•   Managua, Nicaragua  |
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  • EFE

El vicario de la Catedral de Managua, Bismarck Conde, dijo hoy a los nicaragüenses que "no vale la pena que el pueblo se mate" por los resultados de las elecciones del pasado 6 de noviembre, en las que el presidente Daniel Ortega fue reelegido, pero consideradas fraudulentas por la oposición.

"El pueblo es el que se confronta, se hiere, se mata y pienso hermanos que no vale la pena que el pueblo se mate", advirtió Conde durante una homilía celebrada hoy en la Catedral Metropolitana de Managua.

La oposición nicaragüense protestó esta semana en distintos puntos del país contra la reelección de Ortega, lo que dejó cuatro personas muertas, tres de una misma familia, 49 policías heridos y cientos de civiles lesionados.

"Es triste ver en las noticias que en una familia han muerto tres (miembros). Qué dolor para una familia, como lo es doloroso para la familia del policía que ha salido herido", añadió Conde, quien aclaró que se refirió al asunto a título personal.

Con el 100 % de las mesas de votación escrutadas, el Consejo Supremo Electoral (CSE) ratificó la reelección de Ortega como gobernante del país con el 62,46 % de los votos.

El principal oponente de Ortega, el empresario de radio Fabio Gadea, del Partido Liberal Independiente (PLI), obtuvo el 31 % de los votos, pero denunció un "inaudito y monstruoso fraude", exigió nuevas elecciones y pidió a sus partidarios mantener una "resistencia pacífica".

Conde reconoció hoy el derecho de las personas a protestar, pero "de manera pacífica" y "con tolerancia".

"No es bueno que el pueblo abra heridas que en el pasado nos polarizaron", continuó.

"No nos sigamos hiriendo, matando ni maltratando, porque al final tal vez los políticos se entienden entre ellos, (pero) el pueblo se va dividiendo cada día más, las heridas se hacen profundas y nos volvemos un país que no avanza", recomendó el sacerdote.