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En los últimos días, mucho se ha insistido en comparar a la dictadura somocista con el actual gobierno de Daniel Ortega. Ya se sabe que ambos gobiernos tienen como característica la intolerancia, el irrespeto a la libertad de prensa y al pluralismo partidario, y en el caso de Somoza, a quienes osaron inmolar su cuerpo en una huelga de hambre, simplemente les dejó morir. Recordemos los casos de Silvia Ferrufino y de Bertha Calderón.

¿Acaso será capaz Ortega de asemejarse tanto en su proceder de dejar morir a Dora María Téllez? ¿Será capaz Ortega de negarse, por la vía del diálogo, a acabar con la protesta de su ex compañera de guerrilla?
El parte médico del doctor Luis Santiago del Palacio, que atiende a Téllez desde que inició su huelga de hambre para exigir un diálogo nacional al presidente Daniel Ortega y la apertura de espacios políticos en el país, revela que la legendaria guerrillera ha perdido ya entre 15 y 18 libras.


Se autodevora
“Prácticamente es después del quinto día de huelga cuando el organismo comienza a tomar las sustancias nutritivas que le permiten vivir, las sustancia las toma del mismo cuerpo, comienza uno a autodigerirse las proteínas musculares”, dijo el galeno.

Del Palacio se mantuvo en huelga de hambre 18 días durante el gobierno de Enrique Bolaños. En esa ocasión el gremio médico exigía un 30 por ciento de incremento salarial.

Afirmó que a 12 días de iniciada la huelga, los órganos vitales tan sensibles como el riñón, el hígado y el corazón comienzan a filtrar sustancias, uno comienza a orinar sustancia que el riñón retiene, como se sabe, el riñón filtra las impurezas.

Para Del Palacio, Téllez se muestra como una mujer dura de criterio, y cuando toma una decisión, sólo sabe ver hacia delante.

“Ella no acepta recomendaciones, yo le he dicho que una célula de su cuerpo vale más que un tirano. Hay miles de personas que la apoyan y esta mujer no va morir en nuestra cara, es mejor que la lucha pase a otros niveles, su lucha es cívica, valiente y digna”, dijo Del Palacio.


“No la dejaremos morir”

El médico considera que los efectos en el organismo de Téllez serán más evidentes quizá en una semana. “Le dije que junto a un grupo de compañeros la vamos a venir a sacar, yo le prometí que no la vamos a dejar morir”, dijo Del Palacio.

Explicó que cuando una persona no come ningún tipo de alimento, por una causa que considera justa, el organismo se resiente de forma muy importante.

“El organismo necesita energía y la toma de nuestras propias grasas y de las proteínas de los músculos, por lo que la persona adelgazará y presentará una importante pérdida de masa muscular, que será más pronunciada de forma proporcional al tiempo que lleve sin comer”, mencionó el galeno.

También disminuyen muchos minerales y las vitaminas, así como las propias defensas del sistema inmunológico, lo que confiere una mayor vulnerabilidad a las infecciones que, en todo caso, pueden llegar a ser tan graves que desencadenen la muerte.

“Cuando estás en una huelga de hambre, después de un sexto día tenés sufrimientos de todo tipo: físico y psicológico, calambres, insomnio y fatiga muscular, es un sufrimiento doloroso y el sufrimiento psíquico se vive porque no se tiene idea de cuándo terminar”, dijo el médico cirujano y psiquiatra.

Sin embargo, estimó en una semana más de huelga para que la legendaria guerrillera resienta los síntomas antes mencionados.


El valor del espíritu
“Está en el día número 12, el deterioro es más factible, lo que pasa es que uno dice sentirse bien, porque el espíritu es fundamental, pero físicamente ya está sintiendo los efectos”, agregó.

El médico considera que una persona en rigurosa huelga de hambre puede fallecer a los 65 días, aunque hay casos que han llegado hasta los 85.


¿Cuanto tiempo podría soportar Dora María Téllez?
“Esa una pregunta que le pago un millón de dólares el que la responda. Nadie puede decirte cuánto tiempo podrá soportar. Son cuestiones impredecibles.

En este momento tiene la presión normal, pero en cualquier momento aumentando la presión pone en peligro organismos tan delicados como el cerebro y el corazón. Insisto, ella tiene una gran fortaleza espiritual, esta mujer se vuela una semana más sin entrar en un deterioro que ponga en peligro su vida”.


Huelgas históricas y de trágico desenlace
En los últimos días de la dinastía somocista, 1978, la enfermera Silvia Ferrufino se inmoló en una huelga de hambre de 20 días. Del Palacio, explicó que las demandas de Ferrufino son las mismas que ahora realiza el gremio médico Pro Salarios.

“Demandaba reajustes de salario, mejores condiciones laborales y cumplimiento de acuerdos firmados. Es lo mismo que ahora nosotros demandamos”, dijo Del Palacio.

La huelga de hambre y posterior fallecimiento de la también enfermera Bertha Calderón, se dio en circunstancias similares.