•  |
  •  |

A pesar del triunfo arrollador del presidente de la República Daniel Ortega Saavedra en los comicios electorales, según informó el Consejo Supremo Electoral, esto no borra que sea un candidato inconstitucional, por lo tanto, “Nicaragua tendrá un presidente inconstitucional”, aseguró el jurista Oscar Castillo, experto en Derecho Constitucional y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Politécnica.

El doctor Alejandro Serrano Caldera, jurista y analista político, agregó que aunque la inconstitucionalidad de la candidatura de Ortega se mantiene, los resultados electorales políticamente tienen un efecto que da algún desplazamiento, o deja en segundo plano la ilegalidad.

¿Por qué presidente inconstitucional?
Según el doctor Castillo, los antecedentes de este proceso continúan siendo ilegales e inconstitucionales, ya que quien dirigió el proceso fue un Consejo Supremo de facto,  y Ortega corrió con una candidatura ilegal e inconstitucional, prohibida en el artículo 147 de la Constitución Política de Nicaragua, que prohíbe la reelección presidencial;  estos hechos  no se borran con una votación por muy mayoritaria que haya sido a favor de ese candidato ilegal.

“Puede decirse, entonces, que tendremos un presidente, sí, pero inconstitucional, porque lo que hubo fue una legitimación de su partido a su candidatura, es decir una legitimidad político-partidaria, pero no jurídica”, explicó Castillo.

Nuevo panorama jurídico
Ambos juristas coincidieron que la democracia se caracteriza por el respeto al Estado de Derecho, el cambio en el mando y la descentralización del poder, pero con los resultados de los comicios se ve un dominio total del Gobierno en la Asamblea Nacional con más de 60 diputados; por tanto, la oposición no tiene siquiera posibilidad de presentar iniciativas de ley ya que hay un dominio total.

“Este dominio del Poder Legislativo nos lleva a una concentración de poder, y la clave de la democracia es la descentralización del poder”, dijo Serrano.

El también filósofo agregó que ahora el partido en el gobierno goza con todas las condiciones  para reformar parcialmente la Constitución y el anhelado artículo 147, para permitir la reelección presidencial. Además tienen la posibilidad de que los Consejos del Poder Ciudadano sean órganos del Estado de carácter público, iniciativas que fueron rechazadas, pero ahora pueden volver a ponerlas en el tapete.

Para Castillo el panorama jurídico es claro: “Se consolida una dictadura institucional que  será sellada con una reforma constitucional reversible al estilo del presidente Ortega, presidencialista a ultranza con amplios poderes y sin control del poder”.

“Una dictadura institucional”
Según el doctor Castillo, el presidente Ortega busca “una reforma que vuelva o regrese a la Constitución antes de la reforma de 1995; es decir, con la que gobernó durante los 80.

“Habrá un control total del poder por eso acoto: “Es una dictadura constitucional. Será difícil para cualquier fuerza política luchar contra eso pues serán minoría, según se ven los resultados preliminares”, dijo Castillo.

Ambos juristas destacaron la vocación cívica del pueblo de ir a votar, de dejar el miedo y que con optimismo se enfrenten las nuevas circunstancias y las que se avecinan.

A pesar de estas posiciones jurídicas hay otras como la que han venido repitiendo algunos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, quienes aseguran que todo tiene su fundamento legal y que la candidatura de Ortega fue legal, y por tanto, su presidencia es constitucional.