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Ramón H. Potosme

Al iniciar su duodécimo día de huelga de hambre, Dora María Téllez está haciendo emerger un movimiento de unidad de diferentes sectores alrededor de su gesto por Nicaragua. La mayoría de los organismos de la sociedad civil, más los partidos MRS y Partido Conservador, están unificando criterios, mientras aumenta la presión para que Eduardo Montealegre defina si está a favor o en contra del pacto entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán.

La huelga de hambre hace mella en Dora María Téllez. Su cuerpo ya terminó de comerse los azúcares que le quedaban, pero continuará con sus reservas de grasa, afirmó la ex comandante luego del chequeo médico. Su esfuerzo parece dar un fruto grande, y es la convocatoria a dos marchas nacionales y piquetes de protesta por todo el país.

Diez organizaciones de la sociedad civil invitan a una marcha el próximo viernes 27 de junio, mientras la próxima semana ofrecerán una conferencia conjuntamente para convocar las manifestaciones.

Téllez reiteró que la huelga se mantendrá hasta donde consideren necesario, y que dependerá del impacto en los objetivos que se ha trazado el MRS. Dijo esperar que el recurso de amparo presentado en el Tribunal de Apelaciones de Managua fuese resuelto en el menor tiempo posible.


Montealegre en un laberinto
Eduardo Montealegre, candidato a Alcalde de Managua por el PLC, ha sostenido pláticas con el coordinador de la Alianza MRS, Edmundo Jarquín, y todo parece indicar que hay presión desde diferentes sectores para que renuncie a su candidatura y sea parte del nuevo bloque opositor.

“Yo creo que Eduardo está en una disyuntiva muy importante, si él continúa o no siendo candidato del PLC, lo que lo coloca de un lado u otro del pacto”, afirmó Téllez.

A título personal, Téllez consideró que lo peor que puede hacer Montealegre es aprovecharse del “fusilamiento” de los otros partidos políticos. Para Téllez, los candidatos que presentaron postulaciones genuinas deben pensar su situación ante unas elecciones municipales que, según ella, no son libres, transparentes ni competitivas.

Por su parte, el diputado Víctor Hugo Tinoco fue cauteloso y dijo que no podían excluir a nadie, pero que Montealegre estaba en una situación difícil que deberá responder pronto.


Llegan marchando
Ya son más de 264 horas sin comer las que tiene Dora María Téllez. La piel ya luce marchita y su rostro cansado. El médico ha recomendado que haga el menor esfuerzo físico posible y atienda sus horas de reposo.

Mientras tanto, el coordinador del consejo político del MRS, Edmundo Jarquín, encabezó una marcha en Carazo a favor de la lucha de Dora María Téllez y para demandar respeto a los derechos políticos de todos los nicaragüenses. Los marchistas durmieron ayer en El Crucero y hoy arribarán a la rotonda de Metrocentro.

Por su parte, la cantautora Norma Elena Gadea respaldó ayer a Carlos Mejía Godoy, quien exigió a Rosario Murillo y al FSLN que dejen de tocar en sus mítines oficiales su canción La Consigna y el arreglo de La Moralimpia grabado en España.

Gadea dijo que es un derecho del cantautor, porque las canciones son parte de su patrimonio. Además, Mejía aclaró que el único tema que había cedido al Frente Sandinista es el Himno de la Unidad Sandinista.

Para Téllez, el cantautor nicaragüense está poniendo un límite claro al gobierno, ya que esas canciones eran en contra de una dictadura, por lo que difícilmente, según Téllez, Mejía permitiría que acompañen al establecimiento de una nueva dictadura en Nicaragua.

Téllez agregó que ningún sandinista debe sentirse mal porque las canciones no habían sido prohibidas al pueblo nicaragüense. “Eso se lo dijo al Frente, pero si un sandinista, no danielista, quiere usar sus canciones, no tendría problemas”, dijo Téllez.

Para Gadea, el pronunciamiento de Carlos Mejía Godoy demuestra que ya los artistas se han cansado de haber sido usados para fines con los que no comulgan, al mismo tiempo que expresó su desagrado porque se tocan canciones, que ella interpreta, en actos partidarios.