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El presidente con período vencido del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas Reyes erró por su “desconocimiento de la Constitución Política” pues, según el experto en derecho constitucional, Oscar Castillo, Rivas “olvidó” el artículo 92 de la Carta Magna, al advertir del uso de tropas del Ejército de Nicaragua en caso de disturbios durante los comicios del próximo 6 de noviembre.

Dicho artículo de la Constitución, establece que “el Ejército de Nicaragua es la institución armada para la defensa de la soberanía, de la independencia y la integridad territorial. Solo en casos excepcionales, el Presidente de la República, en Consejo de Ministros, podrá, en apoyo a la Policía Nacional, ordenar la intervención del Ejército de Nicaragua cuando la estabilidad de la República estuviera amenazada por grandes desórdenes internos, calamidades o desastres naturales”.
 

La Policía es primero
De lo anterior se desprende, dijo Castillo, “que quien debe asegurar el orden interno frente actos de violencia es la Policía Nacional. Ningún acto de violencia interna provocada por las elecciones se trata de temas de soberanía nacional ni de integridad territorial, que es, en todo caso, cuando debe ser llamado el Ejército”.

Además, añadió el jurista, “solamente el Presidente de la República y ningún otro poder (caso del CSE o su Presidente), pueden llamar al Ejército a auxiliar a la Policía Nacional, cuando esta última, en los actos relacionados en el artículo 92, rebase su capacidad para contener el desorden, la calamidad o el desastre”.

“Considero que es otro acto intimidatorio y deliberado del presidente de facto que como operador político del partido de gobierno insisten en confundir e intimidar a la población a votar”, expresó Castillo.

Ejército no debe dejarse tentar

Castillo considera que “expresar esto (el uso del Ejército) en una entrevista de tal tipo es una irresponsabilidad”, al tiempo que señaló que “el Ejército debe estar bien claro que esa orden no la podrá ni deberá obedecer pues como tal, se debe a la Constitución y las leyes”.

“El Ejército es garante del cumplimiento de la Constitución y no debe dejarse tentar de estas malintencionadas ideas del presidente de facto (del CSE) ni de ningún otro partido, organismos, poder o funcionario público que intente utilizarlo para esto”, enfatizó.

Sociedad política y civil reaccionan
En tanto, actores políticos y de la sociedad civil, aludidos por la advertencia del presidente y magistrado del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas Reyes, manifestaron no temer por el accionar del Ejército Nacional el día de las elecciones, sin embargo, algunos consideraron que Rivas ha querido “intimidar” cuando dijo que quien intente “desestabilizar” el proceso electoral, “para eso estarán las fuerzas del orden público”.

El director ejecutivo de Ética y Transparencia, EyT, Roberto Courtney, manifestó que tiene “confianza en que la institución castrense respetará plenamente los derechos de los ciudadanos” el día de las elecciones, aunque del Consejo Supremo Electoral, opina que quiere promover la “desesperación” y la “violencia” con dicha advertencia.

Bravuconada
El jefe de campaña del Partido Liberal Independiente, PLI, Eliseo Núñez Morales, consideró una “bravuconada” de Rivas estar mandando al Ejército y a la Policía a reprimir disturbios, cuando siempre ha sido misión de estas instituciones resguardar las elecciones.

Pero además, Núñez Morales dijo que ni el Ejército ni la Policía podrán reprimir a una población sublevada, ante “el reclamo de su derecho a unas elecciones transparentes”.

Por su parte, la dirigente de la sociedad civil y miembro del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, Azahalea Solís, consideró que Rivas aprovechó que estaba al lado del jefe de Ejército, general Julio César Avilés, para hacer lanzar esa advertencia “intimidatoria”.

Solís recordó que el general Avilés ha reiterado que “nunca van a disparar contra el pueblo” y si lo llegara hacer “perderían mucha confianza y reconocimiento” tanto nacional como internacionalmente.
 

Llamado innecesario
También dijo que el llamado de Rivas a las fuerzas militares y policiales es un “comportamiento anómalo”, porque no le corresponde hacerlo al Poder Electoral.

Por su parte, el presidente de Hagamos Democracia, Roberto Bendaña, explicó que no había necesidad de hacer un llamado a estas instituciones, porque “siempre han estado desplegadas el día de las elecciones”.

En ese sentido, consideró que hacer esa advertencia en este momento fue como una “táctica” de “meter temor a la población”, para que no proteste ante las irregularidades electorales.
Aún así, Bendaña confía en que el 6 de noviembre, la Policía y el Ejército van a prestar seguridad a todos los nicaragüenses que quieran “observar” el proceso electoral, como lo va hacer Hagamos Democracia aunque le hayan negado la acreditación.

 

Policía tiene su plan de resguardo

Carlos Larios
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Fernando Borge, afirmó que en coordinación con el CSE y las municipalidades han estado ejecutando planes en los diferentes momentos de las elecciones generales.

Aunque Borge evitó, en diferentes momentos de la entrevista, referirse a la actuación del Ejército Nacional ante posibles reclamos por parte de la población en caso ocurran situaciones anómalas en las elecciones, aseveró que la Policía ya está preparada para actuar.

“No ha habido una situación que nos indique que van haber graves problemas durante las elecciones, la Policía Nacional ya está preparada, tiene mucha experiencia en distintos procesos electorales, su personal ha sido preparado técnicamente y está dotado de todas las competencias necesarias para garantizar en todo el país el orden y la seguridad”, aseveró.

El jefe policial no quiso referirse al supuesto plan que tienen algunos partidos políticos para desestabilizar el proceso electoral y que fue denunciado por Rivas, pero dijo esperar que las elecciones se desarrollen de manera cívica y con tranquilidad.