Jorge Eduardo Arellano
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Es considerado “El Día de la Rebeldía Nacional”. Para los cubanos, hace 55 años, en un día como hoy, se llevó a cabo un episodio que cambiaría la historia de Cuba. El asalto al Cuartel Moncada significó el primer paso del triunfo de la Revolución Cubana, el primero de enero de 1959.

“La Generación del Centenario”, así fue conocida la legión de jóvenes que, liderados por Fidel Castro, libró esa histórica lucha, pues luego de meses de organización en la clandestinidad, se dio a conocer el mismo año (1953) que se celebraba el centenario del nacimiento de José Martí, el poeta, político, periodista y pensador cubano que luchó y murió por la soberanía de su país, y mejor conocido como “El Apóstol”.

Todo el plan fue elaborado en absoluto secreto y se suponía que fuera un combate decisivo para derrocar al dictador Fulgencio Batista. En 1953, el Cuartel Moncada era la segunda fortaleza militar del país, ubicada en Santiago de Cuba, en plena costa sur y rodeada de montañas, ocupada por unos mil hombres.


Los tres grupos
“La Generación del Centenario” se dividió en tres grupos: el primero, con Fidel al frente, atacaría la fortaleza, mientras que los otros dos --al mando del segundo jefe del movimiento, Abel Santamaría, y Raúl Castro-- tomarían dos importantes edificios contiguos al cuartel: el Hospital Civil, donde se atendería a los heridos, y el Palacio de Justicia, desde donde apoyarían la acción principal.

Los grupos dirigidos por Abel y Raúl cumplieron su objetivo. El grupo principal llegó según lo previsto hasta una de las postas, la desarmó y atravesó el compartimiento. Pero militares del Moncada se alertaron y se provocó un tiroteo prematuro. La sorpresa, factor decisivo del éxito, no se había logrado. La lucha se entabló fuera del cuartel y se prolongó en un combate de posiciones.

La tropa se encontró en desventaja. Seguir la lucha sería un suicidio, por tanto Fidel ordenó la retirada.

Según el primer secretario de prensa de la embajada de Cuba, Pedro Soca, al no lograr la primera opción: tomar el cuartel por sorpresa y llamar al pueblo a combatir contra la tiranía, aquel acontecimiento fue un revés táctico.


“La historia me absolverá”

Al ser juzgado por dicha acción, “Fidel Castro en su comparecencia por primera vez ante el tribunal en el Palacio de Justicia de Santiago de Cuba, dio tan demoledores verdades sobre las falaces versiones divulgadas desde el día 26 de julio por Batista, que aquel juicio en 48 horas cambió su proyecto y de acusado, Fidel se convertía en acusador”.

Así fue que en tribunales posteriores Castro, ante la censura de la dictadura, dijo su alegato de autodefensa, el cual se conoce como “La historia me absolverá”.

“No se mató durante un minuto, una hora o un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumento de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen. El cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y muerte, y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros”, reza una parte del texto de autodefensa de Castro.

“Las acciones del 26 de julio de 1953, sin embargo, transformarían el mapa político de Cuba y del resto de América, y constituiría un ejemplo contundente de que era posible una revolución social”, expresa Soca.

Desde el triunfo de la revolución, el Cuartel Moncada fue declarado una ciudad escolar bajo el nombre de “Ciudad Escolar 26 de julio”, y un espacio de él se dedicó a Museo sobre los hechos relacionados con el asalto.


Fuentes: Wikipedia y texto facilitado por Pedro Soca.