Jorge Eduardo Arellano
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La comunidad indígena de Monimbó, en Masaya, será la sede de la primera asamblea cívica de las que prometió Dora María Téllez el pasado 20 de junio, cuando el MRS y el PC hicieron su primera manifestación multitudinaria tras la cancelación de sus respectivas personalidades jurídicas.

Téllez, quien sostuvo una huelga de hambre por 12 días a inicios de junio, señaló que Monimbó es un símbolo de resistencia popular y de heroísmo, y por tal razón comenzaban en esa localidad. Téllez insistió en que las asambleas deberán ser amplias para que pueda participar la mayor cantidad de personas.

“No se trata de la unión de organizaciones y no es que sólo anunciaremos disposiciones, en la asamblea cívica, que es un mecanismo de participación ciudadana, se discutirán los temas actuales, el alza en la comida y los problemas más sentidos por la gente”, explicó Téllez.

“Elecciones para nadie”

Por su parte, Alejandro Bolaños Davis, directivo del Partido Conservador, dijo que ésta será una prueba de que la lucha será en las calles. Bolaños considera que servirá para entusiasmar a la gente a que participe en mítines y piquetes de protestas por el cierre de los espacios políticos.

“O hay elecciones para todos o no hay para nadie, y las hacemos en las calles porque las elecciones son ilegítimas y están fraguadas por el pacto”, señaló Bolaños.

Venancio Berríos, de Pro Voto, explicó que las asambleas cívicas son organizadas por el MRS, el PC y decenas de organismos de la sociedad civil. La organización de dichas asambleas se hará en todo el territorio nacional.

Tras finalizar la organización de las asambleas cívicas, Berríos afirmó que se organizará una gran asamblea que evidencie la estructura de una verdadera oposición. Pese a ello Berríos resaltó que el objeto de las asambleas es despertar el fervor local y por tal razón se hacen en comunidades y municipios.