracia del país y que ayudan con la seguridad nacional y regional”, dijo.