Ary Pantoja
  •  |
  •  |
  • END

La propuesta que presentará el gobierno para reformar la Ley de Autonomía de las regiones caribeñas y en la que pretenden incluir los territorios del norte de Jinotega y la Reserva Indio-Maíz, en Río San Juan, cambiará el sistema de gobiernos locales, desaparecerá la figura del municipio, y establecerá como formas de administración los denominados territorios indígenas-multiétnicos, distritos multiétnicos y las comunidades indígenas y afrodescendientes.

Todas estas formas administrativas locales estarán regidas por las Regiones Autónomas de la Costa Caribe, señaladas en la propuesta de reforma.

El objeto de la Ley es claro. En la propuesta de reforma se señala que “la presente Ley Especial establece el Régimen de Autonomía para los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de la Costa Caribe Nicaragüense, ubicado en las Regiones Autónomas del Caribe Norte y Sur, y los territorios indígenas del Wanky Wihta, Bukawas (Río Bocay) y de los ríos Indio y Maíz (en Río San Juan)”.

Agrega la propuesta que “el régimen de Autonomía para los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de la Costa Caribe Nicaragüense se funda en el ejercicio de relaciones legítimas propias y de éstos con el Estado, por lo que a través de esta ley se regulan las atribuciones de sus órganos de gobierno, de legislación y administración; las relaciones con los poderes y demás órganos del Estado y municipios donde existan y el ejercicio de sus derechos históricos”.


¿Qué está en juego?
Al parecer, lo que está en juego son las riquezas de la Costa Caribe, pues la Ley establece la forma en que se administrarán las zonas ubicadas en la nueva división territorial, en la cual desaparecen los municipios, por lo que el control disminuye.

“Región Autónoma de la Costa Caribe que ejerce su jurisdicción en los territorios indígenas y étnicos actualmente ubicados en Jinotega, RAAN, RAAS y Río San Juan y en las áreas distritales multiétnicas de Bluefields, Corn Island, Kukra Hill, Bilwi, Rosita, Bonanza (Waspam)”, señala el documento.

Agrega que “su territorio jurisdiccional comprende el territorio continental, islas, cayos y bancos adyacentes, así mismo, comparte junto con la nación, el deber de defender y el derecho de uso, goce y disfrute de los recursos existentes en la plataforma continental, zona contigua marítima, la zona económica exclusiva, el subsuelo y el espacio aéreo correspondiente”.


Sedes de gobierno antojadizas
La propuesta incluye una especie de sede de gobierno de acuerdo con los intereses particulares. “La sede del gobierno de la Región Autónoma del Caribe será el distrito multiétnico de Bilwi o Bluefields. En circunstancias extraordinarias, la sede de gobierno regional podrá funcionar en otras partes de sus respectivos territorios”, se lee en la propuesta de reforma.

El asesor político de la Coordinadora Civil, Guillermo Pérez Leiva, manifestó que las cúpulas del FSLN y del PLC pretenden hacer una “megapiñata” a fin de repartirse Nicaragua como finca y adueñarse de los recursos naturales de esas regiones, que incluyen maderas preciosas, el agua y hasta posibles yacimientos de petróleo.

Pérez Leiva sostuvo que esas intenciones del gobierno, en conjunto con sus aliados del PLC en la Asamblea Nacional, además de violentar una serie de leyes con el propósito de repartirse el territorio nacional como un pastel, quieren garantizar la hegemonía en esas zonas imponiendo a “autoridades” que funcionarán como los jefes políticos de tiempos pasados.


(Con la colaboración de Sergio Aguirre)