Eduardo Marenco
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El presidente Daniel Ortega continúa reformando el Estado vía decretos presidenciales, y esta vez emitió el No. 26-2008 para ampliar las funciones de su esposa, Rosario Murillo, quien ahora será la virtual jefa del gabinete social y tendrá a cargo todos los programas sociales del gobierno y la supervisión del Sistema Nacional de Bienestar Social, presumiblemente, del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS.

El decreto No 26-2008 aparece en la Gaceta del viernes 13 de junio de 2008, una semana antes del cumpleaños de la Primera Dama, y fue rubricado por el mandatario el dos de junio de 2008 y por el secretario privado para Políticas Nacionales, Paul Oquist Kelley.


La dueña del cincuenta por ciento
Ortega ha dicho que el 50 por ciento del poder de su gobierno corresponde a las mujeres, para explicar la preponderancia de su esposa en la gestión pública. Murillo también es la coordinadora de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, y secretaria ejecutiva del Consejo Económico y Planificación Social, Conpes.

El decreto reforma a los decretos 3-2007 y 111-2007, decretos de reformas al Decreto 25-2006, Reglamento de la Ley 290 de 1998, Ley de Organización, Competencia y Procedimientos del Poder Ejecutivo.

En su primer artículo, el decreto amplía las funciones de la Secretaría de Comunicación y Ciudadanía, agregando que será “para el desarrollo social”.


Un solo corazón
En el segundo artículo, el decreto agrega dos funciones a la Secretaría de Comunicación y Ciudadanía para el Desarrollo Social: “Tendrá además a su cargo la función de coordinar todos los programas del ámbito social, de las instituciones del Estado”. Y de igual modo, estará a cargo de la “creación, implementación, diseño de políticas, planes, programas y acciones del Sistema Nacional de Bienestar Social, para el desarrollo Integral, Funcional y programático del mismo, y organizar su ejecución en todo el territorio nacional”.

De este modo, el presidente Ortega fusiona la conducción política de los CPC –-dirigidos por la Primera Dama-- y la ejecución de los programas sociales gubernamentales, tales como Usura Cero, Hambre Cero, Calles para el Pueblo, Casas para el Pueblo, muchos de ellos doblemente financiados con el Presupuesto del Estado y los fondos de ALBA-Caruna.