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Con la recomposición de las bancadas en la Asamblea Nacional, los diputados del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, no descartan la posibilidad de que se repita, con Eduardo Montealegre, lo que ocurrió al entonces diputado Arnoldo Alemán en el año 2002, cuando 47 legisladores disolvieron la Junta Directiva y eligieron una nueva para desaforarlo.

El primer secretario del Parlamento, Wilfredo Navarro Moreira, dijo que “el plenario del Parlamento es soberano y con 47 votos se puede hacer cualquier cosa, hasta cambiar a la Junta Directiva”.

Navarro reiteró que los 25 votos del PLC no votarán por el levantamiento de la inmunidad de Montealegre, pero advirtió que los votos para el desafuero “están surgiendo de la misma bancada de Montealegre”, en referencia a los desertores Alejandro Ruiz Jirón y Francisco Jarquín Urbina, quienes se trasladaron oficialmente a al grupo legislativo de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN.

Pese al temor de que se repita el “síndrome Alemán”, Navarro dijo que sería otra ilegalidad igual a la de 2002. Según Navarro, para disolver la Junta Directiva o cambiar a cualquiera de sus miembros se debe convocar a una sesión, hacer la solicitud respectiva y que la directiva la analice, ordene la conformación de una comisión especial y se siga todo el procedimiento como si se tratase de la formación de una ley.


¿Para qué cambiar directiva?
Según la explicación jurídica, si la Junta Directiva rechaza la solicitud de desafuero, el plenario puede, con 47 votos a favor, solicitar que se someta a votación. Ante tal situación, los diputados del PLC y de la Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, se retirarían de la sesión.

El PLC y la BDN suman cuatro miembros en la Junta Directiva, y al retirarse no habría quórum de ley, por lo que la sesión no podría continuar porque la directiva estaría incompleta.

Sin embargo, con los 47 votos garantizados, los diputados disolverían la actual directiva y nombrarían otra para tener el quórum en la Junta Directiva, que es de cuatro miembros, y con ello garantizar la legalidad de una nueva sesión que contaría con el quórum de ley de 47 diputados.