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A pesar de las declaraciones de los candidatos que participan en la contienda electoral, quienes afirman que de ganar las elecciones continuarán con el apoyo de países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, la Primera Dama y Secretaria de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, hizo la advertencia de que el ALBA “es para revolucionarios”.

De acuerdo a una nota publicada por El 19 Digital, en la clausura de la VII Reunión del Consejo Ministerial de Petrocaribe, Murillo afirmó: “El ALBA no es para neoliberales, el ALBA es para revolucionarios, si lo que garantiza es precisamente Cristianismo, Socialismo y Solidaridad”.

Advirtió que “no es cualquiera” el que se puede integrar al ALBA y que sin la Revolución Bolivariana no existiría Petrocaribe y probablemente no existiría el ALBA.

FSLN es neoliberal
De acuerdo a Miguel Rosales, vocero de campaña del Partido Liberal Constitucionales, PLC, la propuesta de esta alianza es “transparentar la ayuda” que proviene del ALBA y no mantener el “misterio” en que se tiene actualmente. “Más que cuestión de índole ideológica son asuntos de Estado lo que se van a manejar”, indicó.

Añadió que los del FSLN no deberían de hablar de gobiernos “neoliberales”, cuando ellos son los que están en esa categoría. “Los que han demostrado ser neoliberales son ellos, porque han cumplido al pie de la letra las exigencias de los organismos internacionales; en ese sentido, son los mejores alumnos”, afirmó.

Revolución o amistad
El candidato presidencial de la Alianza por la República, APRE, Róger Guevara Mena, consideró que las declaraciones de Murillo hacen pensar que la revolución es una “amistad personal”, y coincidió en que el presidente Daniel Ortega, no puede hablar de gobiernos neoliberales.

“Un gobierno como el de Ortega que mantiene monopolios, compra casi total de medios de comunicación, complicidad con dueños de bancos y cercanías con el Fondo Monetario Internacional, si eso no es neoliberalismo, no sé que cosa pueda ser”, señaló Guevara Mena.


Es política de Estado no de gobierno
Por su parte Edmundo Jarquín, candidato a la vicepresidencia por la Alianza Partido Liberal Independiente, PLI, recordó que la política de financiamiento petrolero es una política de Estado y se ha mantenido desde 1975, y desde entonces han pasado diferentes gobiernos.

Consideró que lo que trata de hacer Murillo es “meter miedo”, al decir que si el Frente Sandinista pierde las elecciones se terminarán una serie de programas sociales.

“Si fuera solo para los revolucionarios no sería para Daniel Ortega, que es el gobierno más reaccionario que hemos tenido, porque ha puesto marcha atrás y ha desaprovechado una oportunidad de generar empleos para sacar de la pobreza”.

‘El gobierno más privatizador que es el signo más inequívoco del neoliberalismo. Privatizó el Poder Electoral, la cooperación venezolana y la administración pública”, explicó Jarquín.